DÃa del libro
Primero fue la piedra sobre la cual un cincel servÃa a los antiguos para tallar figuras, sÃmbolos o signos que explicarÃan la percepción que se tenÃa del mundo . Más adelante, la arcilla de maleable superficie, dio a los sumerios la posibilidad de preservar sus asuntos, no solo religiosos, sino también comerciales. Este sostén terroso permitió a los pueblos de Sumer, Acad y Babilonia, desarrollar el alfabeto a través de una escritura conocida como cuneiforme o con forma de cuña.
Pero el intercambio comercial generó también el cultural, por lo que se hizo necesario un vehÃculo de menos complicado manejo para plasmar las ideas que se transmitÃan en los viajes entre paÃses y regiones. Fue asà como en el Antiguo Egipto, las tablillas de madera o arcilla son reemplazadas por el papiro, cuyo uso se extendió a las culturas griega y romana a través del Mediterráneo.
Posteriormente en Europa, empezó a utilizarse el pergamino, hecho a partir de pieles curtidas de cabra o carnero. La superficie era preparada para escribir pero al ser un procedimiento muy costoso, se procedió, de manera desafortunada, a borrar lo escrito para utilizarlo de nuevo. ¿Cuántas obras de valor artÃstico, literario, poético, cultural e histórico, se perdieron con este método?
 AsÃ, llegamos al papel, una material elaborado a partir de la pulpa de celulosa, que ya los chinos, por el año 610, antes de Cristo, habÃan procesado y perfeccionado, llegando hasta nosotros de una manera más elaborada para proporcionarnos un elemento de desarrollo cultural y personal que nada podrá sustituir a pesar del avance de la tecnologÃa.
Sobre el papel se han escrito durante siglos, las referencias históricas de la humanidad, los libros sagrados de todas las religiones, la más excelsa manifestación del arte poético y literario del que hoy podemos disfrutar, en la más individual de las comodidades, borrando las barreras temporales y espaciales, acercándonos a los personajes que dejaron su huella en la mente colectiva de la humanidad. Pero, como siempre, la inventiva humana es incontenible y para superar esas apabullantes horas de escribanÃas, Johannes Gutenberg, en 1450, fabrica la primera imprenta de tipos movibles, para reemplazar a las antiguas planchas de engorroso manejo y con resultados no tan eficientes como se esperaban. El primer volumen que sale de esta imprenta de Maguncia es la Sagrada Biblia.
 Algunos teóricos, hoy, han especulado sobre la persistencia del libro ante el avance de su sÃmil electrónico, sin duda un valioso puntal en la inmediata expansión del conocimiento. Son muchos los que consideran en riesgo al libro de papel en medio de la vorágine de las técnicas de la ciencia de la Informática.  Pero eso forma parte de otro tipo de tema de investigación.
Otro sentimiento surge. ¿Alguno de nosotros no ha sentido una especie de fascinación en bibliotecas o librerÃas, mientras buscan en sus anaqueles el libro de su interés? Participamos en un sagrado ritual que, de la búsqueda pasa a la contemplación y, finalmente, a la lectura apasionada de un texto, donde surgirán no solo ideas y reflexiones, sino también personajes, emociones y situaciones que irán de la comedia a la tragedia.
 Si hay un amigo que nunca nos decepciona ni abandona, ese es el libro, el cual, silencioso, abre sus páginas dadivosas para que recibamos toda la sabidurÃa con la que podremos enfrentar los retos que nos presenta una época de portentosos adelantos tecnológicos donde la comunicación es casi instantánea y cuando la dimensión espacio-tiempo debe volver a interpretarse.
En esta época, en la que la tecnologÃa nos absorbe, abruma, aprisiona y nos hace olvidar a ese amigo, el libro, debemos hacer un alto para revalorizar su importancia y redescubrir la cultura, el pensamiento, la sabidurÃa y belleza que se encuentra encerrada entre sus páginas.
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No podrÃa concluir sin mencionar al Padre de la lengua española, don Miguel de Cervantes Saavedra y Cortina, con su sin igual «Don Quijote de la Mancha», y a quien se ha considerado el mayor dramaturgo de la historia, William Shakespeare; Homero, el rapsoda ciego que nos hizo conocer a los antiguos héroes griego y troyanos; a Dante Alighieri, que nos llevó de la mano al cielo y al infierno pasando por el purgatorio.
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El libro es historia, aventura, tragedia y comedia. En sus páginas están escritas las tradiciones y las leyendas. Cada uno nos ofrece  una percepción del mundo, visto por quienes fueron testigos o imaginaron que la realidad podrÃa tener diversos ángulos desde la cual ser interpretada. ¡Feliz DÃa del libro! ¡Feliz DÃa del idioma español!
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