Gestión de riesgo de desastres
La Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) define la gestión de riesgo como el proceso sistemático de utilizar directrices administrativas, organizaciones, destrezas y capacidades operativas para ejecutar polÃticas y fortalecer las capacidades de afrontamiento, con el fin de reducir el impacto adverso de las amenazas naturales y la posibilidad de que ocurra un desastre.[1]
Según Chaparro:
   «Los efectos de la ejecución de numerosos programas en el ámbito local son poco visibles, debido a la falta de difusión en el resto del territorio y a la escasa receptividad de los gobiernos nacionales. En casi todos los paÃses existen normas dirigidas al manejo de las emergencias pero se carece de disposiciones preventivas; la organización institucional es muy débil, atiende las emergencias y no es apropiada para la reducción de riesgos; este tema no se contempla en los planes, programas y proyectos de desarrollo y no se aportan recursos significativos para controlar las causas reales de los riesgos.»[2]
El riesgo de desastre lo podemos establecer como lo resultante que surge del desarrollo. Es importante destacar que es la consecuencia acumulada de los procesos socioeconómicos que tienen lugar en el territorio.
El riesgo es la estimación del costo de pérdidas de vida, de daños a bienes materiales, a la propiedad y económica, durante un perÃodo especÃfico y en un área determinada que puede causar un evento natural o inducido por los seres humanos.
La vulnerabilidad es el grado de resistencia o exposición de un elemento o conjunto de elementos frente a la ocurrencia de un fenómeno o situación peligrosa.
La amenaza constituye un fenómeno, sustancia, actividad humana o condición peligrosa que pueden ocasionar la muerte, lesiones u otros impactos a la salud, al igual que daños a la propiedad, la pérdida de medios de sustento y de servicios, trastornos sociales y económicos, o daños ambientales. (EIRD, 2009)
Desastre es una seria interrupción en el funcionamiento de una comunidad o sociedad que ocasiona una gran cantidad de muertes al igual que pérdidas e impactos materiales, económicos, ambientales que exceden la capacidad de la comunidad o sociedad afectada para poder hacer frente a la situación mediante el uso de sus propios recursos. (EIRD, 2009)
La degradación del ambiente, el cambio climático y el calentamiento global son fenómenos que pueden desencadenar en desastres naturales que afecten a diversos paÃses, regiones y comunidades locales.
Los cambios en el ritmo del planeta, actúan también sobre la atmósfera y los mares provocando lluvias intensas con posibles consecuencias de inundaciones y desborde de rÃos debido al incremento de su caudal. El calentamiento del planeta ocasiona vientos calurosos que se transforman en tormentas, tornados y huracanes entre los fenómenos naturales extremos.
El crecimiento y concentración de la población, la expansión de áreas urbanas, el crecimiento de infraestructura industrial, comercial y de viviendas pueden constituirse en amenazas y vulnerabilidades si no se toma en cuenta la sostenibilidad de las mismas, tomando en cuenta la planificación y el ordenamiento territorial, conociendo los peligros potenciales que pueden ser desencadenados por la falta de previsión, o por las especulación en el uso de los territorios, sin tomar en cuenta la necesidad de asegurar el desarrollo local y no exponer a los ciudadanos ante áreas vulnerables que no reúnen las condiciones para constituirse en hábitat poblacional.Â
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[1] EIRD (2009) TerminologÃa sobre Reducción del Riesgo de Desastres, ONU
[2] Chaparro, Eduardo y otros (2005): Elementos conceptuales para la prevención y reducción de daños originados por amenazas socio naturales CEPAL-GTZ, Santiago, pág.27


