La mujer panameña y la lucha por la soberanÃa
La participación femenina en la lucha por la soberanÃa panameña no ha sido lo suficientemente destacada en la historiografÃa. Ante esta omisión, las investigaciones que hemos realizado durante varios años revelan que las mujeres han participado en eventos y movimientos sociales, polÃticos e históricos, claves de la historia patria.
Con el fin de exponer esta realidad, realizaremos un recuento de los momentos de la historia panameña, cuando las féminas han desempeñado el rol de gestoras y defensoras de la nación. Iniciamos con la operación soberanÃa del 2 de mayo de 1958, en esa ocasión, cuatro mujeres, Julieta Botello, Rosa Guerrero, Magda Paredes y Yolanda Berguido tuvieron una destacada participación; asà también, en los sucesos del 28 de noviembre de 1959, cuando una caravana partió de la provincia de Chiriquà hacia la ciudad de Panamá y culminó en una gran manifestación patriótica, la participación de las mujeres fue relevante para el éxito de la campaña.
Los sucesos de enero de 1964 representan la manifestación patriótica culmen de la lucha patriótica. Producto de los enfrentamientos durante esos sucesos, dos mujeres perdieron la vida: Rosa Elena Landecho y Maritza Alabarca y otras 37 sufrieron heridas de consideración. Hay evidencia que en la ciudad de Colón grupos de mujeres chocaron con los soldados estadounidenses y participaron en las movilizaciones populares que se dieron en todo el paÃs.
Es necesario resaltar la activa participación de mujeres como Thelma King, Matilde Real de González, Tilsia Perigault de Ortiz y Luzmila Illueca en los medios de comunicación social de la época, sobre todo, con la tinta y la pluma. Cada una de ellas plasmó en los periódicos de la época una irreductible defensa de la soberanÃa panameña y una radical y acerba crÃtica a las acciones de los Estados Unidos, especialmente contra la polÃtica exterior de Panamá y el resto del mundo.
Pero no solo en los movimientos sociales las mujeres jugaron un papel importante, otras estuvieron en primera lÃnea en los hospitales,  atendiendo a los heridos y a las personas afectadas por los gases lacrimógenos. Además, muchas asociaciones y  gremios fueron liderados por mujeres, y, como ya apuntamos, ellas se pronunciaron a través de los medios de comunicación de la época. Entre las asociaciones y gremios dirigidos por mujeres tenemos: la Asociación Nacional de Bibliotecarias, la Asociación Nacional de Enfermeras, la Asociación de Maestros y Profesores Católicos de Panamá, las Damas Guadalupanas, la Unión de Ciudadanas de Panamá, la Federación de Mujeres Católicas, el Magisterio Panameño Unido, la Mesa Redonda Panamericana, la Escuela Profesional y la Asociación de Profesores. Todas esas organizaciones, instituciones y gremios mencionados estaban liderados por mujeres al momento de los sucesos de enero de 1964 y todas se pronunciaron y participaron de manera directa o indirecta en esa gesta patriótica.
La historia de Panamá no se ha escrito como se debe y está sesgada por diversas razones. Es el momento en que la Universidad de Panamá, junto a sectores sociales se alÃen por el rescate de nuestra verdadera historia, para que las nuevas generaciones la conozcan. Esto será posible, si la enseñanza de nuestra historia en el sistema educativo, tanto público como privado, responda a la verdad de los hechos de la historia de Panamá, en todos los ámbitossociales, económicos, culturales y sea consciente y se haga responsable del  déficit en la educación actual. Es imperante aceptar que uno de sus déficits más graves es precisamente la ausencia del papel histórico de la mujer panameña.
Aun sin proponérselo, la historia de Panamá ha sido escrita por varones, quienes por la inercia cultural  han creado la historia con el dominio masculino.  Es decir,  una historia de hombres para hombres; esto hay que corregirlo para dar valor a la otra mitad del corazón de nuestra nación: la mujer panameña.


