Dedicado al académico “Caballero Esplandián”
Este 18 de enero, se cumplen 117 años del natalicio del autodidacta y periodista Gil Blas Tejeira Fernández, poeta epigramático y narrador destacado de la literatura basado en las tradiciones culturales, costumbres y sobre la historia de los pobladores interioranos de nuestro país. Y que además fue el primer Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá.
Gil Blas Tejeira Fernández nació en el conocido barrio de San Antonio, en la ciudad de Penonomé, un 18 de enero de 1901, cuando Panamá todavía formaba parte de Colombia, en medio del escenario conflictivo de liberales y conservadores en la Guerra de los Mil Días. Hijo de Concepción Fernández Jaén y Aquilino Tejeira Pezet, médico cuyo nombre en la actualidad lleva el hospital de Penonomé. Sus primeros estudios y conocimientos los obtuvo de los cristianos residentes en Penonomé desde 1904 hasta 1913, que le permitió llegar al quinto grado de escolaridad, grado que en esa época era el equivalente a la finalización de una educación básica general.
Vale la ocasión entonces para refrescar y compartir algunos pasajes biográficos y aspectos relevantes que hicieron de aquel denominado Caballero Esplandián un importante panameño que se entregó y desempeñó con pasión en sus escritos, y en otras facetas de su vida pública, política y profesional.
La poetisa Elsie Alvarado de Ricord quien fue amiga y colega de Gil Blas Tejeira dijo que; él desde muy pequeño disfrutó leer, escribir y conocía muy bien el dominio de las matemáticas en su época, resaltó además de él, su agudo ingenio y su amenidad en las tertulias y en sus escritos. Con estas habilidades su educación fue cuestión de gozo y de mucho empeño, aprovechando toda oportunidad que le brindaron las bibliotecas privadas ya existentes en Penonomé, como la de Héctor Conte Bermúdez, la de Ángel María Herrera y la de Simón Quirós Sáenz, que fueron puestas sin reservas a su disposición, las cuales aprovechó al máximo en el conocimiento infinito de la historia, las leyes y muy en especial los literarios de Miguel de Cervantes. Como hombre de aguda y clara inteligencia recurrió a los diccionarios para aprender a hablar y escribir en idiomas inglés y francés. Es decir, para su época, tuvo siempre una formación autodidacta.
Su cronología histórica como profesional, desataca que Gil Blas fue un entregado maestro rural en su provincia y tiempo después pasó a ser maestro de escuela en la región de Bastimentos en la provincia de Bocas del Toro, donde logró además ser secretario del Juzgado de la ciudad de aquella provincia hasta finales de 1925 (año de las luchas del Movimiento Inquilinario). De allí partió para la ciudad de Colón, donde desempeñó las funciones en la biblioteca Mateo Iturralde hasta finales de 1929. Y a partir de ese año hasta 1931, fue canciller del Consulado de Panamá en Kingston, Jamaica. Después, tesorero del Ayuntamiento de Colón; provincia en que desempeñando especialidad como periodista y escritor, fundó el semanario informativo Calle 6ª.
Gil Blas Tejeira mereció una mención honorífica en un concurso de novelas organizado por el Municipio de Panamá el año de 1935. De allí en adelante este autodidacta se dedicó a la escritura y al periodismo, que le permitió publicar en 1945 El retablo de los duendes, primer libro en el que describe una rica cronología de relatos sobre sus experiencias y recuerdos de su infancia y juventud, que se reeditó en 1973, enriquecido con nuevos cuentos. En nueva edición de 2003, se le incluyeron los "Epigramas y sonrisas", caracterizados como dardos de buen humor y amistad.
Con el seudónimo de Caballero Esplandián también escribió en la columna Simpatías y Diferencias del diario La Nación y en el Mirador istmeño, del diario La Hora, donde escribía la columna Campiña Interiorana, título que posteriormente utilizó para su segunda obra publicada en México en 1975, compuesta de relatos vernaculares.
Su novela Pueblos Perdidos, (1963), es considerada la obra clásica y relevante de Gil Blas Tejeira, ya que en ella reivindica la memoria del luchador Pedro Prestán, a quien se le acusó falsamente de haber incendiado a la ciudad de Colón y que fue ahorcado en un momento crítico y conflictivo a consecuencias de otra de las invasiones de las tropas norteamericanas en el país, y cuenta además la tragedia de los doce pueblos hundidos en las aguas del río Chagres durante la construcción del gran lago artificial Gatún, actual afluente que alimenta Canal de Panamá.
Este poeta epigramático fue diputado de la última Asamblea Constituyente de 1946. En enero precisamente, pero del año 1951 fue reconocido como académico de la Academia Panameña de la Lengua, fue miembro de las Academias de la Lengua de Venezuela y de España. Fundó y presidió la Sociedad Cervantina de Panamá, y fue miembro honorario de la correspondiente de Madrid. También fue Embajador de Panamá ante los gobiernos de Costa Rica y de Venezuela entre los años 1962-1966. Ministro de Estado y Secretario privado del entonces Presidente de la República, Marco Aurelio Robles Méndez.
Como autor de innumerables columnas y escritos periodísticos, cuentos y de otras obras literarias importantes, el Caballero Esplandián, culminó su vida pública en el trabajo docente, como Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá, de la cual fue impulsor y fundador; y en la que fue denominado como Profesor Extraordinario.
Renato Ozores, autor del prólogo de la obra Lienzos Istmeños en 1969, en el marco de la publicación de ésta en Madrid, afirmó que: Gil Blas Tejeira, como trabajador infatigable, había demostrado con sus obras y escritos que en Panamá era posible vivir de la pluma con decoro y dignidad.
En la provincia de Coclé, se encuentra el Museo de Penonomé, lugar que fue precisamente la residencia de la familia Tejeira, hogar donde Gil BlasTejeira vivió gran parte su infancia. Además cabe destacar que en reconocimiento a la labor desempeñada de esta importante figura del periodismo y de la literatura panameña; la Biblioteca del Centro Regional Universitario de Coclé y el Auditorio de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá lleva el nombre de Gil Blas Tejeira Fernández, aquel autodidacta que en lo condensado de sus escritos demostró un absoluto respeto por la lengua y escrito literario del imperecedero poeta y novelista dramaturgo Miguel de Cervantes Saavedra.
El Caballero Esplandián, murió en la ciudad de Panamá un 10 de agosto de 1975.
*El autor es Publicista y Comunicador Social, con especialidad en Docencia Superior.


