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Henry Fayol en la Universidad de Panamá: el profesor que nunca dejó de enseñar administración

Por: Ana Laura Toriz Chong | Publicado el: 07 julio 2026



Cada año en nuestro país cientos de jóvenes ingresan a la Facultad de Administración de Empresas y Contabilidad de la Universidad de Panamá con el sueño de convertirse en líderes empresariales o emprendedores, resulta interesante imaginar que uno de los docentes más esperados del semestre no es un profesor contemporáneo, sino un pensador francés nacido en 1841: Henry Fayol. Aunque el tiempo haga imposible este encuentro, la metáfora permite comprender que sus ideas siguen caminando por los pasillos universitarios como si nunca hubieran envejecido.

Si Henry Fayol entrara hoy a un salón de clases de la Universidad de Panamá, probablemente no iniciaría la sesión hablando de tecnología, inteligencia artificial o transformación digital. En cambio, escribiría en el tablero cinco palabras sencillas: planear, organizar, dirigir, coordinar y controlar. Luego voltearía hacia sus estudiantes y les diría que ninguna innovación tendrá éxito si quienes la administran desconocen estos principios fundamentales (Fayol, 1916/1949).

La enseñanza de la administración suele enfrentarse al reto de equilibrar la teoría con la práctica. Muchos estudiantes consideran que los autores clásicos pertenecen a otra época y que sus propuestas han sido superadas por los cambios económicos y tecnológicos. Sin embargo, basta observar el funcionamiento de una empresa panameña, una institución pública o incluso un pequeño emprendimiento para descubrir que el proceso administrativo descrito por Fayol continúa presente, aunque muchas veces pase inadvertido.

Es así como, el profesor Fayol inicia la clase preguntando a sus estudiantes quién desea abrir una cafetería cerca del campus universitario. Varias manos se levantan con entusiasmo. Entonces plantea la primera pregunta: ¿qué van a vender, ¿cuánto invertirán y quiénes serán sus clientes? Los estudiantes responden con diferentes ideas. El profesor sonríe y explica que, sin saberlo, ya comenzaron la primera etapa del proceso administrativo: la planeación. Planificar significa prever el futuro, establecer objetivos y definir los medios para alcanzarlos (Koontz et al., 2012).

Después, Fayol cambia el escenario. Supongamos dice que la cafetería ya tiene un local y recursos económicos. Ahora pregunta quién preparará los alimentos, quién atenderá la caja, quién llevará la contabilidad y quién comprará los insumos. Los estudiantes organizan funciones y responsabilidades. El profesor les explica que han dado el segundo paso: la organización, es decir, distribuir eficientemente los recursos humanos, financieros y materiales para alcanzar los objetivos previstos (Robbins & Coulter, 2022).

La clase continúa y el profesor francés observa que algunos equipos trabajan con entusiasmo mientras otros discuten sin llegar a acuerdos. Es entonces cuando introduce la tercera función: la dirección. Explica que dirigir no significa simplemente dar órdenes, sino motivar, comunicar, liderar y orientar a las personas para que trabajen con compromiso. En este momento recuerda a los estudiantes que una empresa no fracasa únicamente por falta de dinero; muchas veces fracasa porque sus líderes no saben inspirar a sus colaboradores.

En países como, donde las micro, pequeñas y medianas empresas representan una parte importante del tejido económico nacional, esta reflexión adquiere especial relevancia. Numerosos emprendimientos nacen con excelentes productos o servicios, pero desaparecen porque sus propietarios dominan el aspecto técnico del negocio, aunque desconocen cómo administrar personas, recursos y procesos. En consecuencia, el liderazgo continúa siendo uno de los factores diferenciadores del éxito empresarial (Chiavenato, 2019).

Mientras avanza la clase, Fayol observa que cada grupo trabaja correctamente de manera individual, pero que existen problemas entre las distintas áreas. La cocina prepara demasiados alimentos, la caja desconoce las promociones y las compras adquieren productos innecesarios. Entonces introduce la cuarta función: la coordinación. Explica que administrar también significa lograr que todas las áreas trabajen como una sola organización y no como departamentos aislados (Fayol, 1916/1949).

Finalmente, cuando la cafetería inicia operaciones, el profesor revisa los estados financieros, escucha las opiniones de los clientes y compara las ventas reales con las metas establecidas. Algunos estudiantes creen que el proyecto ha terminado; sin embargo, Fayol responde que apenas comienza la quinta etapa: el control. Controlar implica medir resultados, detectar desviaciones y corregir oportunamente los errores para mejorar el desempeño organizacional (Bateman & Snell, 2018).

Al concluir la clase, uno de los estudiantes pregunta si estas ideas siguen siendo útiles en un mundo dominado por la inteligencia artificial, el comercio electrónico y la automatización. El profesor Fayol responde con serenidad que la tecnología transforma las herramientas, pero no elimina la necesidad de administrar adecuadamente los recursos. Una empresa puede utilizar los sistemas informáticos más avanzados, pero seguirá necesitando planificar estrategias, organizar equipos, dirigir personas y controlar resultados.

Esta respuesta invita a reflexionar sobre un fenómeno frecuente en la educación superior. En ocasiones se privilegia el aprendizaje de programas informáticos, plataformas digitales y metodologías modernas, dejando en segundo plano los fundamentos administrativos. Sin embargo, la innovación carece de sentido cuando no existe una estructura administrativa capaz de sostenerla. Las organizaciones exitosas combinan tecnología con una sólida gestión administrativa.

La metáfora del profesor Fayol también transmite un mensaje importante para la Universidad de Panamá. La formación universitaria no debe limitarse a preparar profesionales capaces de conseguir empleo; debe formar administradores capaces de resolver problemas complejos, liderar organizaciones éticas y contribuir al desarrollo económico y social del país. Precisamente allí radica la vigencia del proceso administrativo: constituye un lenguaje común que permite comprender cómo funcionan las organizaciones, independientemente de su tamaño o sector económico.

Asimismo, la enseñanza de Fayol recuerda que administrar implica asumir responsabilidad social. Cada decisión empresarial afecta trabajadores, consumidores, proveedores y comunidades. Un administrador competente no solo busca maximizar utilidades; también procura generar valor sostenible mediante decisiones responsables y éticas. Esta visión resulta especialmente pertinente en Panamá, donde las organizaciones enfrentan desafíos relacionados con la competitividad, la transparencia, la sostenibilidad y la innovación.

Quizá la mejor parte de esta metáfora ocurre al finalizar la jornada académica. El profesor Henry Fayol guarda lentamente sus apuntes y abandona el salón mientras los estudiantes continúan conversando sobre sus futuros proyectos empresariales. Nadie advierte que el maestro desaparece por el pasillo, porque, en realidad, nunca estuvo físicamente allí. Sin embargo, permanece presente en cada plan estratégico que se diseña, en cada organigrama que se construye, en cada liderazgo efectivo que inspira equipos y en cada evaluación de resultados que busca mejorar el desempeño organizacional.

Más de un siglo después de publicar su teoría, Henry Fayol continúa impartiendo clases. No necesita un escritorio ni un horario oficial. Su aula es cada empresa que nace, cada organización que busca mejorar y cada estudiante que comprende que administrar no consiste únicamente en dirigir negocios, sino en transformar ideas en resultados mediante un proceso ordenado, racional y humano. Esa es, quizá, la mayor lección que el viejo profesor francés seguiría enseñando a las nuevas generaciones de administradores panameños.

La autora es docente en el CRUPE

Referencias

Bateman, T. S., & Snell, S. A. (2018). Administración: Liderazgo y colaboración en un mundo competitivo (12.ª ed.). McGraw-Hill.

Chiavenato, I. (2019). Introducción a la teoría general de la administración (10.ª ed.). McGraw-Hill.

Fayol, H. (1949). General and Industrial Management (C. Storrs, Trad.). Pitman Publishing. (Obra original publicada en 1916).

Koontz, H., Weihrich, H., & Cannice, M. V. (2012). Administración: Una perspectiva global y empresarial (14.ª ed.). McGraw-Hill.

Robbins, S. P., & Coulter, M. (2022). Administración (15.ª ed.). Pearson.

 

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