En el 163 aniversario de fundación de la ciudad de Colón
 Este 27 de febrero, los colonenses celebran con mucho entusiasmo y esperanzas de mejores dÃas el 163 aniversario de la ciudad de Colón.
En el marco de esta celebración es oportuno resaltar algunos aspectos importantes.
Desde el 12 de diciembre de 1846, cuando se firmó el Tratado Mallarino Bidlack, por el cual la República de la Nueva Granada concedÃa a los Estados Unidos de América el derecho de vÃa o tránsito a través del Istmo de Panamá, se estableció el destino de Colón.
A partir de 1847, en Washington se consideró la construcción de un ferrocarril a través del Istmo de Panamá, para comunicar a la capital norteamericana con sus Estados de California y Oregón, ubicados en el Oeste y ese año se iniciaron las negociaciones que culminaron con la firma del Contrato Stephens Paredes, el 15 de abril de 1850, para dar comienzo a la construcción del primer ferrocarril interoceánico que reducirÃa las rutas marÃtimas en miles de millas; cuyo artÃculo 16 de este Contrato concedÃa a la Panamá Railroad Company todas las tierras baldÃas que existÃan en la isla de Manzanillo, en la BahÃa de Limón para la construcción del ferrocarril en el terminal atlántico.
En el año 1850, don Mariano Arosemena propuso a la Cámara Provincial de Panamá, el nombre de Colón a la población que surgirÃa en esta isla y, entonces, mediante Ordenanza del 12 de octubre de 1850, se ordenó la creación del Distrito Parroquial de Colón.
En 1852, el diario El Tiempo de la ciudad de Bogotá, publicó que la fundación de la ciudad de Colón se habÃa dado el 27 de febrero de ese año, en el acto de colocación de la primera piedra del primer edificio sólido que tendrÃa la nueva urbe, con la presencia de don Victoriano de Paredes, alto funcionario granadino y los ingenieros del Ferrocarril.
Posteriormente, el 28 de septiembre de ese año 1852, por decreto presidencial, se designó a Colón, cabecera del Cantón de Chagres y el 24 de noviembre, se instalaron las autoridades cantonales en Colón.
Los primeros pobladores de Colón fueron trabajadores de la CompañÃa del Ferrocarril que llegaban a estas tierras ávidos de oportunidades económicas que aprovechaban durante unos meses para luego volver a sus tierras natales, constituyendo asà entre los años 1850 1852, una población flotante.
Por ello, al fundarse Colón, por la insistencia y necesidad de la CompañÃa del Ferrocarril, en las tierras de la isla de Manzanillo que compró al señor Daniel George, un cubano de origen inglés, por mil pesos de la época, las autoridades nacionales permitieron que la ciudad fuese fundada por accionistas de la Panamá Railroad Company.
Esta singular situación facultó a los norteamericanos para diseñar la nueva ciudad con planos parecidos a la ciudad de Filadelfia, de donde procedÃa el accionista principal de la CompañÃa.
Desde su inicio, el destino de Colón estaba marcado; de allà que en la segunda mitad del siglo XIX, Colón jugara un papel fundamental en el enriquecimiento de muchos empresarios a través del Ferrocarril primero y luego del Canal francés.
Asà también, el 5 de noviembre de 1903, en Colón se selló la separación de Panamá de Colombia, ya que la Junta Revolucionaria de Colón, con inteligencia y sagacidad, contribuyó a neutralizar al Batallón Tercero de Tiradores de Colombia.
En 1914, Colón contribuyó con la expansión y desarrollo de la provincia de Panamá, cuando, como consecuencia de la Convención Lefevre Price del 2 de septiembre, Estados Unidos regresó a jurisdicción panameña las tierras aledañas a Panamá Viejo, hoy Las Sabanas, Carrasquilla, Hato Pintado y La LocerÃa en el Litoral PacÃfico, a cambio de tierras y aguas en la BahÃa de Limón para que los estadounidenses construyeran el fuerte militar y el muelle de Cristóbal, limitando asà nuestro crecimiento geográfico y económico.
Desde 1948, con la creación de la Zona Libre de Colón, como Institución Autónoma del Estado por Decreto ley 18 del 17 de junio, Colón amplió su contribución al desarrollo económico y polÃtico de otros sectores, con el movimiento comercial e industrial que se ha dado desde entonces como producto de la existencia de grandes consorcios como la Zona Libre, los Puertos de Cristóbal, Coco Solo y Manzanillo; la RefinerÃa, Cemento Panamá  y desde principios del siglo XXI, con la creación de Puerto de Turismo Colón Dos Mil, la ampliación de la Zona Libre, la construcción del Corredor y la Autopista Panamá Colón.
Sin embargo, este desarrollo no se ha reflejado en el mejoramiento de las condiciones de vida de la mayorÃa de la población colonense, que cada año ha visto deteriorar la ciudad con el abandono de las autoridades nacionales y locales, que han afectado la autoestima de la población, sumiéndola en una pobreza material, espiritual y mental, a pesar de la proliferación de iglesias evangélicas en su entorno.
Hoy, la celebración de los 163 años de fundación de esta majestuosa ciudad, que desde siempre ha contribuido considerablemente al fisco nacional y, por lo tanto, al desarrollo socioeconómico del paÃs, se hace en medio de la alegrÃa y el entusiasmo de una población que ha creÃdo en las nuevas autoridades nacionales su compromiso de revitalizar a Colón, mediante el Proyecto de renovación urbana de Colón el cual se enfoca en tres objetivos: Renovación de la infraestructura urbana;  recuperación de edificios y otras estructuras o sitios de interés y el diseño y construcción del proyecto habitacional Altos de los Lagos en el corregimiento de Cristóbal.
Sin embargo, para que todo este proyecto se haga una hermosa realidad debe contarse con la participación activa de la población colonense, si no quedará como muchos otros proyectos anteriores en uno más sin impacto real en el mejoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes.
Por ello, hoy, es preciso que en medio de la celebración de la fundación de la ciudad de Colón, los actores principales: gobierno, pueblo, sociedad civil organizada y los empresarios, promuevan un espacio que les permita ponerse de acuerdo para que juntos construyan ese Colón en donde se pueda vivir con dignidad y decoro, que permita florecer el esplendor y la belleza de la ciudad y los habitantes convivan en armonÃa, respeto mutuo y tolerancia social.


