El pasado se reinventa
Constante evolución es una de las caracterÃsticas de la comunicación entonces no debemos sorprendernos de la transformación que experimentan diariamente los medios tradicionales, en perspectiva de las redes sociales. Surge el dilema: ¿Sobrevivirà n o desaparecerán?. Corren apuestas y yo lo hago por la reinvención, tanto de las estructuras como de los ejecutantes, entre estos los periodistas.
Radio Ancón fue mi primera experiencia en medios de comunicación social. El recuerdo me lleva a las máquinas de escribir marca Olympia, los papeles de carbón, las resmas de papel periódico y el gran entusiasmo de aprender de grandes maestros. Muchos de ellos con una agilidad propia de pianistas, deslizando sus dedos por las teclas, generando verdaderas piezas de comunicación, que eran posteriormente leÃdas. Ni hablar de las grabaciones y ediciones. Se usaban herramientas como grabadoras de audio, algunas con peso considerable y portátiles que llevaban dentro casetes reutilizables con capacidad de hasta 120 minutos. La edición era otro mundo particular.
Hoy la radio sigue en pie. Se ha reinventado. Las grabaciones se hacen ahora con celulares y aunque pasaron por transiciones que incluyeron los denominados radios portátiles para la transmisión en sitio, aportan ese distintivo de inmediatez y alcance.
Este mismo fenómeno lo observamos en televisión, en periódicos, que han dado paso a la creación de medios digitales con piezas o podcast, las plataformas que involucran escritos, audios y vistas.
Y asà como los medios de comunicación social experimentan transformaciones, el periodista, el comunicador, el hombre y la mujer que se desenvuelve en este mundo, también se alimenta o nutre de conocimientos, a pesar de la resistencia al cambio que todo esto pueda conllevar.
Considerémonos entonces, un grupo privilegiado de periodistas que, le ha correspondido estar en la etapa difÃcil de colectar, registrar, escribir, narrar y presentar un suceso con herramientas que hoy se miran con desdén: teléfonos públicos. De eso hay muchas anécdotas, sobre todo a quienes les correspondÃan, en áreas como el Ministerio Pùblico donde estos aparatos escaseaban, asà que el ingenio se imponÃa para llegar a tiempo y transmitir adecuadamente, aquello que muchas veces se convirtió en primicia.
Â
Â


