Rendición de Cuentas: acto administrativo de los logros alcanzados en la gestión del rector Eduardo Flores
El discurso sobre la Rendición de Cuentas que anunciará el rector Doctor Eduardo Flores a la comunidad universitaria y a la sociedad en general, este viernes, 6 de octubre, en el Domo de Curundú, tiene como objetivo destacar los logros alcanzados durante el primer año de su gestión administrativa.
Este arduo plan de trabajo, que se trazó la administración actual del rector Flores, desde un inicio se enmarca en su agenda estratégica de temas y propuestas, cuyos focos de atención están en la renovación académica, los docentes, la investigación, los estudiantes, los centros regionales, la nueva gestión administrativa, los administrativos, el ambiente y la vinculación con los problemas nacionales.
AsÃ, observamos que en la transformación académica integral, la Universidad de Panamá se ha enfocada en la revisión total de la estructura y de las ofertas educativas, de forma que se identifiquen las fortalezas y debilidades. A través de este diagnóstico, actualizan las carreras de acuerdo a las necesidades de la sociedad y el campo laboral, con nuevas carreras y especialidades, visualizando las carreras del futuro, según las tendencias nacionales e internacionales.Â
A todo esto, es importante señalar que nuestra alta casa de estudios va encaminada a una universidad centenaria y, por lo tanto, en ese proceso de reflexión demanda una visión sobre su situación actual y los nuevos retos que exige la sociedad panameña. Por lo que implica una retrospección sobre sà misma, sus componentes, sus estamentos, su papel histórico y el que le corresponde asumir en estos tiempos tan convulsionados que se le exige a la educación superior producto de la globalización.
Para tal efecto, la universidad, como institución de educación superior se enmarca en la investigación-desarrollo-innovación hacia la sociedad y la propia institución educativa, es decir, no existe innovación sin desarrollo y no existe desarrollo sin investigación. Para alcanzar esta meta se requiere invertir en recursos para generar y aplicar el conocimiento, con el fin de superar los problemas que enfrenta la sociedad actual. Por lo que la universidad está obligada a dignificar y establecer el ejercicio de una polÃtica de investigación indispensable para contribuir al desarrollo de la Institución y del paÃs.
La academia debe verse como un espacio para la producción de conocimiento, los posgrados son los llamados en primera instancia a la producción, difusión y aplicación de conocimiento. Por lo tanto, el Sistema de Posgrado, conjuntamente con la investigación, es un factor estratégico para el desarrollo social sostenible e incluyente, basado en el conocimiento. De este modo, la pertinencia social debe ser el referente central para la creación y evaluación de los programas en los diferentes posgrados.
Las autoridades universitarias tienen bien claro, que el estudiante universitario enfrenta los retos de una sociedad cada vez más competitiva y cambiante. Su
progreso depende, en buena medida, de obtener la mejor formación profesional posible. Esa formación debe ser integral, basada sobre el nuevo paradigma educativo que asigna nuevos roles: el docente como diseñador de métodos y ambientes de aprendizajes, el estudiante que construye lo que aprende y se renueva de los conocimientos.
Entre otro aspecto importante que hay que resaltar, es el rol que juegan los diferentes Centros Regionales de la Universidad de Panamá, el cual es de vital importancia en el paÃs. Con su creación se iniciaron los primeros estudios superiores en las diferentes provincias. Muchos profesionales han egresado de sus aulas y valiosos aportes han dado al desarrollo de las regiones y comunidades de su entorno. Sin embargo, es necesario renovar el modelo de gestión académica y administrativa de los Centros Regionales, de las Extensiones y de los Programas Anexos, asà como conferirles más autonomÃa, en la toma de decisiones frente al centralismo histórico y dotarlos de los recursos y equipos necesarios con la finalidad de elevar el nivel académico.
La gestión del rector Flores apunta como norte por un nuevo modelo de gestión que se caracterice por ser descentralizado, horizontal, colectivo, eficiente, democrático, transparente y con rendición social de cuentas. La Universidad de Panamá debe convertirse en una institución ejemplar de la administración pública panameña, donde impere la cultura de la gestión estratégica, la evaluación y la calidad. Para ello, hay que cerrarle las puertas a toda forma de clientelismo, corrupción y autoritarismo. La práctica de la transparencia y la real rendición de cuentas debe ser la nota caracterÃstica de esta alta casa de estudios.
Cabe reconocer, al personal administrativo, con sus luchas gremiales y méritos individuales se han ganado un espacio preponderante en el quehacer universitario. Por su capacidad de generar iniciativas y su fortaleza de acciones, han logrado conquistas laborales.
Una constante preocupación de la administración del rector Flores es que toda institución pública o particular debe contar con un programa de gestión ambiental que mejore el entorno y la calidad de vida de sus trabajadores y usuarios, y que ayude a mitigar el impacto de la actividad humana. Es por ello que la Universidad de Panamá, como el principal centro de educación del paÃs, debe ser modelo de las buenas prácticas ambientales. Además, debe ser lÃder en la consolidación de una cultura ambiental de conservación y la prevención de desastres; asà como en el fomento de la investigación cientÃfica y el desarrollo sustentable.
Otro aspecto importante que se debe tener bien claro es que la Universidad de Panamá conlleva a que su autonomÃa le dé otra dimensión, es decir, que además de ser centro de pensamiento crÃtico, se convierta en espacio de estudio de los problemas nacionales. Lo que conlleva a una institución superior participativa y propositiva, capaz de establecer nuevas relaciones con la comunidad, organizaciones sociales e instituciones públicas y particulares.
Lo que se debe tener muy presente es que la academia por ser centro donde se produce y transfiere conocimientos, es una fuerza motora de cambios sociales. La Universidad de Panamá posee un cuerpo docente de más de 4 mil especialistas en diversas disciplinas, por lo que es la institución nacional que concentra la mayor y mejores inteligencias en nuestra sociedad.
Es importante indicar que todos estos aspectos señalados con anterioridad se constituyen como la carta de presentación de una universidad comprometida con el desarrollo socioeconómico de paÃs y que lucha diariamente con trasparencia y, equidad, para que las autoridades gubernamentales le doten de más recursos económicos y tecnológicos que requiere por ser la primera institución superior de nuestra sociedad.
*El autor es magÃster en Periodismo Digital y docente universitario


