La invasión “Una Cicatriz Sin Sanar”
Después de 36 Años La invasión de Panamá ocurrida el 20 de diciembre de 1989 es un hecho que, hasta el sol de hoy, aún la cifra de víctimas inocentes se desconoce, Esta tragedia marcó un antes y después en la historia panameña, dejando en duda la integridad de los derechos humanos ante un acto de desigualdad frente a la sociedad.
Todo comenzó cuando Estados Unidos lanzó la Operación Causa Justa para capturar a Manuel Antonio Noriega. Este hecho dejó un vacío profundo en todo el país, por las pérdidas humanas, el miedo y la destrucción total en la población civil. Muchos panameños recuerdan esos días como momentos de confusión, con bombardeos sin sentido, toques de queda y familias destruidas.
Aunque el objetivo oficial era restaurar la democracia y proteger el Canal, las consecuencias fueron dolorosas y duraderas. Barrios como El Chorrillo quedaron gravemente afectados, y la recuperación tomó años. La invasión también abrió debates sobre la soberanía nacional y la influencia extranjera en América Latina.
Hoy, este acontecimiento se estudia para reflexionar sobre la paz, la memoria histórica y la importancia de resolver conflictos mediante el diálogo, evitando que la población civil vuelva a sufrir los costos de la guerra en el futuro cercano ya que gracias testimonios reales muchas de las armas y equipamiento militar que usaron en este acto fatídico fueron puestas a prueba frente a la población panameña.
Por ende, este conflicto bélico es una cicatriz marcada de por vida en la historia de nuestra nación.
El autor es Estudiante de Periodismo


