La libertad de expresión, un derecho fundamental y una responsabilidad objetiva Â
Es importante partir señalando que, la libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano, consagrado la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, que a la letra dice: ArtÃculo 19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.Â
ExplÃcitamente entendemos entonces que esta libertad permite que todos los seres humanos tienen derecho de expresarse, sin ser asediado debido a lo que piensan, opinan, investigan, se informan o transmiten; sin ningún tipo de barreras en su entorno natural, social o colectivo. Dicho esto, no se puede impedir que una persona se exprese libremente, pero sà puede ser objeto de censura o penalización por opiniones o mensajes que incurra en algún tipo de delito contra los valores éticos y morales de los ciudadanos; como por ejemplo incitar a la violencia o al delito, promover el irrespeto verbal, la discriminación racial o cultural, la insensibilidad o el odio que promueva o estimule algún tipo de conflicto entre ciudadanos o entre naciones.Â
Algunos expertos en el tema señalan que, La libertad de expresión está muy vinculada a la libertad de prensa, que es la garantÃa de transmitir información a través de los medios de comunicación social sin que el Estado pueda ejercer un control antes de la emisión. Â
Frente a esta descripción conceptual, vale la pena entonces plantearse algunas interrogantes y reflexionar en torno a las mismas; de forma individual para que tengamos una idea al respecto.  ¿Realmente los dueños de los medios de comunicación respetan ese derecho fundamental, como un derecho humano? ¿Cuanta información reciben a diario los ciudadanos en positivo y cuantas en negativo de los medios informativos?, ¿Cómo evalúa usted el comportamiento objetivo e imparcial conductor(es) de noticias?, ¿Realmente tiene igual derecho a expresarse u opinar un pobre, un obrero, un campesino, un indÃgena(), que un rico, gobernante o un empresario en un medio de comunicación?, ¿Qué es lo que más destacan o promueven los medios informativos para mantener su Rating?, ¿Qué tipo de programación es la que más vende o proyectan los medios de comunicación?, ¿Cuánta información educativa o cultural se recibe a diarios de los medios informativos de comunicación?, ¿Con que frecuencia se marca realmente la objetividad a la hora de informar a los ciudadanos?, ¿ En la actualidad, son realmente objetivos e imparciales?, ¿ Están respondiendo realmente en beneficio de la mayorÃa de los ciudadanos?. Â
Hay muchas interrogantes al respecto, pero creo que con estas, cada quien en su reflexión objetiva ha de tener para cada una su respuesta frente a lo que evidentemente vemos, percibimos o escuchamos a diario en la gran mayorÃa de los medios informativos impresos, radiales o televisivos. Que amparados en la libertad de expresión (salvo algunas escepciones), ponderan más en dar privilegio a lo empresarial, lo económico y comercial o al denominado Rating, proyectando contenidos o programaciones con escenas cargadas de violencia, terror o contenidos eróticos, transmitidas a cualquier hora del dÃa. Olvidando en muchos de los casos que estos están al alcance de niños y jóvenes, sin ningún tipo de regulación más allá de las conocidas categorÃas A, B y C, que en la práctica no se manejan adecuadamente en la mayorÃa de estos medios y el internet.Â
Amparados en ese derecho de la libertad de opinión y de expresión, con frecuencia aparecen también muchos contenidos en programas de humor, sarcasmo, tiras cómicas, farándulas, programas que proyectan engaño o traición como mecanismo individualistas para conseguir poder, o incluso la promoción de la morbosidad o el sexo en escenas de novelas, pelÃculas, entre otros por la TV; el morbo vulgar o el doble sentido que a diario se promueven en muchas emisoras radiales de nuestro paÃs.Â
Cabe destacar, que frente a esa realidad anteriormente planteada, han sugido los denominados Medios Alternativos e Informativos de Comunicación Social, con la misión de cumplir esa labor objetiva de educar, orientar, analizar, defender y difundir los distintos hechos y acontecimientos de la coyuntura polÃtica, económica, cultural, social, etc., en el plano nacional e internacional. Â
Un derecho fundamental y humano como la libertad de opinión y de expresión, debe demostrarse en la práctica en el sentido correcto de la imparcialidad y la objetividad, con responsabilidad a la hora de presentar o proyectar contenidos informativos, atractivos o de entretenimiento a los ciudadanos; afÃn de fortalecer los valores cÃvicos y morales, la cultura, la educación y el sentido de pertenencia e identidad en nuestro paÃs.
Â
*El autos es publicista y comunicador social, con especialidad en Docencia Superior.
Â


