1945: Llegó la paz a Panamá
Había terminado la guerra, Europa y Asía se aprestaban a la reconstrucción, América celebraba el fin de la guerra, Estados Unidos se alzaba como salvador del mundo y Panamá mantenía su empeño en el nacionalismo y la consolidación del territorio nacional con la idea de un territorio, una sola bandera, la panameña.
El Convenio Fábrega-Wilson o Convenio de Sitios de Defensa de 1942 había arrendado temporalmente a Estados Unidos sitios de defensa y se determinó que la devolución a Panamá sería un año después de la implementación del acuerdo de paz entre las naciones en conflicto.
Samuel Prado Franco, nos dice que en 1943 se fundó la Federación Panameña de Estudiantes (F.E.P.) y los movimientos estudiantiles con bases ideológicas, sociales políticamente activas empezaron a irrumpir en la vida pública del país con identidad propia. La F.E.P. fue la primera federación estudiantil de Panamá; su predecesora histórica había sido creada en 1922. Estos jóvenes criticaban los sistemas de partidos políticos y las políticas del gobierno de su época y estaban decepcionados con el agotado proyecto liberal de las primeras décadas republicanas, en contra del proyecto personalista y autoritario representado por Arnulfo Arias Madrid, y combatirán para mejorar la vida política e institucional, defender la integridad territorial e independencia de la Zona del Canal de Panamá, el fortalecimiento de la sociedad basado en la justicia social, la igualdad, la hermandad, la solidaridad y la libertad. Se guardaba en líneas generales los principios de autonomía, pluralidad, respeto y trabajo en equipo basado en afianzar el nacionalismo.
El Frente Patriótico de la Juventud en 1945 se constituyó como partido político con opciones ideológicas y políticas evidentemente revolucionarias, con influencias del socialismo y el comunismo. Era pluralista y sus miembros algunos eran solo reformistas, centristas o moderados. Se destaca que, independientemente de ideologías y posiciones políticas, formaban parte de los espacios colegiados formales e institucionales.
La guerra finalizó y la paz reinó desde mediados de 1945. Ambos gobiernos pensaban que persistía la condición de inseguridad internacional y Estados Unidos utilizó el argumento para solicitar que las bases militares continuaran en Panamá después de 1946. Acabada la guerra el nacionalismo se aferró a la unificación del territorio de la república.
Patricia Pizzurno y Celestino Araúz, sostienen que, “a finales de agosto de 1946 la embajada estadounidense en Panamá comunicó al gobierno panameño que el Departamento de Estado tenía interés en comenzar conversaciones para establecer otro contrato de alquiler sobre áreas defensivas. En respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores advirtió que sólo se negociaría si las bases ocupadas durante la guerra eran devueltas y desactivadas”.
Se suponía que el 1 de septiembre de 1946 los Estados Unidos traspasarían los Sitios de Defensa a Panamá. Sin embargo, el artículo final del Convenio de 1942 afirmaba que, si se veía la necesidad, ambas partes firmarían un nuevo acuerdo.
Erlinda Jaramillo expresó: “El gobierno estadounidense pidió, el 29 de agosto, iniciar nuevas negociaciones para un acuerdo que incluía 14 Sitios de Defensa, pues insistían en que todavía prevalecía una situación de inseguridad a nivel internacional. Habían transcurrido once meses y los Estados Unidos no habían entregado los Sitios de Defensa”.
El gobierno panameño exigió que los estadounidenses abandonaran los lugares, en virtud de nuestra soberanía y derechos. No obstante, estos prestaron escasa atención a lo que los panameños pidieron. La oligarquía criolla tenía intereses económicos, especialmente con respecto a arrendar sus tierras, que se alquilaban a un precio conveniente. Todo ello provocó que el gobierno panameño reevaluara su posición y accediera a la negociación argumentando que eran necesarias debido al deterioro de la situación internacional.
Samuel Prado Franco, considera que la posibilidad de que el gobierno nacional pudieran extender la presencia militar estadounidense en el país y por un periodo mayor al estipulado, alertó y fortaleció el nacionalismo.
Domingo H. Turner, señaló que “en 1944 la sociedad civil, los partidos políticos y estudiantes organizados solicitaron al presidente que disolviera la Asamblea y convocara una Constituyente para generar una nueva Constitución”.
La Constitución de 1946 expresó La República está constituida sobre el territorio continental e insular comprendido entre Colombia y Costa Rica, de acuerdo con los tratados de limites celebrados por Panamá con esas Repúblicas. Sostuvo, además, Ningún gobierno extranjero, ni ninguna entidad o institución oficial o semioficial extranjera podrá adquirir el dominio sobre ninguna parte del territorio nacional.
Esta disposición es contraria a la aplicación que daba el Departamento de Estado norteamericano al Tratado del Canal de 1903. Ningún acuerdo es legítimo si está en desacuerdo con la Constitución del país. Pese a ello, las negociaciones por sitios de defensa no cesaron.
El autor es estudiante de la Maestría en Historia de las Relaciones de Panamá y los Estados Unidos en el Centro Regional de Panamá Oeste, Universidad de Panamá.


