Panamá, Taiwán y la República Popular China durante la segunda década del Siglo XXI
A finales de la primera década y principios de la segunda del presente siglo, las relaciones entre Panamá, Taiwán y la República Popular China estuvieron un poco convulsionadas por los intereses políticos y económicos tripartitas, en virtud de que las dos chinas se disputaban el beneplácito de los gobernantes panameños a través de donaciones, contribuciones y ejecuciones de proyectos infraestructurales. La diplomacia taiwanesa se vio debilitada ante el empuje de las inversiones económicas y comerciales de la RPC, como también por las declaraciones de Juan Carlos Varela y las del recién electo Presidente de Panamá, en ese entonces, Ricardo Martinelli Berrocal.
El presidente Ricardo Martinelli expresó en 2009 su interés en reconocer a China, pero el ministro de Relaciones Exteriores de China , Yang Jiechi, le informó en enero de 2010 al vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Juan Carlos Varela, que su país no aceptaba las relaciones diplomáticas para evitar problemas con el acercamiento que se estaba dando con Taiwán, ya que el entonces mandatario taiwanés, Ma Ying Jeou, estaba de acuerdo con el principio de ‘una China’ como parte de un esfuerzo de incrementar el comercio con China. Panamá reafirmó su reconocimiento diplomático a Taiwán (sic) (Chen, 2019, p.84)
Es curioso observar la conveniencia y sutileza que utilizan los diplomáticos al manejar las relaciones exteriores de sus naciones. La RPC ansiaba el establecimiento de las relaciones diplomáticas con Panamá, pero ante el reconocimiento del principio de “sólo una China” por parte del mandatario de Taiwán, China continental declinó a la tan anhelada reafirmación diplomática, momentáneamente. La RPC es consciente de que puede reclamar Taiwán, por derecho histórico, en el momento que lo desee; sólo es cuestión de tiempo.
Durante este período ambas chinas emprendieron una carrera fundamentada en el otorgamiento de auxilios económicos, dádivas comerciales e inversiones favorables a Panamá, con el fin de lograr la aceptación de los gobiernos en materia diplomática y comercial.
Taiwán donó cerca de 110 millones de dólares para proyectos de alto alcance, programas sociales y fortalecimiento institucional entre 2009 y 2014. Por su parte China contribuyó con 4 millones para el levantamiento de la sede del Parlamento Latinoamericano en Panamá. Juan Carlos Varela al ser elegido en el 2014 mencionó su respeto a la tregua diplomática, pero indicando que una vez finalizada promulgaría el reconocimiento diplomático de China (Chen, 2019).
La puja entre ambas naciones chinas por obtener las relaciones diplomáticas con Panamá se extendió hasta el 2017, cuando el mandatario panameño declinó a favor de la República Popular China, haciendo a un lado a Taiwán. Veamos la siguiente cita:
El 13 de junio de 2017, Panamá abrió relaciones diplomáticas con China. De los 19 acuerdos firmados, uno es relevante para nuestra región: el Memorándum de Entendimiento sobre la Cooperación en el Marco de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y la Iniciativa Marítima de la Ruta de la Seda del Siglo XXI (Yao Villalaz, 2019, p. 57).
Con respecto a la Ruta de la Seda, China lanzó este proyecto en 2013 con la intención de unir comercialmente a Asia, Europa, Oriente Medio, África y América en el que Panamá juega un papel preponderante por su posición geográfica. Entre algunos de los puntos conocidos ya establecidos, de acuerdo con la Revista de Política Exterior, están Fuzhou, Cantón, Malaca, Calcuta, Karachi, Adén, Yibuti, Mombasa, Alejandría, Tiro, Atenas, Estambul, Sofía, Roma, Madrid, Moscú, Brasil, Perú y una gran lista de puntos y puertos que no es necesario describir para efecto de este corto artículo. Esta ruta contempla las vías terrestres, marítima, transoceánica a través de las navieras, ferrocarriles, oleoductos y gasoductos (Higueras, 2015). Panamá fue ingresada por Juan Carlos Varela en 2017 y retirada recientemente por el actual presidente José Raúl Mulino.
En conclusión, durante la segunda mitad del presente siglo las dos Chinas arreciaron su disputa por el reconocimiento diplomático, pero aún con los evidentes reveses, la República Popular China obtuvo su objetivo con la ayuda del expresidente Juan Carlos Varela. De que si es bueno o no para Panamá, eso lo veremos en el próximo artículo donde intentaremos definir la posición actual del gobierno panameño al respecto.
El autor es estudiante de la Maestría de Relaciones de Panamá con Estados Unidos en el Centro Regional Universitario de Panamá Oeste (CRUPO) de la Universidad de Panamá.


