Las Relaciones entre Panamá y Estados Unidos en el Contexto de 1936: preludio de la Segunda Guerra Mundial y el Reparto del Mundo
El año 1936 marcó un punto decisivo en la política internacional y en las relaciones entre Panamá y Estados Unidos. En medio del ascenso del fascismo, la expansión imperialista y el riesgo de un conflicto global, ambos países firmaron el Tratado Arias-Roosevelt, que redefinió parcialmente la soberanía panameña sobre el Canal. Este artículo analiza cómo el contexto mundial de la preguerra influyó en dicha relación, situándola dentro del proceso de reparto del mundo por las potencias. Se empleó el análisis documental y comparativo de fuentes primarias y secundarias. Los resultados evidencian que, aunque el tratado representó un avance diplomático, reafirmó la hegemonía estadounidense en el istmo.
La década de 1930 se caracterizó por una crisis económica global, el auge de regímenes totalitarios y la redefinición del poder mundial (Hobsbawm, 1995). En ese contexto, Panamá y Estados Unidos negociaron el Tratado Arias-Roosevelt de 1936, dentro de la llamada Política del Buen Vecino impulsada por Franklin D. Roosevelt. Este acuerdo buscó suavizar las tensiones derivadas del control estadounidense sobre la Zona del Canal y proyectar una imagen de cooperación hemisférica (Sosa &Pizzurno, 1999).
El objetivo de este artículo es analizar la relación Panamá–Estados Unidos en 1936, considerando su contexto internacional y su papel dentro de la reconfiguración del poder global previo a la Segunda Guerra Mundial.
Se aplicó un método cualitativo histórico-documental, sustentado en fuentes primarias como el texto del Tratado Arias-Roosevelt (Arias Madrid, 1936) y estudios clásicos sobre relaciones interamericanas (Connell-Smith, 1976; McCullough, 1977). Se desarrollaron tres fases:
- Revisión del contexto geopolítico internacional (1930–1939).
- Análisis jurídico y diplomático del tratado.
- Interpretación comparativa de sus implicaciones en la hegemonía estadounidense.
El enfoque teórico se basó en la geopolítica clásica, que explica cómo los territorios estratégicos, como el Canal de Panamá, se convierten en centros de poder mundial (Pastor, 2001).
El análisis arrojó tres resultados esenciales:
Primero, el Tratado Arias-Roosevelt representó un reconocimiento parcial de la soberanía panameña. Suprimió el derecho de intervención estadounidense y otorgó una compensación económica más equitativa (Arias Madrid, 1936).
Segundo, aunque el discurso diplomático fue de equidad, Estados Unidos mantuvo el control militar y operativo del Canal, consolidando su hegemonía en el hemisferio occidental (Pastor, 2001).
Tercero, el valor geopolítico del Canal aumentó en la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Su posición estratégica lo convirtió en eje de la seguridad aliada y en punto clave del comercio internacional (McCullough, 1977).
El año 1936 simboliza la convergencia entre política interna y geopolítica global. Mientras Alemania e Italia expandían su poder territorial, Estados Unidos reforzaba su influencia regional bajo un discurso de cooperación (Hobsbawm, 1995).
El Tratado Arias-Roosevelt fue, en apariencia, un avance hacia la igualdad diplomática, pero en esencia mantuvo la asimetría estructural entre ambos países. Según Sosa y Pizzurno (1999), el acuerdo “constituyó más un gesto simbólico que una modificación sustancial del poder en el Canal”.
En el marco del reparto del mundo, Panamá representó un espacio logístico de control interoceánico.
La Política del Buen Vecino se articuló como una estrategia de legitimación de la hegemonía estadounidense en América Latina (Connell-Smith, 1976). De este modo, el istmo se convirtió en pieza esencial del dispositivo militar y comercial que sustentó el liderazgo global de Estados Unidos en la posguerra.
El análisis demuestra que el Tratado Arias-Roosevelt de 1936 constituyó un punto de inflexión en las relaciones Panamá–Estados Unidos. Aunque supuso un avance jurídico y diplomático, reafirmó la dependencia estructural del país ante el poder norteamericano.
En un contexto de expansión imperial y preludio bélico, el Canal de Panamá adquirió relevancia global.
La experiencia de 1936 evidenció cómo las relaciones bilaterales panameño-estadounidenses formaban parte del sistema internacional de poder y del proceso de redistribución geopolítica del siglo XX.
Comprender este episodio permite valorar la evolución histórica que culminaría décadas después con los Tratados Torrijos-Carter (1977), donde finalmente se consolidó la soberanía panameña.
Referencias bibliográficas
Arias Madrid, H. (1936). Tratado General de Amistad y Cooperación entre Panamá y Estados Unidos. Archivos Nacionales de Panamá.
Connell-Smith, G. (1976). The Inter-American System. Oxford University Press.
Hobsbawm, E. (1995). Historia del siglo XX: 1914–1991. Crítica.
McCullough, D. (1977). The Path Between the Seas: The Creation of the Panama Canal. Simon &Schuster.
Pastor, R. (2001). Exiting the Whirlpool: U.S. Foreign Policy toward Latin America and the Caribbean.Westview Press.
Sosa, A., & Pizzurno, P. (1999). Historia de las Relaciones entre Panamá y Estados Unidos. Editorial Universitaria.
El autor es Estudiante de Maestría de Relaciones de Panamá con Estados Unidos del Centro Regional Universitario de Panamá Oeste.


