Las Ferias de Portobelo (1606 – 1739): Primera globalización del Istmo de Panamá
"Visite las fortalezas, que en realidad me parecieron muy sólidas, pero lo que más me asombró fue ver las recuas de mulas que llegaban desde Panamá cargadas con lingotes de plata. En un solo día conté doscientas mulas cargadas solamente con plata, que eran descargadas en el mercado público de manera que los montículos de lingotes de plata permanecían como montones de piedras en la calle, sin temor a desaparecer".
Testimonio de Thomas Gage
"A new Survey of the West Indias” (1648)
Alfredo Castillero Calvo nos permite, a través de su obra “Los Metales Preciosos y la Primera Globalización” (2004), hacer un análisis del tránsito transístmico del Istmo de Panamá que tuvo su origen en las Ferias de Portobelo (1606 – 1739), pieza angular para comprender el surgimiento de la primera globalización en el mundo, definiendo así el rol central en la economía mundial desde el siglo XVI hasta la actualidad.
El desarrollo del comercio colonial integró al Istmo de Panamá como eje central de la economía global, debido a que la ruta por el istmo conectaba al océano atlántico con el Pacífico. Esta ruta era fundamental para el flujo de la plata extraída del Virreinato del Perú hacia Europa y, posteriormente, hacia Asia. Debido a su posición geográfica, Panamá se consolidó como un puente esencial del comercio mundial, sirviendo como centro de intercambio, tránsito, servicios de bienes, personas y capitales. La fundación de la ciudad de Panamá (Nuestra Señora de la Asunción) y Portobelo fue un paso definitivo en la concreción de la nueva era de una economía globalizada.
Las ferias de Portobelo, celebradas entre 1606 y 1739, fueron el motor económico más significativo de este nuevo modelo de un sistema económico global que concentraba las cadenas de intercambios de larga distancia. Las ferias era el lugar donde se realizaba el grueso de los intercambios comerciales anuales entre la metrópoli española y el Virreinato del Perú; atraían comerciantes de casi todo el mundo conocido, convirtiéndose en el mayor centro de negocios del nuevo mundo durante el mes y medio que duraban; la meta principal era garantizar el traslado de metales preciosos a España y, al mismo tiempo, abastecer a los territorios americanos con los artículos de consumo europeos demandados. El sistema estaba basado en la llegada de los Galeones a tierra firme y de ahí a Portobelo, junto con la flota del sur que transportaba la plata a la ciudad de Panamá. El tránsito entre ambas ciudades se efectuaba a través de la ruta del Chagres y la vía terrestre, protegida por un crucial sistema de fortificaciones.
El auge de las ferias de Portobelo comenzó a declinar hacia el siglo XVIII, específicamente en 1739, cuando se realizó la última feria debido a la disminución de la producción de plata y a las acciones piráticas, provocando el establecimiento de nueva ruta comercial que rodeaba el Cabo de Hornos para llegar directamente al Virreinato del Perú, evitando el Istmo. Con la finalización de las ferias, Panamá perdió su carácter de ruta de tránsito y la elite local perdió su influencia, debido a que la economía se estancó generando que el panorama comercial se volviera desolador en la segunda mitad del siglo XVIII. No obstante, la ventaja de la posición geográfica de Panamá resurgió con la construcción del Ferrocarril Transístmico y, más tarde, el Canal de Panamá, reafirmando el papel histórico del Istmo cuyo origen se encuentra en la era de los galeones y las ferias de Portobelo.
Estudiante de Maestría en Historia de las Relaciones Panamá con Los Estadios Unidos, Centro Universitario de Panamá Oeste.


