Salud Cardiovascular
A nivel mundial, más de tres cuartas partes de las muertes son causadas por cardiopatías y accidentes cerebrovasculares con mayor prevalencia en países de ingresos medios y bajos.
La Organización Mundial de la Salud estima que 19,8 millones de personas fallecieron en 2022 como consecuencia de una enfermedad cardiovascular, lo que representa aproximadamente el 32 % de todas las muertes a escala mundial.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), fundamentalmente la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular son una de las causas principales de mortalidad y discapacidad en población de la Región de las Américas.
La carga de las ECV continúa aumentando durante décadas en casi todos los países fuera de los países de ingresos altos, la tasa de ECV estandarizada por edad ha comenzado a aumentar en algunos lugares donde anteriormente estaba disminuyendo en los países de ingresos altos, esto debido también a la transición epidemiológica que estamos viviendo el aumento de la esperanza de vida.
La hipertensión arterial puede causar accidentes cerebrovasculares, infartos al miocardio, enfermedad renal, pérdida de visión y deterioro cognitivo a largo plazo si no se diagnostica y es tratada oportunamente.
Según la Encuesta Nacional de Salud (ENSPA) de Panamá, la prevalencia nacional de hipertensión arterial en la población mayor de 18 años es de 42.3% y actualmente las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en nuestro país.
La hipertensión arterial es conocida como la enfermedad silenciosa, las personas no presentan síntomas visibles desmejorando su estado de salud sin saberlo.
Las regiones de salud con mayor prevalencia de hipertensión son Los Santos, San Miguelito, Chiriquí, Herrera, Panamá Oeste y Panamá Norte.
El riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares se eleva con la práctica de estilos de vida inadecuados como una alimentación poco saludable, la cual se caracteriza por un bajo consumo de frutas, vegetales, un consumo elevado de sodio y alimentos procesados, azucares simples y grasas.
Esto a su vez contribuye a la obesidad y el sobrepeso, hiperglicemias, hipertrigliceridemia, los cuales son factores de riesgo para el desarrollo de estas enfermedades.
Además, el sedentarismo según la Organización Mundial de la Salud eleva el riesgo de la aparición de las ECV, diabetes y cáncer. Al tabaco se le atribuye el 10% de todas las muertes ocasionadas por ECV. Adicional a la edad, sexo, antecedentes familiares y el medio ambiente.
En respuesta a esta problemática de salud pública la Organización Panamericana de la Salud, a través de la iniciativa HEARTS en las Américas, está brindando cooperación técnica a países de la región para reducir la carga de las ECV.
Políticas públicas de salud potencian entornos favorables y asequibles con opciones saludables que mejoran la disponibilidad alimentaria y la creación de áreas de esparcimiento, lo cual lleva a la población a adoptar estilos de vida saludables.
En el mes de septiembre en nuestro país se celebra el Mes del Corazón, este año con el lema “Cuida tu Corazón 2025”, con la finalidad de concientizar a la población panameña sobre importancia de la prevención enfermedades cardiovasculares y reducir su impacto.
Prevenir, es más costo-efectivo que curar, preservamos el bienestar individual y familiar; las medidas de autocuidado que podemos practicar es llevar una alimentación balanceada, variada y natural, evitar alimentos ultra procesados (fuente de sodio), reducción del uso de condimentos artificiales, cocinar naturalmente, evitar los alimentos fritos y azúcares refinados.
Adicional al pilar de cuidado de la alimentación podemos realizar actividad física diariamente por 30 minutos cinco días de la semana, dormir 8 horas diariamente, manejar el estrés, evitar el abuso en la ingesta de bebidas alcohólicas y cesar el tabaquismo.
Recuerden siempre que una acción puede generar grandes cambios que impactarán a largo plazo en nuestro bienestar y calidad de vida, establezcamos metas y objetivos de estilos saludables y divulguemos está información en nuestras comunidades y hogares por un corazón y un Panamá más saludable.
*La autora: es profesora de la Facultad de Medicina


