Agotamiento en el personal de enfermería en Panamá
El personal de enfermería en Panamá es un pilar fundamental para el sistema de salud; sin embargo, enfrenta un desafío que gran parte de la población desconoce: el agotamiento físico y emocional que sienten día a día. La falta de recursos, las largas jornadas laborales, los turnos rotativos y la alta demanda de pacientes son algunos de los factores que afectan su bienestar.
Según el estudio Burnout de 2023, realizado por Konzerta, 8 de cada 10 enfermeros experimentan el síndrome de burnout. Este síndrome se refiere a un estado de agotamiento físico, emocional y mental que resulta del estrés crónico relacionado con el trabajo en el campo de la enfermería. El burnout se ha convertido en una constante entre los enfermeros, quienes muchas veces trabajan hasta 12 horas seguidas sin un descanso adecuado.
Podemos confirmarlo con la experiencia de la enfermera Génesis Navarro, quien nos comenta que trabaja 16 horas diarias. Deberían ser solo 8 horas, pero generalmente le toca cubrir dos turnos.
En el sistema de salud se ha visto un constante incremento de enfermedades en el personal de enfermería debido al agotamiento. En palabras del enfermero Justo Cortez Herrera: “El personal está muriendo de infartos, les están dando derrames, tienen problemas cardiovasculares, problemas en la columna vertebral por hacer el doble de trabajo”. Debido a esto, hay menos personal disponible y más carga para los que quedan.
La enfermera Navarro señala: “El trabajo termina absorbiéndonos por completo, dificultando el tiempo de convivencia con la familia y haciendo que nos perdamos momentos importantes sin querer”. Muchos enfermeros en Panamá comparten este sentimiento; las largas jornadas y los turnos dobles hacen que no tengan tiempo para compartir con sus seres queridos.
Es el caso también del enfermero Cortez, quien comenta que, debido a las extensas jornadas, no puede pasar tiempo con su familia. Cada día pasa más horas en la policlínica que en su propio hogar, y las horas de reposo prácticamente se han perdido, lo que causa un deterioro en su salud mental.
Esto no pone en riesgo solo su salud física, sino también su salud emocional. Un enfermero cansado puede cometer errores; debido al estrés que enfrentan, pueden tener menos empatía y afectar la calidad de atención al paciente, lo que puede provocar que deseen abandonar la profesión.
En Panamá, se debe reconocer más el trabajo de quienes nos cuidan y priorizar su salud física y mental. Necesitamos valorar su esfuerzo, y es necesario que las autoridades tomen acción para mejorar sus condiciones laborales, no solo por ellos, sino por la salud de todo el país.


