"2026: Año del fortalecimiento de la autonomía universitaria, mediante la elección democrática de sus autoridades"


Autonomía y Libertad de Catedra Binomio para la Calidad Educativa

Por: Guillermo Santamaría Vallejos/ Eric Santamaría Vallejos | Publicado el: 27 julio 2025



"La universidad que pierde su autonomía y la libertad de cátedra se convierte en una escuela de adoctrinamiento, no en un faro de conocimiento."

Espíritu de la Reforma de Córdoba.

 Afinamiento:

En un programa televisivo denominado Cuarto Poder en Telemetro, un “agorero educativo”, en su transmisión del día 21 de julio del año en curso, sin mayor desparpajo invitan a Mario Javier Pacheco García, un aparente investigador, quien lanza la aseveración que la mala calidad educativa se debía en gran forma, al mal manejo de la atribulada autonomía universitaria y su carnal libertad de catedra.

Con esta sentencia traída por los cabellos, muestra el enchape de su formación, parece, pero no es erudito en los avatares pedagógicos y muchos menos, en la docencia superior. Despierta la curiosidad saber los centros universitarios dónde obtuvo los títulos académicos que se mencionan y sus investigaciones que intento localizar en una base de datos para valorar su plusvalía como investigador y no simplemente como un mero burócrata diplomático con buenas conexiones además de políticas, también mediáticas.

“La educación en Panamá, según lo dicho en una obra investigativa en mano de su autor, D. Mario Javier Pacheco García,  por cierto, quien contó con las anuencias de interlocutores funcionarios de la “cueva mediática”, se permitió hacer algunas aseveraciones que según Popper, K., confrontan “criterio de falsabilidad”, puesto que lo supuestamente indicado por el autor de la obra “Los grandes problemas que tiene el sistema educativo de Latinoamérica”, haciendo muchas referencias al sistema educativo de Panamá” en el programa cuarto poder del día lunes 21 de julio 2025, resulta ser incorrecta, aspectos que vamos a demostrar con fundamentos científicos y académicos a cada una de sus supuestos planteamientos, a nuestro entender, especulativas.

Primer movimiento: “Allegro” en forma de sonata.

Las diez (10) Criterios de Falsabilidad de acuerdo a Karl Popper (1902-1994) y su lógica de investigación científica aplicada a la investigación de Pacheco García, J. (2025).

1.- “La autonomía universitaria, ocasiona grandes problemas que impiden su desarrollo a la educación panameña y en general en Latinoamérica”

Para comprender el origen de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra, es necesario remontarse a la historia de las universidades y la evolución del pensamiento académico. Ambos conceptos están intrínsecamente ligados a la idea de la universidad como un espacio de búsqueda de la verdad, libre de presiones externas.

Origen de la Autonomía Universitaria

La autonomía universitaria, en su sentido moderno, no es un concepto que haya existido desde los inicios de las universidades. Las primeras universidades medievales, como la de Bolonia o París, sí gozaban de ciertas libertades o privilegios (inmunidades) frente al poder local o eclesiástico, que les permitían, por ejemplo, tener sus propios tribunales o eximir a sus miembros de ciertos impuestos. Sin embargo, estas libertades eran más bien "fueros" o concesiones, no una autonomía integral como la entendemos hoy.

El verdadero impulso para la autonomía universitaria se da a partir de la Reforma Universitaria de Córdoba, Argentina, en 1918. Este movimiento estudiantil, que se extendió por toda América Latina, demandaba una universidad, basadas en la Libertad de la injerencia política y clerical: Los estudiantes exigían que la universidad no fuera un instrumento de los gobiernos o de la Iglesia, sino un espacio independiente. Cogobernada: Pedían la participación de estudiantes y profesores en el gobierno universitario. Con docencia libre y asistencia libre: Buscaban mayor libertad académica.

Modernizada: Que se adaptara a las necesidades de la sociedad.

Las consecuencias evolutivas históricas de la cual han permitido el desarrollo del conocimiento en todos los centros de estudios superiores en la región Latinoamericana y, sobre todo, Panamá, la Autonomía en palabras de Ávila J., Nelson y Gillezeau, B., Patricia (2010), Revista Scielo, “es un principio fundamental del conocimiento, porque expresa libertad”. Autonomía es en consecuencia, sigue sosteniendo Ávila y Gullezeau, como parte consubstancial e inseparable de la libertad, de la misma manera que las leyes naturales según Kant, (1970), están a la base de todos los fenómenos.

Ahondando conceptualmente más Kant, nos ubica en la moral concebida por nosotros más como ética nace de la libertad; porque solamente en libertad se puede cumplir con el deber, que nace del derecho. Solamente, en libertad, en autonomía, el ser humano es capaz de comprometerse. Esto tiene validez atemporal y espacial y por ello es universal.

Desconocer que, en lo conceptual de la autonomía, subyace la libertad que se cumple con el deber y el derecho, sobre todo, en lo que supone la creación de conocimientos mensurados no controlados por poderes contrarios a la verdad, aseverando que “La autonomía universitaria, ocasiona grandes problemas que impiden su desarrollo a la educación panameña y en general en Latinoamérica”, es falsear en nombre de la ignorancia atrevida, que dicha aseveración sólo logran concitar que no lo sufre tanto quien lo asevera, sino a quienes nos toca escucharlas.

Como el saber (conocimientos), es el poder determinante para la alcanzar la transformación, el papel jugado por las universidades está sujeto a contradicciones y antagonismos permanentes con el Estado, la sociedad o con los poderes fácticos, independientemente de su ideología, precisamente porque por el conocimiento, las universidades son poder en sí; y adicionalmente estas son sociedad misma. Sin duda, la verdad, sin aplicación transformadora de la realidad para valorizar principios absolutos de libertad, igualdad o equidad pierde su significado.

Crear pensamiento, ciencia; contribuir a erigir una sociedad del conocimiento en un enfoque de universalidad, éste debe ser el papel fundamental de la autonomía. Factor significativo con las cuales las universidades han sido y serán instituciones que contribuyen al desarrollo de cada país. En el caso de Panamá, son más las ganancias, como factor de desarrollo de la nación. Negarlo, es sólo cuestión de necios con caratula de investigadores.

2.- Detrás de la autonomía y la libertad de catedra, se esconde la baja calidad de los programas universitarios”.

La autonomía universitaria tiene por objetivo garantizar la universalidad del conocimiento y del pensamiento, para contribuir al proceso de transformación de la sociedad. La autonomía debe integrar y trascender la realidad sistémica para crear conocimiento y trasformar su contexto multidimensional.

En este sentido, si por sistema entendemos la interrelación entre los subsistemas infraestructural y superestructural, ambos en constante movimiento; base económica, marco jurídico, cultura, ideología e identidades nacionales y regionales, son realidades que la autonomía debe aprehender, para contribuir a materializar su función creadora del conocimiento y de transformación de las sociedades.

Sin duda, la autonomía es en sí poder. Poder de crear, poder de destruir. Poder para transformar, poder para involucionar. Poder para creación de ideologías; poder para invalidarlas. Poder para desarrollar sociedades. Poder para dominarlas, la autonomía universitaria garantiza que la educación debe contribuir a crear mentalidades y seres humanos libres, en donde el método es determinante. Véase a Ávila J, y Gilleseau (2010). ¿Entonces, cómo se puede acusarla como factor determinante que incide en la baja calidad de los programas universitarios, cuando es todo lo contrario? Una crítica sin sus consabidas evidencias se convierte en puras palabrerías.

¿Por qué?, las universidades oficiales y particulares en Panamá, gracias a su autonomía y la libertad de catedra, específicamente, incorporan la práctica social educativa de estudiantes, docentes e investigadores como estrategia para la afirmación de los principios éticos y políticos que como institución poseen. En ese marco, la Universidad de Panamá, por ejemplo, ha sancionado el acuerdo académico, que prevé la obligatoriedad de prácticas sociales educativas para todos los estudiantes, es decir, la extensión universitaria como un factor de peso en la formación de los graduados de nuestras universidades. En consecuencias; ¿De qué baja calidad de los programas curriculares la autonomía y la libertad de catedra, se refiere? ¿Pacheco, (2025), conocerá o tendrá alguna aproximación conceptual sobre lo que implica la calidad de los aprendizajes en el nivel superior? ¿Qué investigaciones lo confirman?

En la historia de la universidad, se ha sostenido que autonomía universitaria y compromiso social, son en verdad componentes de un mismo concepto; no es posible pensar la primera si no está presente el segundo. El valor social del conocimiento, su producción y distribución democrática garantizan el desarrollo, el fortalecimiento de la sociedad civil y la ampliación de los horizontes de la comunidad. Sin autonomía y el concomitante compromiso de la universidad, la ampliación de nuevas ideas que hagan posible una vida sustentable pierde su sentido humanista más profundo.

3.- En los Foros de la Unesco se habla de todo, menos tocar el tema de la autonomía con el pretexto de que impide intervenir en las universidades.

Localizando documentos a manera de evidencias sobre el tema de la Unesco y la autonomía, que desvelan lo falso de la afirmación expresada por D. Mario Javier Pacheco García (2025). A continuación, referencias documentales que contrarrestan un criterio de falsabilidad de la investigación, defensa a ultranza por su autor.

Citemos; Frances, Pedró (2022), “Sí hay que definir el para qué de la autonomía universitaria” (Unesco). UNESCO (1998) “Autonomía, responsabilidad social y libertad académica” (Foro) “World Conference on Higher Education in the Twenty-first Century: Vision and Action. París

Presentemos un breve extracto de los foros de las Unesco y sus aportes en el del tratamiento de la autonomía universitaria, referentes documentales que Pacheco, J, M (2025), desconoce y que, de manera osada, falsea en la entrevista concedida al programa Cuarto Poder, de Telemetro en pleno desconocimiento de lo matizado.

La UNESCO sí ha organizado foros y conferencias que abordan la autonomía universitaria, especialmente en el contexto de la educación superior. Estos eventos buscan analizar la autonomía universitaria desde una perspectiva internacional y discutir su importancia para la función de la universidad en la generación de conocimiento y el pensamiento crítico. Además, estos foros han posibilitado los espacios para dialogar sobre los desafíos y oportunidades que plantea la autonomía universitaria en el siglo XXI, considerando temas como la libertad académica y la relación entre la autonomía institucional y la libertad académica.

La UNESCO, a través de sus diferentes foros y conferencias, impulsa debates sobre la autonomía universitaria en el marco de la educación superior buscando analizar la autonomía universitaria desde una perspectiva internacional, promoviendo diálogos sobre la autonomía universitaria a nivel global, considerando las diferentes realidades y desafíos que enfrentan las universidades en distintos países. Así como igualmente, la importancia de la autonomía para la función de la universidad.

A diferencia de Pacheco, Mario Javier (2025), la Unesco reconoce que la autonomía universitaria es esencial para el desarrollo de la función de la universidad en la generación de conocimiento y la promoción del pensamiento crítico. Sus foros, igualmente, se centran en los retos y las oportunidades que plantea la autonomía universitaria en el contexto actual, incluyendo temas como la libertad académica y la relación entre la autonomía institucional y la libertad académica, afirmándose las intenciones de proseguir analizando este tema desde una perspectiva internacional y discutir su importancia para el futuro de la educación superior. La UNESCO ha sido un actor relevante en el debate sobre la autonomía universitaria, impulsando foros y conferencias.

4.- Con la autonomía universitaria y la libertad de catedra, se ha creado una burbuja, el curriculum se acuerda a lo que piensa el rector, lo que piensa los profesores.

 La Universidad de Panamá, en el documento intitulado “Modelo Educativo y Académico”, que es la guía de su actuar educativo, el cual se basa en tres ejes, a saber:

  • Paradigma del aprendizaje: Se enfoca en el aprendizaje permanente, el desarrollo autónomo, el trabajo en equipo, la comunicación, la creatividad, la innovación, la resolución de problemas y el espíritu emprendedor, considerando los cuatro pilares de la educación del futuro: aprender a saber, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir.
  • Paradigma del nuevo rol del profesor: Concibe al profesor como un mediador y guía del aprendizaje, que fomenta el pensamiento crítico, reflexivo y proactivo de los estudiantes.
  • Paradigma del nuevo rol del estudiante: Define al estudiante como el protagonista principal y constructor de su propio aprendizaje, siendo dinámico, proactivo, reflexivo y comprometido con los problemas sociales.

El modelo busca la formación de profesionales emprendedores, íntegros, con conciencia social y pensamiento crítico. Para lograr una educación integral, se busca fomentar tres (3) tipos de aprendizaje: conceptuales, procedimentales y actitudinales. Principios clave del modelo educativo:

Excelencia académica y aptitud: La universidad busca formar profesionales competentes y capaces de desenvolverse con éxito en sus respectivos campos.

Pensamiento crítico: Se promueve el desarrollo de la capacidad de análisis, reflexión y juicio crítico para la toma de decisiones fundamentadas.

Responsabilidad social: Se busca formar ciudadanos comprometidos con la sociedad, capaces de entender y responder a las necesidades del entorno.

Transparencia y trabajo en equipo: Se fomenta la colaboración, la comunicación efectiva y el trabajo conjunto para el logro de objetivos comunes.

Profesionalismo e innovación: Se enfatiza la formación ética, el compromiso con la calidad y la búsqueda constante de soluciones creativas e innovadoras.

Aclaración justa y necesaria que “la ignorancia atrevida” desconoce y que divulga con manipulaciones de seudoautoridad intelectual a la ciudadanía panameña. En Panamá, todas las universidades, oficiales y particulares, poseen como fundamento de existencia institucional sus declaraciones de Misión, Visión, Objetivos y Valores. De estos principios orientadores en el caso puntual de la Universidad de Panamá, como bien se describe en los párrafos que anteceden, se cuenta con un documento intitulado “Modelo Educativo y Académico”, allí se concentran todas las normas y procedimientos para el desarrollo, organización, planificación y diseño de las propuestas de carreras en claro apego a las demandas y ofertas como factor de desarrollo de nuestro país.

¿El “curriculum se acuerda a lo que piensa el rector y los profesores”?

Muestre o diga con evidencias, cuál universidad oficial o particular, se dan las ordenes verticales a la hora de presentar propuestas curriculares en el nivel superior. En el caso de la Universidad de Panamá, le reafirmo que no hay evidencias que puedan sustentar semejante señalamiento. ¿Puede demostrarlo con alguna propuesta de carreras que no haya sido objeto de aprobación por los órganos de gobierno universitario de acuerdo al Estatuto de la Universidad de Panamá o alguna otra?

5.- La formación universitaria en sus diversas carreras no unifican la formación así sea que tengan la misma oferta formativa dado el caso como en sociología, Es muy diferente en cada universidad. Al final de cuentas, lo que se estudia desde un inicio no tiene nada que ver con los resultados finales.

Desde las dimensiones del análisis del curriculum, que investigación puede sustentar dicha aseveración, si la misma no cuenta con unos criterios metodológicos que permitan llegar a tales conclusiones. A manera de testimonio, observemos unos criterios para concretar equivalencias de contenidos. En el contexto universitario, las equivalencias de contenidos se refieren al proceso de comparar y reconocer la similitud entre los contenidos de las materias o cursos de diferentes planes de estudio, ya sea dentro de la misma universidad o entre distintas instituciones. Este proceso permite a los estudiantes trasladarse de un programa a otro, o continuar sus estudios en una nueva institución, obteniendo reconocimiento por el trabajo académico ya realizado. 

¿Qué son las equivalencias de contenidos? Las equivalencias de contenidos, también conocidas como homologación o convalidación, son un trámite administrativo que busca determinar si los contenidos de una o más materias cursadas y aprobadas en un plan de estudios son equivalentes a los de otro plan de estudios. 

Interesante será conocer que metodología de análisis curricular emplea el investigador para analizar las correspondencias o no de los contenidos y su desarrollo real en el aula de clases y sus indicadores de logros de aprendizajes. ¿Qué modelos curriculares de universidades panameñas sirvieron de laboratorios? ¿Los resultados fueron consensuados con estudios locales e internacionales? ¿Qué programas curriculares, facultad o carrera fueron el referente entre otros análisis para llegar a esas conclusiones? Cuál sería la propuesta, para unificar los contenidos de cada propuesta curricular de las carreras universitarias dentro de nuestro propio territorio panameño con otras universidades. ¿En qué país de la región ocurre dichas similitudes de una misma carrera con los mismos contenidos? ¿En Colombia? ¿Cuál universidad oficial o particular tiene unificados los mismos contenidos de una misma área de conocimiento o especialidad en Colombia?

Sabrá Pacheco, M.J. (2025), que, en el caso de las universidades panameñas, en algunas universidades oficiales y particulares existen las plantillas de equivalencias de programas universitarios, que se emplean para:

  • Movilidad estudiantil: Permiten a los estudiantes cambiar de carrera o institución sin tener que repetir materias que ya han cursado y aprobado.
  • Reconocimiento de estudios: Facilitan el reconocimiento de estudios realizados en el extranjero o en otras instituciones, evitando la repetición innecesaria de contenidos.
  • Acceso a programas de posgrado: Algunos programas de posgrado pueden requerir equivalencias de estudios de licenciatura para asegurar que los estudiantes tengan la formación necesaria.
  • Beneficios laborales: En algunos casos, las equivalencias pueden ser valoradas por empleadores, demostrando que el estudiante posee un nivel de formación equivalente al requerido. 

Consideraciones importantes:

  • No todas las materias son susceptibles de equivalencia.
  • El porcentaje de créditos que se pueden convalidar puede estar limitado por la normativa de cada institución.
  • Las equivalencias no garantizan la obtención de un título, sino el reconocimiento de los estudios realizados para continuar la formación.
  • Es recomendable consultar con la institución de destino para conocer los requisitos específicos y el procedimiento para solicitar equivalencias. 

6.- En Panamá, es grave la situación, puesto que determinan y homologan el crédito académico.

También, el “preclaro erudito” hace mención sobre los créditos que soportan las ofertas académicas, aludiendo que la Casa de Octavio Méndez Pereira, se queda corta, añadiendo, que los egresados tienen que cumplimentar su formación por cuenta propia, a él le decimos.

¿Las Horas Académicas, y el Pénsum Condicionantes de la Calidad Educativa? La Universidad de Panamá, en el documento intitulado “Modelo Educativo y Académico”, que es la guía de su actuar educativo, el cual se basa en tres ejes, a saber: La hora crédito, como unidad de medida del aprendizaje en la educación superior, plantea preguntas filosóficas profundas sobre la naturaleza del conocimiento, el proceso educativo y el valor intrínseco de la experiencia universitaria. Más allá de su función administrativa, encarna una serie de supuestos y consecuencias que merecen un examen crítico.

La Naturaleza del Conocimiento y su Cuantificación

La hora crédito opera bajo la premisa de que el conocimiento es cuantificable y divisible. Al asignar un número de créditos a una asignatura, se asume que el saber puede ser troceado en unidades discretas y que estas unidades tienen un "peso" o "valor" objetivo. ¿Es el conocimiento una sustancia medible? Filosóficamente, esto nos lleva a cuestionar si el conocimiento es una entidad que se puede acumular linealmente, como si fueran ladrillos. La realidad del aprendizaje es a menudo más compleja, con saltos cualitativos, conexiones inesperadas y periodos de incubación que no se ajustan a un cronograma rígido.

La tensión entre lo cuantitativo y lo cualitativo: La hora crédito privilegia la cantidad de tiempo y esfuerzo (el input) sobre la calidad del aprendizaje o la profundidad de la comprensión (el output). ¿Puede un número realmente capturar la riqueza de una experiencia de aprendizaje, la adquisición de una habilidad compleja o la transformación de una perspectiva?

Muchos epistemólogos desde fundamentos teóricos, sociológicos, psicológico, pedagógico entre otros, de la educación argumentarían que el aprendizaje genuino es un proceso cualitativo que resiste la mera cuantificación. El riesgo de la "credencialización" sobre el aprendizaje: Si el valor principal de la educación se reduce a la acumulación de créditos para obtener un título, ¿se desincentiva el aprendizaje por el mero placer del conocimiento o por el desarrollo personal? Esta "credencialización" puede desviar el propósito intrínseco de la educación hacia un fin meramente instrumental.

 La Subjetividad del Tiempo y el Aprendizaje

La hora crédito establece una duración estandarizada para el aprendizaje, presumiendo que todos los estudiantes, o al menos la mayoría, requieren una cantidad de tiempo similar para dominar ciertos contenidos o competencias.

 El tiempo del aprendizaje vs el tiempo cronológico: Filósofos como Henri Bergson (2000) distinguieron entre el tiempo cronológico (medible y lineal) y la duración (la experiencia subjetiva del tiempo). El aprendizaje no ocurre necesariamente en un ritmo uniforme para todos. Algunos estudiantes pueden asimilar conceptos rápidamente, mientras que otros necesitan más tiempo para reflexionar y profundizar. La hora crédito impone un tiempo cronológico que puede no alinearse con la duración individual de cada proceso de aprendizaje, llevando a la frustración para algunos y al aburrimiento para otros.

La autonomía del estudiante frente a la estructura impuesta: Al fijar el tiempo y los créditos, el sistema limita la autonomía del estudiante para explorar, investigar o dedicarse a intereses que no encajan en el molde predefinido. Esto plantea preguntas sobre la libertad en el proceso educativo: ¿es la educación un camino preestablecido o una exploración personal guiada?

Implicaciones Éticas y Sociales

La hora crédito también tiene consecuencias éticas y sociales, afectando la equidad, la meritocracia y la finalidad de la educación. Veamos;

La equidad en el acceso y el éxito: Al estandarizar la carga de trabajo, la hora crédito puede no considerar las diferentes realidades socioeconómicas de los estudiantes. Aquellos con responsabilidades laborales o familiares pueden enfrentar una carga desproporcionada para cumplir con el número de horas de estudio implicadas por los créditos.

La meritocracia y la estandarización: El sistema de créditos refuerza una visión meritocrática donde el "mérito" se mide por la acumulación de estas unidades. Sin embargo, si el proceso de aprendizaje es inherentemente diverso, ¿es justo evaluar a todos con la misma vara de tiempo y créditos? Esto puede llevar a una homogeneización de los resultados que ignora la riqueza de la diversidad cognitiva.

La finalidad de la educación: ¿Sirve la hora crédito a la verdadera finalidad de la educación? Si el objetivo es formar ciudadanos críticos, creativos y capaces de adaptarse a un mundo complejo, ¿es la cuantificación del tiempo la mejor métrica? La filosofía de la educación nos invita a trascender la métrica y a reflexionar sobre los fines últimos: el desarrollo humano integral, la ciudadanía, la realización personal y el bien común.

En última instancia, la hora crédito, aunque funcional para la administración educativa, es una construcción que lleva consigo una carga filosófica significativa. Nos obliga a confrontar nuestras ideas sobre el conocimiento, el tiempo, la libertad y el propósito de la educación superior en una sociedad en constante evolución.

7.- En Panamá se estudia 3000 a 3800 horas, para graduarse. En cambio, en Colombia o Costa Rica se estudia 7000 horas.

¿Con más horas de clase se garantizan mejores notas? La cantidad de horas de clases a nivel superior es un tema que se está discutiendo como una solución para mejorar el desempeño académico, cuyo objetivo final es hacer que los países sean más competitivos en la economía global. Véase los siguientes estudios: (D, Amo-Filva (2023); Marcén, M (2012); Gaeta González, M.L (2016); Reyes González (2022), Aranzábal, J.G (2005) y otros).

Unas de las tantas aseveraciones aportadas por el estudio objeto de este metaanálisis Pacheco, M, J. (2025), hizo énfasis en la cantidad de horas que cursa un estudiante ya sea en Colombia, o el hermano país Costa Rica, en donde indicó las horas que se dedican a aproximadamente en cada carrera sin hacer distinciones particulares de cada una, Es decir, generalizó, cuando todos sabemos que la cantidad de horas, van de acuerdo a la carrera específicamente. No obstante, en su análisis obvio, la cantidad de horas para graduarse en Chile en donde cada crédito supone una hora. Mientras en Colombia una licenciatura dura de cuatro (4) a cinco (5). En Chile, es de cuatro (4) a seis (6), caso similar a los estudios de medicina en Panamá. No todas posee la misma carga horaria, muchas se supeditan a los laboratorios o horas de clínicas. Sin embargo, ¿permanecer más tiempo en la universidad resulta en mejores resultados académicos? Preguntas que se debate en muchos países latinoamericanos.

Holland, Peter (2012), igualmente se pregunta ¿Más tiempo en la universidad significa más aprendizaje? A primera vista, la relación entre tiempo de instrucción según el plan de estudios y aprendizaje estudiantil aparenta ser muy débil. Si bien Corea del Sur obtiene un buen resultado tanto en tiempo como en aprendizaje, otros países como Italia y México dedican más horas a la enseñanza y sus resultados académicos son peores. La situación en América Latina es casi idéntica. La tesis que a mayores horas de clases se garantizan mejores resultados, todo indica que no son determinantes. Se dan otros factores que se obvian.

Algo si es bien claro, todo indica que la relación cantidad de horas de clases versus calidad de los aprendizajes, los estudios sobre el particular en el nivel superior son muy pocos, amén de que cada centro de estudios superiores al igual que sus carreras, poseen una realidad académica que las orientan. Las carreras de las Ciencias Médicas, de la Universidad de Panamá, marca como la mejor en las pruebas de suficiencia médica en Panamá, una prueba internacional, con resultados de egreso muy significativo a pesar de contar con algunas limitaciones en sus laboratorios en contraste con universidades particulares que supuestamente cuentan con mejores instalaciones, sin embargo, los resultados no son para nada iguales.

Es difícil proporcionar un cuadro comparativo detallado sobre las horas de clase en universidades de Latinoamérica, ya que la cantidad de horas varía significativamente entre instituciones, carreras y niveles de estudio. Aun no entiendo, las temerarias aseveraciones expuestas en el programa Cuarto Poder de Telemetro y su invitado.

Las horas de clase no son el único indicador de calidad educativa. La calidad de la enseñanza, los recursos disponibles y el apoyo estudiantil son factores cruciales. La comparación directa de horas de clase puede ser engañosa sin considerar la profundidad del contenido y la metodología de enseñanza.

8.- En Panamá, un crédito equivale a 16 horas; Colombia un crédito 48 horas y Costa Rica, un crédito equivale 25 a 35 horas.

¿Dónde encaja el pensum académico y las horas créditos?

Lo que se considera en respuesta a unos de los diez (10) Criterios de Falsabilidad de la investigación convertida en libro de su autor Mario Javier Pacheco (2025), es atender con mensura los elementos conceptuales que se deben considerar cuanto se habla de pensum académico y horas de crédito, algo que no se aprende a base de elucubraciones o divagaciones que carecen de confiabilidad y validez.

Al hablar del "nivel del pensum académico" y las "horas crédito" no son métricas directas en la mayoría de las metodologías por ejemplo de ranking. En su lugar, se reflejan de forma indirecta en otros indicadores:

  1. Calidad de la Enseñanza y el Aprendizaje:

Pensum académico: Un pensum bien diseñado, actualizado y relevante puede contribuir a una mejor reputación académica (si los académicos perciben la calidad de la enseñanza) y a una mejor reputación de los empleadores (si los graduados están bien preparados). Sin embargo, el contenido específico del pensum rara vez se evalúa directamente por los rankings.

Horas crédito: Aunque las horas crédito miden la carga de trabajo del estudiante y las horas de contacto, los rankings no comparan directamente el número de horas crédito entre universidades. Lo que sí influye es la ratio estudiante/profesor, que puede dar una idea de la intensidad de la interacción educativa, pero no dice nada sobre el contenido o la profundidad del currículo.

Pensum sólido: puede fomentar habilidades de investigación en los estudiantes (especialmente en niveles de posgrado), el grueso de la puntuación en investigación en los rankings proviene de la producción de los profesores (citas, publicaciones, ingresos por investigación), no directamente del currículo de los programas.

Empleabilidad: Un pensum riguroso y relevante, que prepare bien a los estudiantes para el mundo laboral, puede mejorar los resultados de empleabilidad de una universidad y, por ende, su reputación entre empleadores.

 Desafíos para una comparación directa:

  • Variabilidad entre disciplinas: Un pensum de ingeniería puede tener un número de horas crédito muy diferente al de humanidades, y ambos pueden ser igualmente "buenos" en su campo. Los rankings rara vez desglosan la evaluación del currículo a ese nivel de detalle.
  • Filosofías educativas: Algunas universidades pueden enfatizar la profundidad y la especialización con menos asignaturas y más horas de estudio autodirigido, mientras que otras pueden preferir un enfoque más amplio con más asignaturas y menos horas por curso. Ambas pueden ser efectivas.
  • Subjetividad de "nivel": ¿Cómo se mide el "nivel" de un pensum? Es inherentemente subjetivo y difícil de cuantificar objetivamente para un ranking global.

 En resumen:

No encontrarás un ranking que compare directamente el "nivel del pensum académico" por “horas crédito”. En su lugar, el impacto de un pensum de alta calidad se verá reflejado de forma difusa en métricas como la reputación académica y de empleadores, la tasa de graduación y el éxito de los graduados.

Además, si la intención es la de evaluar la calidad de un pensum específico, situación que obviamente que sospecho no atiende la investigación referida, de lo contrario, entonces se requiere saber los fundamentos de los señalamientos en este Criterio de Falsabilidad de acuerdo con:

  • Revisar los planes de estudio detallados: Mira las descripciones de los cursos, los resultados de aprendizaje esperados y los requisitos de graduación.
  • Acreditaciones programáticas: Algunas carreras tienen acreditaciones específicas por organismos profesionales que evalúan la calidad del currículo.
  • Opiniones de estudiantes y exalumnos: Sus experiencias pueden dar una idea del rigor y la relevancia del pensum.
  • Investigar el perfil del profesorado: Su experiencia académica y profesional influye directamente en la calidad del pensum que imparten.

 9.- Problemas que inciden en la calidad de la formación académica de los panameños:

            *Salen sin saber sus aspectos profesionales cuando se le entrega el título

*Viajan al exterior, y para ajustarse a las exigencias de la formación del centro de estudio, se ven obligados a investigar por sí mismo los temas de sus carreras. Triunfan no a causa de la universidad panameña, sino por sus propias iniciativas indagadoras.

Estudios Regionales y de Panamá sobre Egresados Superiores. Existen varios estudios a nivel regional sobre estadísticas de los egresados de educación superior, especialmente en América Latina y el Caribe. Diversas organizaciones y bancos de desarrollo realizan análisis y publican informes al respecto.

Banco Mundial: Ha realizado estudios sobre la educación superior en América Latina y el Caribe, incluyendo tasas de graduación y desafíos en la inserción laboral. Un informe de 2017 mencionaba que solo la mitad de los estudiantes en la región logran graduarse.

UNESCO (IESALC - Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe): Es una fuente fundamental de información. Publican informes periódicos sobre la situación de la educación superior en la región, incluyendo estadísticas de matrícula y egreso. Sus reportes suelen abordar temas como el acceso, la desigualdad, la calidad y la relevancia de la educación superior para el mercado laboral.

CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe): También produce informes sobre la educación superior, con un enfoque en la inclusión y las políticas públicas. Abordan la trayectoria de titulación según características de vulnerabilidad (ingresos, sexo, territorio, etnia).

Red INDICES (Indicadores y Estadísticas de Educación Superior): Esta red, que involucra a varios países iberoamericanos, recopila y analiza datos sobre la educación superior, incluyendo el número de graduados por nivel de formación y campo de conocimiento. Han reportado un aumento significativo en la cantidad de graduados en la región entre 2010 y 2018.

OEI (Organización de Estados Iberoamericanos): También contribuye con estadísticas y análisis sobre la evolución de la matrícula y graduación en la educación superior iberoamericana.

Temas Comunes en los Estudios Regionales:

*Crecimiento de la Matrícula y Graduación: La región ha experimentado un crecimiento exponencial en la matrícula y, consecuentemente, en el número de egresados en las últimas décadas.

*Tasas de Graduación: A pesar del aumento en la matrícula, las tasas de graduación en América Latina a menudo son más bajas en comparación con otras regiones, con un porcentaje significativo de estudiantes que no llegan a completar sus estudios.

*Participación del Sector Privado: Se observa un incremento en la proporción de graduados provenientes de instituciones de educación superior privadas en muchos países de la región.

*Distribución por Nivel y Campo de Conocimiento: Los estudios analizan la distribución de los egresados por niveles (licenciatura, maestría, doctorado) y por áreas de estudio, identificando tendencias en las carreras más demandadas o con mayor número de graduados.

*Empleabilidad y Brechas de Habilidades: Una preocupación recurrente es la inserción laboral de los egresados y la existencia de brechas entre las habilidades que los graduados poseen y las que demanda el mercado laboral. Algunos estudios de la CEPAL y otros organismos exploran cómo la educación superior contribuye a la empleabilidad y qué competencias son valoradas.

Desigualdades en el Acceso y Titulación: Se analiza cómo factores socioeconómicos, geográficos y de género influyen en el acceso, la permanencia y la graduación en la educación superior.

Impacto de la Tecnología y Educación a Distancia: El crecimiento de la educación a distancia y el uso de TIC en la enseñanza también son temas de estudio, especialmente después de la pandemia.

Con los indicadores arribas mencionada, entonces podemos colegir, en el caso puntual de las universidades en panameñas. Según los datos disponibles, la inserción laboral de los egresados de la Universidad de Panamá se compara de la siguiente manera con otras instituciones en la región:

Universidad de Panamá

Tasa de inserción laboral: Un informe del Observatorio Ocupacional de la Dirección General de Planificación y Evaluación Universitaria de la Universidad de Panamá indica que la inserción laboral de sus egresados se mantiene entre un 81% y un 87%. Un estudio más específico de 2022, referente a la cohorte 2020, señaló una tasa de ocupación del 80.3%.

Distribución sectorial: Actualmente, la incorporación de los egresados al mercado laboral se encuentra equilibrada entre el sector público y el privado (50%-50%).

Comparación entre Universidades Oficiales en Panamá y otras de la región sobre la empleomanía:

La información obtenida no proporciona una tasa de inserción laboral general y directamente comparable para otras universidades oficiales en Panamá. Un estudio en Chiriquí que involucra a la UNACHI y la UTP indicó que el 49.52% de los estudiantes encuestados (no egresados) tenían empleo, lo cual no es directamente comparable con la tasa de inserción de egresados de la Universidad de Panamá.

Universidades en América del Sur:

Una revisión sistemática sobre la situación laboral de los egresados de universidades sudamericanas entre (2019) y (2023) concluye que la inserción laboral en la región ha sido un desafío. Sin embargo, este estudio no ofrece una tasa de inserción laboral general o promedio para las universidades sudamericanas que permita una comparación numérica directa con la Universidad de Panamá. Resalta la necesidad de colaboración entre instituciones educativas y gobiernos para atender las demandas cambiantes del mercado laboral.

En resumen, la Universidad de Panamá muestra una sólida tasa de inserción laboral para sus egresados. Al compararla con la región, se observa que la empleabilidad de graduados de universidades públicas en Costa Rica es más alta, mientras que para otras universidades oficiales en Panamá y para América del Sur en general, los datos específicos comparables son limitados o no se encuentran disponibles de manera agregada en las fuentes consultadas.

Conclusión Comparativa

La tasa de inserción laboral de los egresados de la Universidad de Panamá (81%-87%) se alinea con el promedio general de la Unión Europea (83.5%). En Estados Unidos, la tasa de empleo de los recién graduados de licenciatura (alrededor del 69.6% solo empleo) es, en promedio, inferior a la de la Universidad de Panamá, aunque si se considera la continuación de estudios, la cifra (cerca del 85%) es más comparable.

10.- Pésima la Educación en Panamá. (La Prueba Pisa)

 ¿Qué explica el éxito mediático de las pruebas Pisa, que es capaz de poner en jaque a los sistemas y autoridades educativos de los países? Efectuando consultas bibliográficas en primer lugar, para que me amplíen mis andamiajes cognitivos sobre el tema, localizo la revista Perfiles educativos vol. 39 no. 156 de abril-junio del 2017, en la cual Márquez Jiménez A (2017), cita un pequeño editorial escrito por Prats J. (2011), académico de la Universidad de Barcelona, en donde explica a su entender, el dominio mediático de la Prueba Pisa, ya como bien hemos señalado anteriormente, tiene que ver con el arribo de las nuevas formas de concebir la gestión pública, las cuales se refiere a que la producción de los servicios públicos debe ser evaluada cuantitativamente.

En razón de ello, los resultados de la prueba Pisa, son utilizados por diversos sectores sociales, principalmente empresariales, como una medida rigurosa de la «producción» en la educación a escala regional y mundial en el que los sistemas educativos son clasificados según una escala de rendimiento universal de manera cuantitativa en detrimento de lo cualitativo.

Al respecto, un colectivo de investigadores de la Universidad de Oviedo (véase Corral Blanco y Colaboradores (2019), mediante sus pesquisas investigativas sobre la prueba Pisa, concluyen con la necesidad de “exorcizar” la prueba Pisa, por su fuerte incidencia mediática y las consabidas participaciones de especialistas o supuestos especialistas, (en temas educativos, todos se creen expertos y en consecuencias, emergen “filibusteros cazadores de oportunidades” con la idea de que en Panamá, el, tuerto es el rey o la reina), quienes cuando desean minimizar la autoestima de nuestro país, recurren al “bullying” mostrando ideas superficiales sobre los resultados de la prueba que si bien, son indicadores, no necesariamente, determinan. A manera de ejemplo: Recientemente en unas olimpiadas internacional de matemáticas en Malasia, estudiantes panameños logran ocupar los primeros puestos. Además, 21 estudiantes panameños ganan el mundial de cálculo mental en Camboya. Son las buenas nuevas que muchos no le quieren reconocer a nuestro país y que la cueva mediática intenta desconocer.

La ignorancia es un derecho, recalca el Dr. Julio Góndola V, con la cual amplió esa narrativa, matizando que, si bien es un derecho, no así, la “ignorancia atrevida”. Los recientes resultados de la prueba Pisa (2023), como la del (2019), suscita una vorágine de apreciaciones y valoraciones en su inmensa mayoría, apocalíptica, con señalamientos de “generar una guerra a gran escala mundial para superar los desaciertos académicos de tres (3) asignaturas de la prueba Pisa.

Para ir concluyendo con nuestras reflexiones, deseo posicionar en las mentes de todo aquel que le interesa, lo que hay detrás de la OCDE y su prueba Pisa, me permito recalcar con ideas más puntuales. Veamos:

*La prueba Pisa, sus instrumentos de medida no son ajustado o aplicables y validados en contextos culturales diferentes. Al buen entendedor, las pruebas Pisa, no están contextualizadas en cada país donde se aplica y en consecuencias incurrimos en “interpretaciones reduccionistas”.

*La prueba trata de “medir” mas no la de “evaluar” el resultado de un trayecto de escolaridad oficial, sea particular o estatal. La tendencia de los últimos exámenes, los resultados tienden a caer por situaciones contextuales, ejemplo pandemias, huelgas entre otros factores de la dinámica social.

*Los instrumentos de la prueba Pisa deben ser “validados” de acuerdo al “contexto” del país participante y entre sistemas educativos oficiales y particulares de distintas zonas escolares. Interesante sería investigar; el propio instrumento y su relación con el descenso; la prueba Pisa y su afectación negativamente o no de los procesos de enseñar y de aprender en sistemas educativos oficiales y particulares; Las competencias, los contenidos y su tratamiento de acuerdo con la metodología, estrategias didácticas, situaciones de los aprendizajes y los criterios evaluativos sobre qué evaluar, cuándo evaluar y el por qué evaluar.

 *Los resultados dados por la OCDE de la prueba Pisa 2023, nos deben remitir a no descuidar los resultados desde el análisis de los mismos, conllevando a las intencionalidades para debatir y contemplar el modelo económico dominante que subyace y que responde firmemente a un “tecnocapitalismo”.

Finalmente, lo paradójico frente a una crítica descomedida de los conspiradores globales y locales que hablan más no piensan; porque asumen que la lengua no tiene hueso, y que, con sus actitudes de ignorancia atrevida, desvaloran por muy pequeños los logros que provee nuestro sistema nacional de educación, intenten hacer un esfuerzo de ejercicio mental para observar y analizar los resultados obtenidos por Panamá, que de acuerdo al informe Pisa 2023, comparativamente con otros países de la región, no son muy distantes en resultados. Ejemplo. Puntaje promedio Pisa 22 en Lectura Brasil obtuvo 410 frente a Panamá, con 392. Estadísticamente 8 puntos de diferencia.

Brasil es un país líder en ciencia y tecnología en Mercosur, y solamente obtuvo una diferencia de ocho (8) puntos en lectura con relación a Panamá. Así también, analizar la relación porcentual entre Panamá y Paraguay, en lectura. Nosotros logramos trescientos noventa y dos (392) y Paraguay trescientos setenta y tres (373). Panamá con diecinueve (19) puntos de diferencia y consecuentemente, otros datos presentados en el Informe Pisa (2023). Resultados que nos ponen en marcadas ventajas con otros sistemas educativos de la región, pero, la intención no es otra que, minimizar nuestros logros.  

Amerita una reflexión cualitativa a dialogar sobre cada porcentaje logrado por Panamá en el informe de la Prueba Pisa divulgado por la OCDE. Además, las relaciones de esa “medición” y el concepto de educar para la vida, que, en palabras de Paulo Freire, supone comprender que “la educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. A nuestro entender, será otra premisa educativa que una prueba estandarizada no contextualizada y deshumanizada, no considera en sus instrumentos de medición.

 Tercer Movimiento: Minueto o Scherzo:

Se ha manifestado públicamente que las universidades oficiales de Panamá abusan de la autonomía y la libertad de catedra, lo cual menoscaba la calidad educativa y, por ende, la de sus egresados. Con base en el análisis comparativo de la empleabilidad y percepción de egresados universitarios en Panamá, es imperativo desmentir categóricamente estas afirmaciones, especialmente en lo que concierne a la Universidad de Panamá.

El informe revela que la Universidad de Panamá, lejos de mostrar un declive en su calidad, presenta consistentemente altas tasas de empleabilidad. Se ha documentado una inserción laboral que oscila entre el 80.3% y el 87. %. Este nivel de éxito es notable y se atribuye en gran medida a la sólida reputación de la institución. Lo cual confiere a sus graduados una ventaja considerable en los procesos de contratación, llegando a sugerir una probabilidad del 80% de ser contratados solo por mencionar su afiliación a la Universidad de Panamá.

Además, la distribución del empleo para los egresados de la (U.P), se equilibra notablemente entre el sector público y privado, con un 50% en cada uno, lo que demuestra la versatilidad y adaptabilidad de sus profesionales a diversas esferas laborales.

Al comparar la universidad de Panamá con otras instituciones destacadas, se observa que mientras estas también presentan métricas de rendimiento sólidas, la (UP), mantiene una posición de liderazgo en la empleabilidad. La Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), por ejemplo, es reconocida por los empleadores por las competencias e innovación de sus egresados, y ocupa un liderazgo nacional en los “rankings” universitarios. La Universidad Interamericana de Panamá (UIP) reporta una muy alta tasa de empleabilidad o inicio de negocios del 94% para sus graduados. Por su parte, la Universidad Santa María La Antigua (USMA) indica una tasa de empleabilidad del 92% a los seis meses de la graduación. La Universidad Especializada de las Américas (UDELAS) reportó que el 62.4% de sus graduados estaban empleados en un estudio de 2022, y un significativo 70.9% de ellos consideró que los conocimientos teóricos y prácticos proporcionados eran buenos o excelentes. La Universidad Latina de Panamá (ULAT) y la Universidad del Istmo (UDI) también implementan activas iniciativas de empleabilidad, como bolsas de empleo y plataformas virtuales, para apoyar la inserción laboral de sus egresados.

Sin embargo, a pesar de los resultados positivos de otras instituciones, el informe destaca una limitación significativa en el análisis comparativo general: la escasez de datos salariales consistentes y específicos para los egresados de todas las universidades panameñas. Las cifras salariales disponibles suelen ser internas o provenir de contextos no panameños, lo que dificulta una comparación directa y precisa. En contraste, la información sobre empleabilidad de la (UP) es más robusta y detallada, lo que subraya su posición consolidada en este aspecto.

La reputación académica y el posicionamiento de la Universidad de Panamá en rankings internacionales, ha experimentado un ascenso significativo en el ranking QS Latin America & The Caribbean, pasando del puesto 152 en 2024 al 92 en 2025. A escala global, mejoró 127 posiciones en el ranking Webometrics, ubicándose en el puesto 3340 de más de 32,000 universidades, manteniendo su liderazgo nacional. Además, la (UP) ocupa el primer puesto a nivel nacional en "empleabilidad" y "redes internacionales de investigación" dentro del QS World University Rankings. Este fuerte y creciente desempeño en diversos rankings internacionales, que explícitamente miden la empleabilidad y la reputación, establece un claro ciclo de retroalimentación positiva: la excelencia académica y la visibilidad global contribuyen directamente a mejorar los resultados en el mercado laboral para sus egresados.

Finale del epilogo conceptual. La Universidad de Panamá, mantiene una posición de liderazgo en la empleabilidad y satisfacción de sus egresados, impulsada en gran medida por su reputación consolidada y un observatorio ocupacional proactivo. Si bien otras instituciones también demuestran resultados positivos y activas iniciativas de empleabilidad, la evidencia disponible puesta en escena claramente desmiente la aseveración de que la autonomía y la libertad de cátedra han menoscabado la calidad de los egresados de las universidades oficiales.

Los autores son Docentes Universitarios

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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