"2026: Año del fortalecimiento de la autonomía universitaria, mediante la elección democrática de sus autoridades"


Trascendencia Ética de la Protesta Social en Panamá

Por: Ramiro Manzane | Publicado el: 24 junio 2025



Dentro de la república de la razón del hombre y la mujer, se empoza la categoría del valor de la trascendencia; en sí, piensa y siente que puede ir más allá de lo que le muestran sus sentidos y hasta sus limitaciones individuales. Una categoría que lo capacita para ir más allá de lo común u ordinario; de lo inmediato y de lo tangible; factual o simplemente experimentable. Algo más grande, superior y profundo; algo más valioso incluso que la vida misma. Lo busca en lo infinito amando la eternidad, sabiendo que apunta a lo universal desde lo local.

Esta hambre de trascendencia es lo que identifica a un ciudadano cuando decide participar en una protesta social en Panamá. De pronto, puede ser que, al salir de casa, no está totalmente claro en el código teórico y simbólico que le atrae; o sea; el propósito sustancial: por el que camina o corre, grita, canta, baila, aplaude, en comunión con los otros; sin embargo, continúa contra todo, dejándose llevar por su naturaleza trascendente que le dice: debes y puedes hacer algo bueno y evitar algo malo hacia el otro semejante a ti.

¿Acaso un ciudadano antes de salir hacia una protesta social es consiente que en ella puede hasta perder su vida? Un ciudadano en persona y acción como diría Karol Voityla; antes de salir de casa, lo más aproximado que podría tener en su consciencia es un reflejo de los objetos conocidos por él dentro de la protesta social; más que, una cognición de consciencia como diría Husserl; dado que, la consciencia es una comprensión de lo que el ciudadano ha entendido como bueno para el otro.

Esta ética filosófica teórica tiene su ejemplo de ética filosófica práctica en los mártires: Juan R. Mendoza G. y Abdiel Díaz Chávez, quienes murieron el 7 de noviembre de 2023 en la carretera panamericana, cerca de la entrada para Punta Chame; mientras participaban de una protesta social contra la ley 406 a favor de la mina. Desde luego que, ellos no querían morir; pero, estaban conscientes que, la tragedia en su salvajismo extremo es una posibilidad en estos actos de reclamo de justicia, donde la maleficencia hace honor al dinero, a la fama y al poder.

Todo humano por naturaleza desea autorrealizarse, buscar sentido a su vida, interconectarse con otros alrededor del mundo y en esta perspectiva psicológica desarrolla trascendencia; ahora, es necesario preguntarse si ¿todo el que busca autorrealización y sentido a su vida lo hace éticamente? Porque hacerse millonario pasando por encima del otro y reconocer eso como autorrealización y sentido de vida parece más despersonalización o alienación de la condición humana de phrónesis descrita por Aristóteles.

Además, empujados por la condición de trascendencia en potencia, muchos han arriesgado y perdido su vida por salvar a un semejante, a un animal o a un bien; eh aquí un acto altruista trascendente. Este acto es genuinamente ético mientras quiere evitar un mal a su semejante y por lo contrario hacerle un bien. Desde luego que, si el acto no tiene otra motivación que la paga material parece muy pobre el fruto. Todo humano quiere reconocimiento y lo merece.

Por otra parte, en cualquiera religión, en un plano teológico, el humano quiere conectarse con Dios y es la trascendencia haciéndose acto. En el ejemplo de la sangre derramada de Juan R. Mendoza G. y Abdiel Díaz Chávez presumimos que eran personas de fe y, en consecuencia, como personas bautizadas en nombre de Jesucristo, imitando a Jesús hasta en la muerte y una muerte con tal sacrificio; no hay duda de que, a ejemplo del mártir por excelencia, compraron con su sangre una auténtica mina para los panameños. Ya decía Monseñor Romero en el Salvador que si lo mataban su sangre resucitaría en el Salvador.

Continuando con el concepto trascendente-teológico, se comprende que la sangre que derrama cada injusticia no aumenta la gloria de Dios; pero, sí se une a la muerte de Cristo que sirve de presupuesto espiritual y garantía de vida eterna a todos los que creen y lo ponen en práctica. Por lo menos dentro de las religiones monoteístas que tienen como criterio ético fundamental imperativo el bien de su prójimo, necesariamente se tiene que concluir, que la trascendencia bajo perspectiva teológica es correcta, éticamente.

Por tanto, si alguien que, no le interesa la trascendencia en perspectiva ética, ni altruista, ni teológica; que, solo le importa la psicológica, podría estar diciendo que es un existencialista a golpe de Martín Haidagger y se reconoce como un ser arrojado en el planeta con igual suerte que la de una “hormiga sin pestaña”, que reclama su libertad como Jean P. Sartre, para autorrealizarse. ¿Acaso existe algún humano sin ningún motivo para tener ética? En tal caso, habría que decir, que definitivamente sí existe el hombre malo y su maldad es propia de su naturaleza como dijo Thomás Hobbeso.

No es verdad que la virtud de una protesta social tan noble, bien intencionada como la desarrollada por los panameños y con un propósito tan claro, nítido, legítimo, elocuente y trascendente, sea ausente del verdadero ejercicio ético cívico ciudadano. Allí se comparte la alegría y el dolor del otro, con el otro y por todos los panameños: un sancocho, unos mangos, un insomnio, unas lentejas, una tuna, un plátano; desvelando el auténtico ser trascendente ético que piensa y siente que en su actuar hace algo, busca algo, encontrará algo que cambiará su vida y es posible para siempre; porque el otro lo vale y vale la pena el riesgo.

Si alguien piensa que el ciudadano dejará de hacer protesta social o de reclamar sus derechos fundamentales, está totalmente equivocado; el ciudadano responderá a su trascendencia en perspectiva ética que lo empuja a la solidaridad y al bien común, consagrado en leyes internacionales que fungen como la carta magna de presentación de la dignidad humana, que donde muere se multiplica.

El autor es Docente dela Escuela de Filosofía de la Universidad de Panamá

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

Buscador

Ingresa y escucha nuestros PODCAST



Click y Descarga Logo Oficial