El análisis del entorno: herramienta clave para la toma de decisiones
En este entramado y complejo mundo, las empresas constituyen un segmento importante en el proceso productivo, en la creación de puestos de trabajo y la innovación impulsando las economías de los países.
No obstante, las PyMES, son las más susceptibles a las “sacudidas” que da el entorno; factores como: las crisis políticas, financieras, cambios tecnológicos, nuevas normativas, cambios en los patrones de consumo tanto a nivel de empresas como de consumidores pueden afectarlas de forma repentina y su permanencia en el mercado se ve comprometida; es un constante desafío por lograr ajustarse a las transformaciones que están en constante cambio para así garantizar su supervivencia y desarrollo.
Para conseguirlo, existe una herramienta en muchas ocasiones subestimada pero siempre vigente y práctica “el análisis del entorno”; clave para la toma de decisiones estratégicas, operativas y tácticas tanto en el ámbito público como privado.
En otras palabras, este análisis es un proceso en el que se realizan investigaciones de reconocimiento y valoración de los factores externos que pueden influir en el desempeño de una organización; permitiendo a los decisores tener una visión más clara del entorno en el que trabajan ya que, estos elementos son incontrolables para las empresas, sin embargo, deben ser monitoreados constantemente para así anticipar cambios significativos, enfocándose en cómo afrontar el futuro.
En este orden de ideas se identifican dos tipos de entorno: el primero es de carácter general ya que impacta por igual a todas las organizaciones, como lo son la economía y la tecnología; por otro lado, los entornos específicos influyen directamente en una empresa en particular; ya sea por medio de sus proveedores, competidores o clientes.
Entonces se colige que el entorno en el que operan las empresas influye directamente en el comportamiento de compra, pues determinan las condiciones del mercado, si se muestra inestable el consumidor reducirá sus gastos y viceversa; por lo tanto, comprenderlos implica analizar sus necesidades, comportamientos, tendencias, estilo y niveles de vida, así como ingresos y valores.
Es así como el entorno influye en su decisión de compra, están informados y tienen acceso inmediato a partes iguales, a través de comunidades, que analizan y se apoyan donde expresan sus opiniones a través de internet y las redes sociales lo que obliga a las empresas a estar al día con las nuevas tendencias del mercado, ser transparentes, sostenibles, ágiles y orientadas a satisfacer al cliente.
Tomar decisiones sin una comprensión adecuada del entorno puede resultar en errores estratégicos, pérdidas financieras e incluso en el fracaso de la organización. Dentro de las herramientas que se destacan para realizar este análisis podemos mencionar: el análisis PESTEL (político, económico, social, ecológico y legal) por sus siglas, el análisis FODA que identifica fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas; por otro lado el benchmarking, la inteligencia competitiva así como el análisis de las cinco fuerzas de Porter, son fundamentales para la recopilación de información que posterior a un análisis exhaustivo brindan información que sirve como base para la adecuada toma de decisiones.
La información que se genera permite detectar oportunidades, anticipar amenazas, adaptación, optimizar la planeación estratégica, reduciendo la incertidumbre y en definitiva minimiza el riesgo de la toma de decisiones a priori.
Si vemos la perspectiva de las empresas multinacionales el análisis del entorno se enfoca más en los aspectos políticos y legales antes de invertir en nuevos países. Esto les permite comprender los riesgos regulatorios, la estabilidad gubernamental y judicial, y las leyes laborales, factores esenciales para decidir si es viable entrar a un nuevo mercado.
De igual forma, los gobiernos utilizan el análisis del entorno para diseñar políticas públicas más efectivas y cónsonas con realidad a nivel nacional e internacional.
Aunque el análisis del entorno ofrece grandes beneficios, también presenta desafíos. Uno de ellos es la disponibilidad y credibilidad de la información. En entornos inestables o con baja transparencia, obtener datos precisos puede ser complicado. Además, el exceso de información también puede ser un problema, generando ruido y obstaculizando la toma de decisiones.
La rapidez como se presentan los cambios es otro desafío. En sectores como la tecnología, el comercio global y la logística el entorno puede cambiar en cuestión de semanas o incluso días. Por ello, el análisis del entorno debe ser un proceso continuo ya que es clave para la segmentación de mercados cada vez más diversos y de esta manera poder definir estrategias efectivas, por lo que no es una acción puntual que surge cuando se requiera una toma de decisión.
Otro aspecto para considerar no menos importante es el recurso humano puesto que la interpretación subjetiva de los datos puede influir negativamente si no se cuenta con equipos multidisciplinarios y capacitados para realizar el análisis de manera objetiva y sistemática.
Por lo antes señalado podemos asegurar que el análisis del entorno es una herramienta para para cualquier organización que aspire a ser sostenible, innovadora y resiliente. En un mundo globalizado que se caracteriza por el cambio constante, quienes ignoran su entorno corren el riesgo de tomar decisiones erróneas o tardías. En cambio, quienes lo estudian y lo comprenden, pueden adelantarse a los acontecimientos y tomar decisiones más estratégicas, informadas y acertadas. Porque al final, comprender el entorno no es una opción, es una obligación para decidir con inteligencia.
Bibliografía
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La autora es docente en el CRUPE


