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Cómo la Pedagogía de los Valores puede cambiar la corrupción

Por: Pastor Caballero | Publicado el: 16 mayo 2017



El tema Cómo la Pedagogía de los Valores puede Combatir la Corrupción cobra plena vigencia por los graves acontecimiento de degradación social que aquejan al mundo y en especial a la sociedad panameña. Prueba de ello lo constituye la cultura de muerte, el narcotráfico, la violencia doméstica, la corrupción y la deshonestidad que caracteriza nuestro diario vivir. 

Tal parece que vivimos en una sociedad en donde prevalece el materialismo (el tener en vez del ser), el hedonismo (la emoción en vez de la razón), el consumismo (lo desechable en vez de lo duradero), la permisividad (se debe experimentar todo), el relativismo (todo lo que es posible, es válido, no hay absolutos)parece ser una cultura de pura apariencia, por eso mismo se le llama light. 

Se suman a estos planteamientos un evidente desconcierto de los parámetros para determinar los auténticos valores de una sociedad más justa y solidaria. 

Planteamientos que nos llevan a preguntarnos si existe corrupción en la sociedad panameña, yo diría que sí, se siente, se percibe en nuestro diario quehacer, en todos los niveles y estratos sociales. Corrupción que se ha institucionalizado, desde el presidente de la República, magistrados de la Corte Suprema de Justicia, diputados ,ministros de Estado, directores de Instituciones y Proyectos de Ayuda Nacional, empresarios, sobornos, pagos irregulares en el cobro de los impuestos, situación que se asemeja a un Tsunami que arrasa todo el país. 

En conclusión, los indicadores de corrupción en nuestro país son evidentes. Veamos ahora como la Pedagogía de los Valores puede combatir este ambiente que nos agobia. El hombre y la mujer de Panamá son seres axiológicos que cada día tienen oportunidad de mejorar, formarse y pulirse en todos los aspectos, esto es posible a partir de la práctica de los valores. De allí, que es necesario que se le brinden las ayudas y las orientaciones que le favorezcan en su vida personal y social.  

Es necesario que en esta nueva toma de conciencia se cumplan las siguientes características.  

1.- Sea consciente, es decir advertido y combine la acción, la conciencia psicológica y moral. Dicho de otra manera, darse cuenta de la bondad o maldad de lo que hace.

 2.- Que sea voluntario, es decir, querido. Consentido.

 3.-Que sea libre, o sea espontáneo, exento de coacción externa.  

Estas características pueden darse en grados diversos, resultando en más o menos moral, más o menos bueno o malo. De este modo, el ser humano pasa a ser artífice de su propia conducta moral, que emana de su decisión personal, más aún se convierte en creador del bien y del mal. 

Además del cumplimiento de estas características es necesario la creación de escenarios positivos. Es imprescindible dotar a la comunidad de amplias oportunidades que lo coloquen frente a los valores. Con ello se consigue un espontáneo y natural reconocimiento de aquellos. 

En otras palabras, debemos aprovechar diferentes momentos y situaciones para resaltar valores como la honestidad, honradez, puntualidad, humildad, desprendimiento, orden, trabajo y amor, entre otros. 

Igualmente se requiere propiciar un ambiente positivo de diálogo, el cual permite adquirir nuevos y valiosos conocimientos y verdades. Se crea un ambiente de confianza y de entusiasmo, genera alegría y optimismo para las partes.  

Otro de los aspectos a tomar en cuenta en la implementación de la Pedagogía de los Valores para combatir la corrupción es la de compartir tareas, promoviendo el espíritu de cooperación, servicio, responsabilidad en el cumplimiento de tareas desde muy temprana edad, y esto deben hacerlo los padres en el hogar, los maestros en la escuela y los diferentes agentes educativos en los grupos cívicos, deportivos y juveniles. 

Un último aspecto a tomar en cuenta es el fortalecimiento de la familia. En la familia hay oportunidad como en ningún otro sitio, para que el ser humano se sienta en un mundo valorativo, en directo y en vivencia personal, fortaleciendo valores tales como la persona humana, el respeto, la obediencia, la honradez, por lo que podemos afirmar que el ser humano «no vale tanto por lo que tiene, sino por lo que es». 

Por todo lo anteriormente expresado, podemos concluir que:  

1.- Es necesario crear normas de ética y moral en el sector público y privado, incluyendo también a las multinacionales.

2.- Debemos promover acciones colectivas de la sociedad civil, los medios de comunicación social, los partidos políticos, hacia una meta nacional de reducir la corrupción. 

3.- Hay que mejorar la independencia e integridad judicial. 

4.- Sugerir a los medios de comunicación social la necesidad de reorientar su política informativa hacia enfoques educativos, para la formación de la opinión pública y el compromiso real de despertar conciencia de los valores humanos.  

5.- Efectuar cambios en el Sistema Educativo que superen el deterioro de los valores, que amenazan los cimientos de nuestra nacionalidad de la siguiente manera: 

            5.1.- Reestructurando los planes y programas de estudio en las instituciones escolares para incluir la educación de los valores. 

6.- Promover a través de las Juntas Comunales, organizaciones cívicas, religiosas y profesionales campañas permanentes de formación en valores.

  

*El autor es catedrático en el Departamento de Desarrollo Educativo, de la Universidad de Panamá.

 

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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