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Indicadores para la medición de la madurez sintáctica

Por: *Maritza Almendas B. | Publicado el: 16 junio 2025



Para el estudio de la madurez sintáctica, los investigadores han utilizado métodos cuantitativos y cualitativos basados, de acuerdo con López Morales, en criterios teóricos tradicionales como el análisis sintáctico y también en criterios mucho más novedosos y empíricos como las pruebas de memoria inmediata (1986).

En cuanto a las medidas cualitativas, los estructuralistas utilizan como objeto de estudio la oración y sus componentes; los generativistas miden la complejidad sintáctica mediante las transformaciones que se realizan en la estructura superficial, partiendo de la estructura profunda. Otras pruebas cualitativas aplicadas son las de comprensión y las de producción, mediante las cuales se establece que las oraciones más simples son entendidas y producidas con mayor facilidad que las complejas. Asimismo, la prueba de memoria inmediata se sustenta en la teoría de que las oraciones más simples se recuerdan mejor que las complejas, y estas se ordenan considerando su nivel de complejidad en unas escalas que son diseñadas para tal fin.

La medición de la sintaxis de manera cuantitativa (con pruebas estadísticas) se ha realizado mediante técnicas diversas. Entre estas, Torres González  (1993) hace referencia al PLE (promedio de longitud del enunciado) y al PLEM (promedio de longitud del enunciado medido en morfemas).  Ambas pruebas solo son válidas para medir el desarrollo sintáctico infantil.  La primera establece una relación estrecha entre la longitud oracional y su complejidad; esta prueba es eficaz para niños entre 18 y 42 meses de edad.

La segunda es un procedimiento desarrollado posteriormente donde se contabilizan los morfemas y no las palabras; se puede aplicar a sujetos mayores de 42 meses de edad, pues permite analizar la flexión nominal y verbal.   Otra técnica que mide la sintaxis de manera cuantitativa es aquella que trabaja con frecuencias: esta considera que existe relación directa entre la frecuencia de las oraciones y su grado de complejidad sintáctica (a mayor frecuencia, menor complejidad). Dorothy MacCarthy (1954) también utilizó medidas cuantitativas como índices para medir la madurez sintáctica, las cuales representan un antecedente a los postulados de Hunt. MacCarthy trabajó con el promedio de la longitud de la cláusula, la proporción de las cláusulas principales y subordinadas y la frecuencia relativa de los distintos tipos de cláusulas dependientes: adjetivas, nominales y adverbiales.

 Algunos años después, en 1965, Kellog Hunt hace una crítica a los índices tradicionales y propone nuevos índices para medir el desarrollo de la sintaxis en el lenguaje escrito. Hunt estaba interesado en realizar un análisis objetivo y cuantitativo que sirviera de base para futuras investigaciones. Por ello, necesitaba crear una unidad de medida bien definida que no dejara lugar a ambigüedades como los conceptos de oración, enunciado o frase, propuestos por los lingüistas tradicionales. Las técnicas empleadas por Hunt han representado para los investigadores una metodología sencilla y confiable que, además, han posibilitado el diseño de materiales pedagógicos dirigidos a acrecentar la madurez sintáctica de los estudiantes.

Estos índices de madurez sintáctica no buscan caracterizar el discurso en función de su complejidad sintáctica, sino en función del avance por cursos (madurez). Es decir, son índices válidos para medir el progresivo desarrollo — o su estancamiento si fuera el caso. De las medidas señaladas por Hunt, la longitud de la unidad mínima terminal (unidad T) es considerada la más útil como indicador de crecimiento de complejidad estructural en un amplio rango de edad. 

Según Checa García (2013), los índices de Hunt fueron atractivos para los investigadores por dos razones: primeramente, los estudios del propio Hunt proporcionaron resultados que respaldaban la validez de los índices --se daba un paralelismo entre edad, escolarización y nivel intelectual-- y el aumento de los índices; y su aplicación era muy sencilla, es decir, bastaban unas nociones básicas de sintaxis y producciones escolares. De hecho, sostiene Checa García, los índices de Hunt pueden ser aplicados incluso sin saber la gramática que les sirve de justificación teórica: la gramática generativa transformacional.

El principal objetivo de los índices propuestos por Hunt era obtener una medida objetiva del desarrollo sintáctico. Más tarde se amplió este objetivo al de la medición del desarrollo de la escritura en general, para el que se demostraron menos eficaces (Checa García, en prensa). Otro de los objetivos fundamentales fue detectar las deficiencias en la producción escrita y luego planificar estrategias que facilitaran su desarrollo.

Los estudios de la madurez sintáctica demuestran que es posible medir las habilidades comunicativas de los sujetos aplicando una gama de indicadores que permiten establecer un rango de mayor o menor complejidad a la producción escrita, específicamente en el manejo de la sintaxis. Así, a partir de la propuesta de Kelllog Hunt en lengua inglesa, los investigadores han extrapolado esta metodología a la lengua española, lo cual se ve reflejado en un gran número de investigaciones, cuyo objetivo es la medición de la madurez sintáctica, especialmente en el ámbito educativo de diferentes países hispanohablantes.

*La autora es docente en la Escuela de Español de la Facultad de Humanidades 

Referencias bibliográficas

Checa, I. (2013). Complejidad gramatical y niveles de dificultad en lecturas de ELE adaptadas y originales. Revista Lingüística Teórica y Aplicada, 51(2), 49-72.

Hunt, K. (1965).  Grammatical structures written at three grade levels. Champaign, Illinois: National Council of Teachers of English. Report núm. 3. 

López Morales H. (1986). Índices de complejidad sintáctica y memoria inmediata. Universidad de Puerto Rico. Reale,1, 85-105.

MacCarthy, D. A. (1954). Language development in children. En L. Carmichael (Ed.), Manual of child psychology (2), pp. 492-630.

Torres, N. (1993).  Madurez sintáctica en estudiantes no universitarios de la zona metropolitana de Tenerife (Tesis doctoral). Universidad La Laguna. ftp://media.bbtk.ull.es/ccssyhum/cs3.pdf

 

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