Lenguas con propósitos especÃficos: perspectivas cambiantes y nuevos desafÃos Vijay Bhatia (reseña)
Hacerle frente a las exigencias y a las caracterÃsticas comunicativas del mundo actual ha dado lugar a múltiples reflexiones y planteamientos. Dentro de esta perspectiva, se enmarca el desarrollo de la enseñanza de las lenguas con propósitos especÃficos que, en sus inicios se originó para satisfacer unas necesidades concretas de comunicación y, posteriormente, evolucionó hacia un enfoque de enseñanza de la lengua como vehÃculo de transmisión del conocimiento especializado considerando las distintas formas de representación, los diversos modos de expresión y las circunstancias pragmáticas en que ocurren los actos comunicativos. Este modelo de enseñanza enfrenta, en la actualidad, nuevos desafÃos; asà lo manifiesta Vijai Bathia en su escrito Lenguas con propósitos especÃficos: perspectivas cambiantes y nuevos desafÃos. Según este autor, el estudio de las Lenguas con Propósitos EspecÃficos (LPE) ha entrado en una nueva fase que se caracteriza por ser más independiente y por enfocar el fenómeno desde múltiples perspectivas encaminadas a contextualizar la enseñanza de las prácticas discursivas.
Bathia sostiene, en este artÃculo, que el mundo laboral actual da prioridad a la experticia multidisciplinaria por sobre la que está estrictamente acotada a una sola área de especialidad, sustentada en la creencia de que la experticia multidisciplinaria facilita y mejora los procesos de comunicación. Aunado a ello, lo cambios organizativos en los trabajos apuntan a una mayor demanda de las capacidades personales que son complementarias a las necesidades estrictamente profesionales y técnicas de especialidad en un campo determinado. Este panorama redunda en una considerable ampliación del ámbito de acción de las LPE, pues ha debido pasar de la sola descripción de recursos lingüÃsticos a la consideración del contexto y a la afinación de las técnicas de análisis de género, lo cual facilita el diseño de currÃculos de LPE que puedan satisfacer las necesidades de varias disciplinas al mismo tiempo.
En tal sentido y considerando que la sociedad actual se encuentra en crecimiento constante dando origen a enormes cantidades de documentos, la práctica de las LPE, según Bathia, ha de enfrentar verdaderos desafÃos: primeramente, manejar la tensión entre la práctica profesional en el mundo real y la práctica de los programas de LPE en la sala de clases, para lo cual se requiere de la integración de innovadoras prácticas metodológicas que provengan de diversas culturas disciplinares; otro desafÃo, quizás aún mayor, es ayudar al aprendiz a adquirir suficiente experticia y poder discursivo para construir, interpretar y sacar provecho a la gama de géneros asociados a su contexto disciplinario e incluso interdisciplinario. Los géneros no solo son instrumentos de comunicación, sino que, además, constituyen la práctica discursiva en la que participan los usuarios de una lengua en una comunidad discursiva determinada. De esta forma, es el sujeto el que construye en su mente los géneros discursivos a partir de su experiencia de participar en esas rutinas de comportamiento lingüÃstico que caracterizan determinados ámbitos de la actividad humana. (Parodi, Ibánez, Vanegas, González, 2010).
Esta ampliación del contexto de la LPE también debe considerar la revolución de la naturaleza de las comunicaciones profesionales debido al uso de medios tecnológicos. La eficacia de estas nuevas tecnologÃas modifica en muchos sentidos la forma en la que es posible desarrollar muchas actividades propias de la sociedad moderna. En efecto, según Homs (2008), en la actual Sociedad de la Información y el Conocimiento, la figura del profesional se asocia cada vez más a la de un individuo que domina una serie de competencias, como la capacidad de manejar e interpretar grandes cantidades de información y de comunicar mensajes que se ajusten a distintos tipos de emisores y receptores.
Otro aspecto importante que se destaca en el artÃculo de Bathia es la producción de textos. El autor afirma que la teorÃa de géneros, al centrarse primordialmente en las prácticas escritas de los miembros de comunidades profesionales especÃficas, tiende a acercar los dos conjuntos de preocupaciones profesionales, es decir, la enseñanza y el aprendizaje de las LPE y el diseño de información y documentos profesionales tanto en el medio escrito convencional como en los nuevos medios electrónicos. Escribir de manera eficaz se ha convertido en una aptitud profesional transversal para los diferentes ámbitos del saber, en un entorno dominado por la diversidad y multiplicidad de especialidades técnicas y de conocimiento. Tales destrezas comunicativas, esencialmente las escritas, constituirán un saber necesario y aun crÃtico del desempeño laboral de los profesionales. (Montolio, 2008)
Bathia también relaciona la ampliación del contexto de LPE con la enseñanza y el aprendizaje de la traducción. En un sentido mucho más amplio, la traducción incluye la importante tarea de recrear un texto para una audiencia o propósito comunicativo distinto que los intencionados en el texto, de forma tal que la atención ya no está concentrada en lo que el texto dice, sino en lo que hace que ese texto sea posible, esto es, en cómo es interpretado y usado por los miembros de la comunidad de especialistas.
A la luz de estos contextos ampliados para la práctica de LPE, uno de los temas y desafÃos más importantes que enfrentan los teóricos y usuarios de LPE, sustenta el autor de este artÃculo, es la adquisición de la competencia en LPE y su relevancia para la experticia profesional. Los usuarios de LPE necesitarán conocer no solo los recursos internos del texto, como la organización discursiva y la intertextualidad, sino también los recursos de géneros externos al texto, es decir, las prácticas profesionales y las culturas disciplinares especÃficas. De igual forma, las nuevas demandas formativas que exige la Sociedad del Conocimiento se enfocan cada vez más al desarrollo de capacidades de aprendizaje que a la mera transmisión de conocimientos (Homs, 2008). Para ello, es necesario integrar los tres elementos claves: competencia discursiva, conocimiento disciplinario y la práctica profesional.
El reto, entonces, de la formación profesional consiste en desarrollar al máximo las capacidades de las personas, tanto para la adquisición de las cualificaciones que estas requieren como para su aplicación al mercado laboral, tremendamente cambiante, que exige capacidad de adaptación y aprendizaje. En tal sentido, actualmente se realizan ingentes esfuerzos por satisfacer las demandas del mundo globalizado: prueba de ello son los programas y disciplinas que emergen en los diferentes paÃses con miras a potenciar las capacidades individuales de forma competente.Â
En este contexto y como se planteó inicialmente, la necesidad de establecer estrategias encaminadas a la integración de la educación continua con la educación profesional tanto en la disciplina de la Lenguas con Propósitos EspecÃficos como en otras instancias es de suma importancia. Los retos del futuro en el marco de la Sociedad del Conocimiento, el tipo de sociedad al cual nos dirigimos, los cambios, la competitividad, exigen una  formación integral basada en competencias: no basta con adquirir conocimientos, sino que es necesario lograr la experticia profesional para ponerlos a funcionar en las distintas áreas disciplinares que convergen en el ámbito profesional.
Referencias bibliográficas
Bathia, V.K. (2008). Lenguas con propósitos especÃficos: perspectivas cambiantes y nuevos desafÃos. Revista Signos, Vol. 41(67), pp.157-176.
Homs, O. (2008). La formación profesional en España. Hacia la sociedad del conocimiento. Barcelona, Fundación La Caixa.
MontolÃo, E. y López, A. (2010). Especificidades discursivas de los textos profesionales frente a los textos académicos: El caso de la recomendación profesional. Alfabetización académica y profesional en el siglo XXI. Leer y escribir desde las disciplinas. Editorial Planeta Chilena, pp. 215-245.
Parodi, G., Ibáñez, R., Venegas, R., González, C. (2010). Identificación de géneros académicos y profesionales: Principios teóricos y propuesta metodológica.  Alfabetización académica y profesional en el siglo XXI. Leer y escribir desde las disciplinas. Editorial Planeta Chilena, pp. 249-315
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