Los Cinco Gatos y el Caballo de Troya del Imperialismo Yankee
Recientemente, el Ejecutivo, al propio estilo de Trump, no tuvo reparos en decir que quienes se oponían a la mina eran “cinco gatos que nunca habían pagado una planilla”, que, por cierto, habían logrado frenar dicho entuerto jurídico, con 25 violaciones constitucionales. Esa masa de patriotas, logró no sólo frenar el contrato, un fallo favorable de la Corte, y que cierta persona pudiese ser candidato. ¿Qué sería de cierta candidatura, si eso no se hubiese logrado? Quién dice no que no debe, escucha lo que no quiere. Por cierto, pareciera que se desdeña a los muertos por esa causa, quienes mostraron su amor por este suelo, en actos montados y mal investigados. Pero que podemos esperar si el poder económico, para quien trabaja el aparato del Estado, sólo le interesa el dinero, “no comen soberanía”, y mucho menos tener un país libre de daños ambientales.
Entendemos que los servidores públicos (Artículo 299, definiendo como servidores públicos a quienes laboran de forma temporal o permanente para el Estado, o quienes de algún modo reciben remuneración de éste, de manera que han jurado cumplir con la Constitución y la Ley), de forma que deben estar claros en la aplicación de lo dispuesto en el Artículo 2 de dicha Carta Constitucional, que dispone que “El Poder Público sólo emana del Pueblo…”, ejerciéndose a través de los Órganos Ejecutivo, Legislativo y Judicial, por lo que dichos servidores públicos han recibido un mandato del Pueblo, que por cierto como todo mandato es revocable al igual que tiene como condición fundamental la rendición de cuentas, evidentemente al pueblo que lo eligió. No deja de ser ajeno a este principio el disgusto que muestran cuando se les pide información sobre hechos de la administración pública que son públicos y para conocimiento de todos los ciudadanos, quién no la debe no la teme. Pues bien, la Constitución vigente dispone, por ejemplo, que la Asamblea Nacional está facultada para pedir informes verbales y por escrito a los servidores públicos (numeral 9 del Artículo 161), mientras que el Consejo de Gabinete tiene facultades para hacer casi lo mismo en el numeral 6 del Artículo 200). Por su parte, los ciudadanos pueden pedir informes fundamentados en los Artículos 41, 42, 43, y 44(Habeas Data). Pero, resulta que nuestra endeble “democracia” no está acostumbrada a la rendición de cuentas, y el ciudadano común tampoco. Por cierto, debemos recordar lo dispuesto en la norma constitucional transitoria, de aspecto general que dispone en su Artículo 315, que: “El Canal de Panamá constituye un patrimonio inalienable de la Nación panameña…”, de manera que, todos y cada uno de los panameños, tiene su parte y tiene el derecho de conocer, ser informado y que se le rinda cuentas. Es inadmisible la falta de transparencia de la Administración Pública en esta materia, es un bien de todos y todos tenemos el deber y obligación de defender dicho bien.
Pues bien, parece que juraron cumplir la Constitución sin leerla, porque no han entendido el alcance del Artículo 325 de la Constitución que obliga a que tratados o convenios que se relacionen con dicho Canal, “sus zonas adyacentes y de protección de dicho Canal”, deben ser sometidos a la aprobación del Legislativo “y luego de su aprobación, serán sometidos a referéndum Nacional…”. Pues bien, se concesionaron los puertos terminales del Canal (Balboa y Cristóbal, Rodman PSA, el ferrocarril y otros dentro de las “zonas adyacentes”) sin que se sometiera a referéndum; sólo se han dado tres ejercicios democráticos de ese tipo, el primero con la aprobación del Tratado Torrijos Carter, la eliminación de la Fuerza Pública (Fuerzas de Defensa), cuya condición en dicho tratado constituía la primera línea defensiva del Canal, de manera que el NO ganó dos (2) a uno (1), por ignorancia de unos y traición de otros fue eliminada quedando un vacío de incumplimiento de parte de Panamá; y con el referéndum de la ampliación mediante un tercer juego de esclusas. De manera que las exigencias de transparencia y cuentas claras del pueblo no es ninguna arbitrariedad, por el contrario, quien no la debe no la teme. Es bueno tener presente que amenazar a quienes en democracia difieren alegando que abandonen el país, suena falto de inteligencia y pataleta de niño malcriado, no hay democracia sin oposición ni protestas, a menos que ese mensaje fuera para su propio mentor. Ningún cura se acuerda cuando fue sacristán, o, ya se nos olvidó la Cruzada Civilista, auspiciada con fondos de USAID y asesorada por J. MAISTO, especialista en guerra de baja intensidad.
El secretismo con que se maneja la relación con el imperio, bajo la doctrina Trump, pendenciero de barrio, con tácticas gansteriles, con amenazas expresas, violando todos los principios del derecho internacional (libre determinación de los pueblos, no injerencia en los asuntos internos de otro país, actuar con mentiras, sin pruebas, estar asociados a grupos mafiosos, en fin, los únicos en el mundo que desconocen la maldad, arrogancia, falsa narrativa, robo, despojo, asesinatos, montajes…, todo bajo el pretexto de defender la democracia, derechos humanos y la libertad, nos indica a nosotros que algo se cocina por parte de la Administración, en componendas con el imperio, en un país serio eso se llama traición. Pareciera que quienes dirigen el Estado son los mismos y con las mismas recetas del gobiernito, si el SUNTRACS sale a la calle, cierro sus cuentas bancarias, violando el derecho humano de la protección de los bienes privados, todavía esperamos que muestren las evidencias de lavado y las multas a los bancos. Lo más grave es que siguen escupiendo para arriba, ya todo el mundo en razón de advertencia de la OIT, sabe que los fondos depositados en bancos panameños están inseguros, porque un día los gobernantes amanecen con mal humor y cierran las cuentas. ¿Quién en su sano juicio invertiría en un país con tal nivel de inseguridad financiera? El daño que esas medidas de rabietas infantiles recaen sobre todo el país. Quién a estas alturas se le ha olvidado los cientos de muertos de nuestro país en razón de la soberanía en todo el territorio nacional, un solo territorio una sola bandera, en la recuperación del Canal, los abusos de las bananeras, la discriminación de la gringada contra los panameños, las grandes concesiones a las empresas de Estados Unidos, los demás cometidos en toda América, el robo de mas de la mitad del territorio Mexicano, las matanzas en Guatemala en la guerra civil, provocada por el aumento de centavos en el impuesto del banano, las matanzas en la zona bananera de Colombia y Ecuador, el golpe de Estado en Chile, el robo de los recursos en Chile, Bolivia, Ecuador…, entonces no merece dirigir este país. Lo que hoy tenemos no fue gratis ni regalado. Eso nos obliga a defender nuestra causa, de lo contrario seriamos TRAIDORES a la sangre derramada por los patriotas.
Da pena ajena ver el servilismo con que nuestros funcionarios, pagos con nuestros impuestos, que juraron respetar la Constitución y la Ley, se muestran genuflexos ante la excursión de los funcionarios del imperio. Mientras mas miedo demuestren más abusan de ellos, tomen el ejemplo de México, Canadá, Japón, Corea del Sur, quienes se han enfrentado al coloso. No es casual, entonces que los lacayos del imperio en nuestro país, no se hayan dado cuenta de que está rumbo al abismo, y precisamente ahora se entregan. Ni siquiera han entendido que ese país no tiene moral ni respeto y menos futuro, no se han dado cuenta que no sólo es el país con la mayor deuda del mundo, sino que también China es su principal acreedor, por lo que desdice mucho toda su bravuconería en contra de quien le tendió la mano, ¿será que es para eludir el pago de semejante deuda? Lo que tiene que hacer la Administración es cumplirle al ciudadano panameño, brindar más seguridad ciudadana, poner a trabajar los estamentos de seguridad, mejorar los servicios públicos, la educación, salud, deportes, turismo… y estar atentos para el derrumbe y hundimiento del dólar, para que no nos arrastre en su caída. No es casual que Canadá, México, Corea del Sur, Japón, Brasil… estén buscando ya alternativa, el peso petrolero.
No es necesario expresar que la Administración del Estado ha pecado no sólo de traidora, sino también de ignorante y cómplice, así por ejemplo sabemos que nuestro enemigo es el imperio, que para obtener la victoria con el tratado Torrijos Carter, en virtud de la carencia de fuerza militar, contamos con el apoyo de toda la comunidad internacional, la ONU, OEA, etc., quienes unieron su voz a nuestras demandas, por lo que es absurdo haberlos alejado cuando mostraron su apoyo frente a las bravuconadas del loco mayor, México, Brasil, Colombia… y muchos otros estaban con nosotros. ¿Hubo incapacidad, mala fe o traición solapada? Si a estas alturas nuestros servidores públicos no saben que el imperio siempre, para justificar los despojos, apropiación y robos, crea las llamadas “condiciones justificantes”, así ocurrió con México, le quitaron casi el 60% de su territorio, el incidente de la bahía de La Habana, para despojar a España de las últimas migajas de su imperio Colonial (Filipinas, Guam, Cuba, Puerto Rico…), Panamá (¿Acaso no nos acordamos de la narrativa del imperio compartida por sus serviles en el país de que los estudiantes panameños que protestaban el 9 de enero de 1964 eran hampones y comunistas, igual que el “soldado colombiano” muerto frente al cuartel Central en diciembre de 1989), República Dominicana, para justificar invadirla, porque la revuelta constitucionalista estaba “infiltrada de comunistas” en 1965, en Chile para propiciar el golpe de 1973, Guatemala, el asesinato de Patricio Lubumba en el Congo, las supuestas armas de destrucción masiva en Irak, los supuestos terroristas de Afganistán… Ahora nos dicen que el Canal está infiltrado por los chinos, y los vendepatrias lo aceptan, ¿acaso preguntaron cómo lo sabían y si tenían alguna prueba saben de la infiltración china? ¿Cómo conocen de tales infiltraciones y son incapaces de descubrir los capos del tráfico de drogas (cocaína, morfina, opio fentanilo…y hasta guarumo) en Los Estados Unidos? Claridad en la calle y oscuridad en la casa. Si el equipo del Estado panameño no conoce de esto, con semejante cantidad de dinero que nos cuesta a los contribuyentes, entonces es momento de que dejen el servicio público a otros que hagan ese trabajo, el que tiene miedo que compre un perro, el país no puede darse el lujo de pagar salarios faraónicos a servidores ineficientes a que tienen conflicto de intereses y trabajan para el enemigo.
Dos aspectos de comedia, ¿Cómo el presidente de la República firma un acuerdo en inglés sin que se haya verificado su traducción por un Traductor Público panameño? Ahora salen con el cuento de pica pleitos de que en español dice una cosa y en inglés otra, pero ¿cuál es la válida y quién se atreve a obligar a los gringos cumplir el texto en español? ¿Acaso, no saben que desde 1976 los estrategas del Pentágono establecieron que “el Canal es indefendible en el marco de una guerra moderna”, por eso aceptaron retirarse de las mismas, ¿entonces, que objeto tiene traer a los gringos de nuevo a Panamá? Lo más interesante es que aceptar tal presencia implica que renunciamos a la neutralidad del Canal, dado que nadie ha de aceptar la misma existiendo tropas extranjeras en Panamá. Los enemigos de los gringos serán nuestros enemigos.
Lo triste es la pasividad con que las organizaciones sociales y políticas han aceptado esta situación, salvo algunas honrosas excepciones. Ni los partidos políticos, sindicatos, grupos estudiantiles, académicos, populares han alzado su voz, razón tenía O. Torrijos cuando dijo: “Si ustedes permiten que lo conquistado en el tratado sea arrebatado no merecen el calificativo de panameño. ¡Bien pendejos serían!
El autor es Abogado


