La Bioética y la Investigación en Salud
La bioética establece lineamientos que fortalecen la investigación en cualquiera de los campos en que esta se aplique, debido a su naturaleza multidisciplinaria permite soporte y apoyo a todas las áreas. Al ser integrada en un eje transversal, es esencial para todos aquellos espacios que requieran establecer protocolos de investigación. Para garantizar que los estudios de investigación posean una integración y se realicen ética y responsablemente, la bioética guía en la búsqueda de los derechos e integridad de los participantes, protegiendo también al investigador, y promoviendo espacios de derechos y dignidad, a la luz de la transparencia del quehacer científico.
Según Torres (2011), la bioética se define como “una disciplina multidisciplinaria que examina el impacto del desarrollo y las aplicaciones de las ciencias médicas y biológicas en todos los organismos vivos desde la perspectiva de los valores y principios éticos.” Esta característica multidisciplinaria permite que la bioética facilite la colaboración entre diferentes campos, promoviendo mejoras en cualquier área en la que se aplique. En el ámbito de las ciencias de la salud, la bioética establece principios éticos claros que guían la investigación, asegurando que los protocolos sean seguros tanto para los participantes como para los investigadores. Al hacerlo, la bioética no solo protege a los individuos involucrados, sino que también apoya el avance del conocimiento y la innovación, fomentando una investigación ética y responsable.
La bioética, al proporcionar un marco ético fundamental ayuda a garantizar que las investigaciones se realicen con integridad y respeto por los derechos humanos. Esto es crucial para mantener la confianza pública en la investigación científica y asegurar que los avances tecnológicos y médicos se utilicen de manera beneficiosa y justa. Esto basado en los cuatro principios fundamentales, que involucran:
- Beneficencia: indica la importancia de la integridad a prevenir, hacer el bien, no hacer daño y otorgar el máximo de beneficios a otras personas, por encima de cualquier interés en común.
Dentro de las investigaciones en salud, las exigencias mantienen estándares enfocados en la calidad de atención del paciente, de manera que el desempeño de ese profesional de salud sea el adecuado con un alto sentido de la ética profesional y compromiso en la atención del paciente. La promoción de ello asegurará que los profesionales implementen los protocolos con los requerimientos y estándares necesarios, asegurando el más alto patrón de calidad, así beneficiando a los sujetos de investigación.
Además, deben tener consigo una serie de valores éticos que promuevan la responsabilidad a el quehacer de su profesión, lo cual promoverán espacios para la toma de decisiones asertivas, dentro de la ejecución de la investigación.
- No maleficencia: su definición implica la premisa de no hacer daño, precisando hacer y promover el bien por encima de todo.
Muy de la mano de la beneficencia, el profesional debe tener todos los elementos mencionados anteriores, para aportar asertivamente su más alta ejecución ante el paciente o sujeto de estudio. Incluso el no hacer daño, involucra el desistir si está o no capacitado para ejecutar alguna función o realizar un procedimiento. En este caso, buscar ayuda y la colaboración con otros profesionales multi o interdisciplinariamente, deben ser parte de los entornos de seguridad y confiabilidad que el paciente deba tener a su disponibilidad para la promoción de un ambiente inequívoco.
En el caso de la investigación en salud, es importante contar con un equipo preparado para la atención de cualquier necesidad, y va a depender mucho del enfoque y promoción en la línea de la investigación que se está indagando.
- Justicia: invoca a hacer lo justo, ante todo además de brindar soporte y equidad a todos los participantes.
Dentro de los protocolos de investigación debe quedar claro, la importancia en cada una de las fases de la investigación. En el caso de los profesionales de salud, que todos aquellos participantes tengan la misma ecuanimidad ante la atención brindada, imparcialidad, transparencia, equidad, empatía y responsabilidad social. Promoviendo así entornos inclusivos y equitativos para los pacientes participantes.
- Autonomía: es el que garantiza la libertad e independencia del individuo a decidir, poder escoger, razonamiento y toma de decisiones sin cohesión o bajo presiones.
De ella, se desprende uno de los requerimientos primordiales, el Consentimiento Informado, que debe tener todas las pautas necesarias para que ese individuo tome por voluntad la decisión de pertenecer o no a una investigación. En el caso del rol del profesional de salud, debe explicar claramente este consentimiento, y brindar un espacio para dar aportes y/o preguntas sobre esta investigación; pero sin coaccionar al sujeto de estudio a su participación. El consentimiento informado, más que un documento, es un portal abierto a entrar en esta investigación; pero también a salir de ella sin ningún tipo de represaría en todo momento, y la función principal del profesional de la salud, es velar que esto se cumpla.
En nuestro país como lo indica la ley n°84 de 2019, que regula y promueve la investigación en salud, buscando siempre asegurar el cumplimiento de los principios y de las diferentes normativas, el profesional de salud debe certificar y someter su protocolo de investigación, a los Comité de Bioética que estén avalados y acreditados por el CNBI (Comité Nacional de Bioética de la Investigación), cuya página web posee la lista de todos los comités a nivel nacional que están acreditados. Estos poseen miembros capacitados de diversas disciplinas, que contarán con el adiestramiento necesario para evaluar los protocolos, y apoyar en que las normativas y estándares dentro de la investigación sean cumplidos.
La investigación es una actividad científica que promueve el conocimiento, y dentro de su objetivo principal es la búsqueda constante de este, comprobando y corrigiendo teorías, solucionando problemáticas y brindando herramientas de apoyo para el quehacer profesional. Este proceso sistematizado, debe llevar un garante insigne que promueva que la labor científica se ejecute con las más altas exigencias profesionales; es pues la bioética la que vela precisamente porque haya un compromiso a nivel de todas las disciplinas para que, dentro de la investigación científica, las diferentes normativas sean cumplidas.
La autora es Docente de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá


