Nunca es tarde para empezar de nuevo
En la vida, muchas veces nos convencemos de que hay una "fecha de expiración" para cumplir sueños, aprender algo nuevo o reinventarnos. A muchos les pasa que, al pasar los 30, sienten que ya perdieron el tren, que el tiempo se les fue y que no vale la pena estudiar, capacitarse o lanzarse a hacer algo que siempre quisieron. Pero la verdad es que esa idea es puro cuento.
Panamá está lleno de historias de gente que se ha superado cuando todo el mundo les decÃa que era muy tarde. ¿Cuántos emprendedores han arrancado negocios después de los 40? ¿Cuántos profesionales han sacado una segunda carrera o han aprendido un oficio nuevo después de los 50? La edad no es un obstáculo real, lo que nos frena de verdad es la mentalidad.
En nuestra cultura, muchas veces se nos mete en la cabeza que, si no logramos ciertas cosas en "el tiempo correcto", ya no se puede. Que, si no estudiaste joven, ya pa’ qué. Que, si no iniciaste un negocio a los 25, no lo hagas. Pero la realidad es que cada uno tiene su ritmo y su camino.
El problema es que vivimos comparándonos con los demás y con los estándares que la sociedad nos impone. Que si fulano ya tiene casa propia, que si mengana ya tiene su maestrÃa, que si aquel ya hizo tal cosa... pero ¿y qué? Cada vida es distinta y cada proceso es único.
Lo importante es entender que nunca es tarde para aprender, para crecer y para mejorar. Las oportunidades no desaparecen, solo cambian de forma. Lo que sà es seguro es que, si te quedas quieto, lamentándote y pensando que ya no hay chance, entonces sà estarás desperdiciando el tiempo.
No importa si tienes 30, 40 o 60 años, siempre puedes dar el primer paso. La clave está en la constancia, en dejar el miedo a lo que digan los demás y en enfocarte en lo que realmente quieres. Asà que, si tienes esa espinita de estudiar algo nuevo, aprender un idioma, abrir un negocio o hacer lo que sea que piensas que ya no es posible, déjate de excusas y atrévete. Porque al final, el peor error no es empezar tarde, sino nunca empezar.
El autor es Periodista


