Los vientos y la ventilación natural como factores claves para el diseño arquitectónico de viviendas
El viento es el aire en movimiento producido por las diferencias de temperatura y la presión atmosférica, a su vez, por el calentamiento no uniforme de la superficie terrestre (GarcÃa Chávez J. R., Prefacio, 2005) y representa una de las particularidades del clima más importante para diseñar una vivienda, dado que, debido a sus propias condiciones de formación, muestra un comportamiento inestable, lo que influye en el modo de orientar la edificación, porque desencadena otros factores como: la temperatura, la radiación solar y los niveles de humedad relativa.
Cuando el viento impacta en una vivienda, se genera una zona de alta presión en su parte frontal, mientras que el viento circunda el corpus edilicio, generando áreas de baja presión en sus partes laterales y posteriores. Es común que el aire ingrese a los ambientes interiores por las áreas de alta presión y se escape por las áreas de baja presión.
En este sentido, para la proyección de viviendas en esencial aprovechar los vientos predominantes y la ventilación natural, puesto que ambos poseen fuerzas y componentes naturales para renovar el aire interno del inmueble y ayuda a reducir el costo de la energÃa y hacer la vivienda más confortable.
En Panamá tenemos los vientos Alisios provenientes del Mar Caribe, del Oeste o Monzónicos (que traen el agua lluvia) y las brisas costeras que se podrÃan utilizarse a favor para el diseño de viviendas, por lo que se recomienda ubicar el área húmeda (conformada por la cocina, lavanderÃa y baños donde el factor agua es constante por las instalaciones y mantenimiento de la humedad) con orientación al Este, puesto que al medio dÃa el sol calienta esas paredes, propiciando una ventilación natural para mitigar la proliferación del moho, filtraciones y el detrimento de los acabados.
El área de descanso (dormitorios, sala de estar, biblioteca) se podrÃa ubicar hacia el Oeste, porque el sol va menguando lentamente durante el atardecer y los rayos del sol no pegan directamente a los ambientes interiores. Para prevenir el recalentamiento de las paredes del área de descanso, se recomienda ventilar apropiadamente con ventanas y techos altos para eludir la humedad y garantizar la circulación del aire.
Las dinámicas del viento en cualquier territorio se definen por la influencia de diversas clases de corrientes de aire, algunas con más impacto que otras, en función de las condiciones de cada lugar y temporada del año, y en relación con las variaciones de temperatura y presión presentes en un lugar y entorno especÃfico (desde las presiones elevadas; aire frÃo más denso, hasta las presiones bajas; aire cálido menos denso).
Actualmente, en las zonas urbanas de Panamá cuentan con factores externos que modifican constantemente la conducta de los vientos, dificultando cada dÃa más la ventilación natural para las viviendas como: la proliferación de las edificaciones de alta densidad (que crea barreras y canales de vientos cambiando la dirección y el flujo del aire), cambios abruptos en la morfologÃa urbana (la disposición de las calles y la orientación de las edificaciones afectan el movimiento del aire), el efecto de isla de calor (debido al uso de materiales que absorben y retienen el calor como el hormigón armado y el vidrio), eliminación de la vegetación urbana (su desaparición impiden el confort térmico), exceso de uso del aire acondicionado (que incrementa la huella de carbono y el efecto invernadero), modificación en la topografÃa (las pendientes naturales han sido cambiados drásticamente y remplazado por muros talud hasta rellenos marinos incrementando la contaminación del aire por el aumento del tránsito vehicular.
Finalmente, para mitigar los flujos de calor que pueden alterar simultáneamente los vientos y ventilación natural para las viviendas. Se sugiere las siguientes medidas alternativas como:
- Incrementar el diseño arquitectónico bioclimático para las viviendas.
- Utilización de torres de vientos para extraer el aire caliente de ambientes interiores.
- Las ventanas y puertas altas y deberán estar situadas en puntos estratégicos para facilitar la circulación del aire.
- Implementar el uso de fachadas, muros y cubiertas verdes.
- Uso de materiales de construcción de baja conductividad térmica.
- Empleo de aleros, pérgolas, toldas, persianas para las ventanas y disminuir la entrada de los rayos UV.
- Incorporar el pozo provenzal o pozo de enfriamiento, que es un intercambiador con un sistema de tubos enterrados a 2 metros o 3 metros de profundidad y aprovechando la temperatura estable que está debajo de la tierra y que luego asciende a través de unas tuberÃas hasta llegar a los interiores de la vivienda.
- Proyectar cuerpos de agua cerca de las edificaciones para reducir la temperatura circundante a través de la evaporación.
- Promover los espacios verdes, parques en torno a los rÃos urbanos.
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*La autora es profesora de la Facultad de Arquitectura y Diseño
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