Segunda entrega el Imperio se Quita la Máscara
Como bien sabemos, el señor TRUMP, es un supremacista, discriminador, pendenciero y sujeto a la atención mediática, lo que conocemos en Panamá como un taquillero, tiene que estar todos los días en los medios, para bien o para mal, lo importante es que no dejen de hablar de él, si no es así le da faracho. Pues bien, como los norteamericanos les gusta la demostración de fuerza, qué mejor víctima que un país indefenso, chico, casi sin población y con una dirigencia con poca voluntad de lucha.
III. EL SEÑOR DONALD TRUMP Y PANAMÁ
Como bien sabemos, el señor TRUMP, es un supremacista, discriminador, pendenciero y sujeto a la atención mediática, lo que conocemos en Panamá como un taquillero, tiene que estar todos los días en los medios, para bien o para mal, lo importante es que no dejen de hablar de él, si no es así le da faracho. Pues bien, como los norteamericanos les gusta la demostración de fuerza, qué mejor víctima que un país indefenso, chico, casi sin población y con una dirigencia con poca voluntad de lucha, PANAMÁ.
Porque pasada la negociación y aprobación de los Tratados del Canal, se abandonó el fervor del patriotismo, en la creencia de que el asunto estaba arreglado, máxime después de la invasión de 1989, cuyo punto culminante fue el 11 de junio de 1992. Cosas tan simples fueron desechadas, la materia de historia de las relaciones de Panamá con los Estados Unidos, se presentó la opción de desmantelar las Fuerzas de Defensa, pese a que los Tratados obligaban a Panamá a tener un contingente, como primera opción en caso de ataques al Canal, llevándose a referéndum en noviembre de 1993, donde el “NO”, ganó, pese a ello el régimen impuesto con la invasión, siguiendo las instrucciones de los norteamericanos y los políticos criollos quienes achacan el golpe de Estado de 1968 a las militares, cuando sabemos que fue propiciado por la “seguridad nacional de Los Estados Unidos”, y, la situación caótica de la casta política panameña, la ruptura del llamado “bloque dominante”.
Esa medida norteamericana de eliminar las Fuerzas de Defensa buscaba forzar a Panamá a aceptar la permanencia de las bases militares. Endara realizó la aprobación de la Asamblea, siendo ratificada en la siguiente Asamblea, precisamente de los llamados “hijos de Omar”. Al final se pasearon la voluntad popular. La derrota del 11 de junio de 1992 con la aparatosa huida del presidente G. Bush padre, convenció a Endara en no meterse con los tratados, igual que a Pérez Balladares, quien estuvo coqueteando con un “Centro Multinacional antidrogas”, pero que no pasó de escaramuza.
Veamos entonces los falaces argumentos del señor TRUMP frente a Panamá, a saber:
- EL “DESCONOCIMIENTO” DEL DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO
Como es conocido, a raíz de las guerras mundiales, por gestión primero de Woodrow Wilson, se creó la llamada Sociedad de Naciones, donde dentro de los 14 puntos estaba “el principio de la libre determinación de los pueblos y la no injerencia de un Estado en los asuntos internos de otro Estado”, así como la vía pacífica y negociada de los conflictos entre las partes, para luego, en la Conferencia de San Francisco (1945), aupada por Franklin D. Roosevelt, que creo las Naciones Unidas, también estableció dichos principios. De manera, entonces que los principios de “libre determinación de los pueblos y la no injerencia”, también fueron consagrados.
Pues bien, la Carta Constitutiva de la Organización de Estados Americanos (Bogotá 1948), acoge tales principios que también sanciona la llamada guerra de agresión, estableciendo que una victoria no da derecho alguno. Pues bien, el señor Trump ha desatado, con su carácter locuaz, insidioso y arrabalero, una política agresiva contra Panamá, seguido por su personal, quienes al parecer desconocen los principios básicos del Derecho Internacional Público; nadie puede sacar provecho de su propia ignorancia. Da pena ver cómo el Senado de Los Estados Unidos de América, nación que se jacta de ser la primera potencia mundial, interfiere y se mete en asuntos que no le son propios y que precisamente dichos organismos tienen los mecanismos de mediación para tales casos. Como hemos visto, no respetan ni siquiera el legado de dos de sus mejores Presidentes del siglo pasado.
Lo más grave es que tal “desconocimiento” también tenga nido en nuestro propio gobierno, que desde hace semanas ha debido advertir tanto a la OEA, como al Consejo de Seguridad de la ONU, frente a la amenaza de agresión por parte del “ocupante” de la Casa Blanca. ¿Será ignorancia o colaboración con el enemigo? Y es que Trump ha tenido la virtud de unir al mundo en su contra, no resiste que en los organismos internacionales se ventilen sus arbitrariedades. Nuestra victoria se fundamenta en el derecho, que es lo que tenemos, ellos tienen la fuerza bruta.
Es evidente que lo que diga Marcos Rubio, quien al parecer carece de toda ética profesional y es un simple “yes man”, de las órdenes del amo, carece de sustento y es bueno demostrarlo para que el mundo vea lo mentiroso que son.
Veamos entonces los argumentos del señor Trump que tratan de justificar su acción intervencionista:
- LOS ARGUMENTOS DE TRUMP PARA JUSTIFICAR SU INTERVENCIÓN EN PANAMÁ
Según el argumento oficial de Los Estados Unidos, Panamá ha violentado el Tratado del Canal, pues ha fijado una tarifa discriminatoria contra la marina de Los Estados Unidos, bajo los siguientes argumentos:
a. Los Estados alega haber hecho grandes inversiones en Panamá, en la construcción del Canal y en su defensa, alegando igualmente un alto número de norteamericanos muertos, por lo que Carter “regaló” el Canal. Ese argumento no es cierto, primero porque Panamá, mediante la política de peajes impuesta por ellos, desde 1914 hasta 1999, estuvo subvencionando el tránsito de los barcos con bandera de los Estados Unidos y la mercancía que el comercio norteamericano usaba. Igualmente, los Estados Unidos tenían 14 bases militares, de manera arbitraria sin autorización de nadie y sin pagar arrendamiento. Seria buen que el Instituto del Canal publique tales cifras. De manera que un país pobre, del tercer mundo, subvencionaba y enriquecía a las empresas de la nación más poderosa y rica del mundo, ¡qué bueno para Trump! En cuanto a los muertos, no es tal la cifra, más del 95% eran caribeños, migrantes de todas partes y nacionales panameños. Más perdieron en Vietnam, tanto en dinero como en muertos, pueden ir a cobrarles, a ver lo que les pasa. Por cierto, los buques de la armada de los Estados Unidos pagan un flete especial y, adicional, tiene prioridad de paso, que por cierto dicho peaje apenas supera el millón anual.
b. Otros de los argumentos trillados, es que, en la fijación de peajes, Panamá ha discriminado a los Estados Unidos, cosa que no es cierta, puesto que el peaje es uniforme. Ahora bien, siendo ellos los mayores usuarios, el volumen que pagan es mayor por la cantidad, no es que el precio base sea superior para ellos. Al parecer Trump habla sin saber y con mala fe, buscando invadir un país débil para mostrarse ante sus electores como el gran héroe. Deben entender que el mundo es multipolar, cualquier cosa puede generar el fin.
c.Según Trump, Panamá le ha entregado el Canal a China, quien tiene el control de los dos puertos terminales. En primer término, los chinos llegaron al Istmo de Panamá en 1850, traídos por los gringos para construir el ferrocarril, es decir ellos los trajeron, desde hace casi dos siglos (Los Chinos en Panamá, CHEN, Berta Alicia). En cuanto la concesión de los Puertos, esta se dio en 1997, estaba todavía la soldadesca gringa en Panamá, una brigada de inteligencia, el tratado vigente y no se dan cuenta hasta 30 años después, cosa rara. Pero eso no es todo, las relaciones con China Popular se dieron en el periodo de Varela como Presidente de Panamá, con el señor Trump como mandatario de los Estados Unidos, y no es hasta ahora que se da cuenta de tal hecho.
Pues bien cada país puede tener relaciones diplomáticas y comerciales con quien guste, los Estados Unidos desde 1973 es “compañerito pio pio de China Popular”, tanto así que le debe hasta el modo de caminar, si China es el principal acreedor de Los Estados Unidos, (trillones y trillones de dólares) y a su vez, país con el cual tiene el mayor déficit en su balanza comercial (sigue Canadá y México en tercera posición), países con quien también tiene problema, la verdad es una están tratando de eludir saldar sus deudas, pareciera que están quebrados, típico de los estafadores. Tampoco han demostrado la existencia de contingentes militares chinos en el área del Canal ni que estos, en caso de una guerra puedan cerrar el Canal, porque tendrían que contar con un contingente armado y en razón de proximidad, Estados Unidos llega primero. No deja de ser interesante que saquen dicho argumento, pero se les olvida que, en caso de guerra de las Superpotencias, es final y definitiva, sin ganadores ni movimiento de tropas, para eso existe “la mano muerta”, no hay ganador. Pero al final, probablemente China ya no necesite del Canal, con la apertura del puerto de Chancay en el Perú, controlan todo el tráfico de mercancías desde el Pacífico al Atlántico y viceversa, rápido y barato.
C.DEL MÉTODO DE INTIMIDACIÓN
Para efectos del debilitamiento de las posiciones nacionalistas panameñas, los Estados Unidos ha empleado su forma clásica de operar, primero en señales encriptadas en los medios tradicionales en el norte, luego entran con la guerra psicológica de baja intensidad, para lo cual usan sus agentes y elementos afines a sus intereses, usar los entes o grupos cívicos y sindicales, luego los esquiroles, traidores y lacayos, que infunden el terror, insertando ya en las redes sociales ya en los medios tradicionales opiniones entreguistas, gente de todas las calañas y a quien la sangre de los muertos por la patria no importa. Una vez ablandada la opinión pública, se inicia la ofensiva a gran escala, esta vez al igual que Hitler, el Jefe quiere ser el dueño del triunfo, pero también, de la derrota. Esto nos obliga a actuar con mente fría, sabiendo que el enemigo es muy poderoso y conociendo nuestras carencias y debilidades.
- ¿QUÉ HACER, PANAMÁ?
Debemos tener claro que el enemigo tiene la fuerza bruta, nosotros la inteligencia, la razón y el derecho, de manera que con mente fría tenemos que salir a promocionar nuestra causa, cerrarle el paso a las mentiras, acudiendo a los organismos internacionales de manera que cualquier acción de fuerza quede de inmediato constituida en agresión hacia el país, que sean ellos quienes estén fuera del marco del derecho internacional público.
Hay que actuar con responsabilidad y con la valentía de Belisario Porras, Arnulfo Arias Madrid, Roberto F. Chiari y Omar Torrijos Herrera, en unidad nacional, pero teniendo en claro que el Canal es de todos, no sólo de una clase, que es necesario que también los beneficios lleguen al pueblo quien siempre ha puesto los muertos.
El autor es Abogado


