Las paradojas de la corrupción en Panamá.
En la tragedia griega, Edipo Rey, tras haber asesinado a su padre, les dice a los ciudadanos de Tebas que capturará al asesino. Esto es una paradoja, lo mismo que sucede cuando el presidente de la Asamblea legislativa, el honorable diputado Rubén de León, le dice al paÃs que investigará la corrupción en la Asamblea de diputados. Pero los griegos tenÃan otra forma de paradoja sobre la naturaleza de la verdad, la que hay entre la verdad profunda y las apariencias.
Veamos un ejemplo. Tras las recientes declaraciones de Ramón Fonseca Mora, indicando que el presidente Varela recibió apoyo electoral de Odebrecht, el mandatario se convierte en el hijo mayor de la sospecha, y el Estado panameño en un castillo de naipes. Si la empresa recibió de este gobierno contrataciones por más de 5 mil millones, uno se pregunta ¿A cambio de qué? ¿Del apoyo electoral recibido? ¿O a cambio de maga coimas, como sucedió en otros paÃses? No lo sabemos. Lo paradójico por increÃble serÃa, que fuera a cambio de nada, sobre todo, cuando la empresa ha confesado haber pagado 58 millones de megacoimas en Panamá.
El actual gobierno ha realizado contrataciones con Odebrecht por 2,688 millones en la lÃnea 2 del metro; 537 millones por la renovación del Colón y 89 millones para hacer aceras en la ciudad de Panamá. En otros paÃses, estas contrataciones fueron el resultado de patrañas corruptas, pero lo paradójico es que durante el gobierno de Varela, Panamá fue el único paÃs donde la empresa obtuvo las contrataciones sin pagar megacoimas. Sobre todo, cuando Marcelo Odebrchtera contratado cuando era condenado en Brasil por la operación Lava Jato, porque según los fiscales de ese paÃs, la empresa pagaba megacoimas, las cuales se le sumaban al costo final de las obras, asà ganaba la constructora, ganaba el funcionario corrupto, pero perdÃa el Estado. Parte de ese dinero era blanqueado a través de la red montada en Brasil por medio de empresas off shore originadas desde Panamá como las empresa creadas por la firma Mossak y Fonseca y otras.
Ahora resulta que el gobierno del presidente Varela demanda a la empresa Odebrecht, sin cuestionar los vÃnculos de algunos de sus ministros señalados en esta trama de corrupción internacional, esto es algo asà como que los pájaros le tiran a las escopetas. Sin embargo, la paradoja más grave, las parte profunda de la verdad no es que este Gobierno sea corrupto, porque es basura de la historia, lo grave es que el esquema de gobernabilidad donde una mayorÃa pasiva es gobernada por una minorÃa corrupta, se mantiene vigente en Panamá, esa es la verdad profunda que origina la tragedia nacional.


