Sociología praxeológica en perspectiva cualitativa de segundo orden
En toda investigación cualitativa, se realizan encuadre cuyos criterios se fundamentan sobre la realidad social, pero bajo un orden sistémico social, cultural, comunicativo y ecológico-ambiental, y que están referenciados en diversos autores, tales como: Delgado y Gutiérrez (1995) en Métodos y técnicas cualitativas de investigación en ciencias sociales; Ibáñez (1994) en El regreso del sujeto. La investigación social de segundo orden; Gaitán y Piñuel (1999) en Metodología general. Conocimiento científico e investigación en la comunicación social, en donde se presenta la perspectiva cualitativa investigativa y de segundo orden o de reflexividad, destacándose los proceso del pensar, mismo que consiste en pensar mi propio pensamiento en el sistema de observadores en Foerster (1998).
Por una nueva epistemología, que es una amplitud y amplificación sociológica en su explicar disciplinar por parte del analizador sociológico, que consisten en relacionar las intenciones para rescatar el bagaje y conocimientos acumulados de manera experiencial y vivencial de los sujetos sociales, tomándose permanentemente sus capitales humanos, culturales, estructurales, institucionales o/y clientelares que con sus convivenciales interaccionales, se desvelan los activos intangibles y tangibles, que al combinarse e imbricarse potencian las informaciones, saberes y conocimientos se combinan y sobre todo se imbrican para potenciar y comunicar de manera intensional (con s) y extensional (con s) en los lenguajes expresados por los sujetos sociales, según el Ritual de las interacciones y Sobre el trabajo de la cara en Goffmann (1970).
La transducción socioanalítica e intuicional y emocional, se convierte en la tercera vía, que es ampliada y complementada por el proceso constructivo de individuación humana al decir Simondon (2009), en cuanto a que todo sujeto humano cognoscente-enculturado, y más el analizador-sociólogo que ha de encuadrar aquellos encuentros y relaciones a base de las expresiones cualitativas en amplitudes y ampliaciones múltiples sobre activos intangibles y tangibles, las que al combinarse, se convierten en modelaciones propicias para las realizaciones que han de ocurrir sobre las intervenciones y las respectivas representaciones sociales que han de darse por sí mismas (como proceso autopoiético) y por las artificialidades gestadas en la emocionalidad-racional por procesos operantes de enculturalidad del convivir y escriturada en La ciencia y la vida cotidiana: La ontología de las explicaciones científicas por Maturana (1998) en donde hay engarces simples y complicantes de la realidad social, comunicativa y ecológica, mismas que han de representarse desde mi mismo hacia los demás pares semejantes, y que Baudrillard (2001) lo explica y analiza en El otro por sí mismo, y también en Heidegger (2004) en El ser y el tiempo.
Sirve entonces estas referencialidades para implementar combinadamente la perspectiva transductiva y reflexiva, a las ya tradicionales encuadres positivistas (inductivos y deductivos), es decir, reduciendo (cosificación) las premisas epistemológicas, teóricas y las realidades objetales o empíricas, sobre determinados objetos de estudio o de investigación, que se han de sesgar cuando se cierran a través de los método positivistas o reductores de las realidades sociales. Por lo tanto, para Habermas (2002) en Teoría y praxis, que es el desbrozamiento de las procesualidades ocurrentes sobre las informaciones combinadas que producen comunicaciones con intenciones y los modos praxeológicos en los explicares, saberes, haceres y decires dándosele el sentido teórico en relación a las contrastaciones que se dan en la realidad real (empírica social, convivencial e institucional).
Una mirada introspectiva (observancia hacia la interioridad del ego), y luego esa mirada extrospectiva (observancia sobre lo exterior del alter), nos lleva praxeológicamente a representar las realidades sociales y sus respectivas disparaciones o complejidades, sobre los que han de forjarse en constructos sistémicos del convivir humano, que según los autores: Bertalanffy (2009) en Teoría general de los sistemas; Luhmann (1998) en ¿Cómo se pueden observar estructuras latentes?; Arnold-Cathalifaud (1997) en Temas metodológicos en la investigación de segundo orden; Almaraz (1981) en Tipologías de sistemas sociales, nos permiten abstraer análisis y definiciones contundentes al inyectárseles y eyectárseles de reflexividad, sobre las explicaciones de aconductamientos sociales y políticos por parte de ciudadanos que provienen de espacios sociales altos (patrimonios por heredad, empresarios e industriales, otros), clases medias (funcionariados, tecnócratas, profesionales, profesores o maestros, técnicos especializados, artistas, otros) y la clase baja (empleados públicos o privados, obreros, campesinos, artesanos, oficios técnicos medios, otros) que son también explicados por Bourdieu (2006) en La distinción. Criterio y bases sociales del gusto y en Razones prácticas (1999).
Este esbozo sociopraxeológico, permite darle un proceder descriptivo, analítico y explicativo sobre los aconteceres y actitudes sociocomportamentales engramadas en la realidad sociocultural panameña, por ello, el proceso metodológico empleado por el sociólogo-analizador, es realizar una abstracción que ausculten aquellas valorizaciones diversas, utilizándose los soportes recolectores de las tipologías analíticas cualitativas y cuantitativas de las situaciones culturales, sociales, económicas, políticas y profesional, puesto que pudieran o no, operar equilibrios, reequilibrio y desequilibrios en las instituciones sociales; en relación a las líneas bases con criterios que sirvan de modelos ideales y empíricos de los ciudadanos con moralidad y ética del bien común y particular, pero más bien exacerbándose una individuación propiciadora de actos comportamentales que sean capaces de erradicar las violentaciones, actos brutales, leseferismo abyecto e inconscientemente egoísta por las disparaciones inconfluyentes e inconcluyentes en las sociedades frágiles y que Álvarez-Uría y Varela (1989) analizan en Sujetos frágiles, la intención última que es lograr que las personas avancen y logren bienestar como sujetos hablantes, previamente liberados por su concienciación en reflexividad constructiva como sujetos sociales en procesos en el continuum de la vida como ser humano.
*El autor es Doctor en Metodología de la Investigación Social e investigador del IDEN


