UpInforma - Alocución conmemorativa al ‘Día del idioma’

"2026: Año del fortalecimiento de la autonomía universitaria, mediante la elección democrática de sus autoridades"


Alocución conmemorativa al ‘Día del idioma’

Por: Magíster. Manuel Cedeño Espinosa |



En el calendario académico y cultural, esta fecha es una de las más importantes del año debido a que grandes celebraciones confluyen ese día.

En primer lugar, es el Día mundial del Idioma y se ha escogido esta fecha conmemorando la muerte del más grande escritor que ha dado la lengua castellana Don Miguel de Cervantes Saavedra, insigne gloria y creador de la obra cumbre de la literatura universal: El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. De igual manera, se conmemora también (aunque rodeado de cierta polémica por la fecha) la muerte del más grande escritor en lengua inglesa y el mejor dramaturgo de todos los tiempos, Williams Shakespeare. Qué mejor fecha para celebrar el idioma que esta; donde por una casualidad universal fallecen tan insignes literatos.

Es importante saber que uno de los aspectos culturales más vulnerables dentro de las sociedades modernas, lo es, sin duda alguna, el factor lingüístico, o sea, el idioma. El idioma oficial de la República de Panamá es el español o castellano, por lo tanto, el Estado panameño, es decir, los gobiernos de turno, deberían poner más empeño, más ímpetu en proteger y promocionar el mismo, por lo que tienen que destinar los recursos necesarios para que la invasión lingüística foránea vaya siendo erradicada poco a poco.

El papel que jugamos los universitarios, como actores participantes en este debacle cultural, es de primer orden ya que a nosotros también nos llega la influencia foránea. Es una gran cantidad de aspectos los que de una u otra manera vulneran nuestro idioma: en primer lugar, está la influencia de la música extranjera, sobre todo en inglés, que la mayoría de las veces no entendemos, pero que para estar a la moda, escuchamos, tarareamos, cantamos y, lo que es peor, introducimos sutilmente algunas palabras de estas canciones en nuestro léxico, lo que inexorablemente nos lleva a contaminar el español, una lengua castiza, llena de sentimientos, tradición y una de las más importantes del mundo civilizado.

 De igual modo, los medios de comunicación, que son las instituciones de más preponderancia dentro de este tema, lo contaminan; con dolor vemos cómo en los periódicos, la radio, la televisión y últimamente el Internet se hace gala de un despliegue de basura idiomática para decirlo de algún modo.

El fenómeno que se vive en los Estados Unidos y que se está trasladando a la América Hispana, conocido como espanglish, es una de las principales lacras para el idioma castellano. Este no es más que la combinación inescrupulosa de palabras españolas con inglesas, también el uso y combinación inadecuados de la gramática y sintaxis castellana con la gramática de la lengua de Shakespeare.

Esta invasión idiomática se da, sobre todo, en los jóvenes, por eso nosotros debemos poner de nuestra parte para que la misma no siga, se frene, pues su amenaza es real y tangible en nuestros países de habla hispana. Los medios de información y de entretenimiento deberían tomar conciencia al rechazar todos aquellos factores que denigran la integridad de nuestro idioma y al ser la juventud el principal consumidor de estos medios, su labor es preponderante para rechazar y no multiplicar este tipo de abusos en el área de la ortografía, la prosodia, la ortología y en el uso inadecuado de palabras foráneas para designar objetos o situaciones que, con los vocablos del castellano, podemos aludir sin mayor problema. Algo que es importante señalar es la afrenta que sienten algunos jóvenes por nuestro idioma.

Da lástima ver cómo algunos parecen renegar de haber nacido en algún país hispanoparlante, y los ve usted diciendo que esto está pretti o cool, que la guial se ve nice; que se van el weekwend a tomarse unas beers; en fin, son innumerables los casos del uso de estas palabras inglesas dentro del léxico castellano, situación por demás desfavorable para nuestro idioma. Y es, allí, donde debemos tomar cartas en el asunto, tratando de no utilizar estas palabras extranjeras, usando sus correspondientes vocablos españoles, que en casi todos los casos son más fáciles de pronunciar y más agradables al oído.

Es mi punto de vista, que esto se puede lograr, sintiendo orgullo por nuestro idioma, educándonos y cada día leyendo más para llegar a conocer que el español o castellano es la tercera lengua en cuanto al número de hablantes a nivel mundial con más de 400 millones de personas, es la lengua oficial de una gran cantidad de países. Por su importancia económica, por su gran bagaje cultural y por su larga y maravillosa historia, se considera la segunda lengua después del inglés.

Por eso les exhorto a que tengamos un grado de conciencia y de cultura más alto, que defendamos nuestro idioma de todos los obstáculos que se le presentan, que no nos dejemos llevar por la aculturación que se percibe a diario en los medios de comunicación; que sepamos valorar y sentirnos orgullosos del idioma de nuestros padres y antepasados, ya que el español es una de las lenguas habladas con mayor prestancia a nivel internacional y una de las que en el futuro, por la gran expansión lingüística del nuevo milenio, se va a mantener como lo que ha sido hasta nuestros días, un idioma lleno de cultura, tradición y con más de mil años de historia.
El 23 de abril es también designado, con justa razón, como el Día del Bibliotecario y de la propiedad intelectual. Un hecho justo que reconoce la labor del diligente funcionario como lo es el bibliotecario, aquellos que realizan una labor prolífica en beneficio de la cultura y el academicismo. Es aquel profesional que desde un santuario como lo son las bibliotecas, coadyuvan con todo aquel usuario interesado en nutrirse de información y sapiencia; los objetivos sociales del bibliotecario son: la gestión de la información, el desarrollo de habilidades informativas y la alfabetización informativa.

El bibliotecario tal y como se conoce, debe tener presente que es un profesional al servicio del lector, no al servicio del libro. Por lo tanto, guiar al lector, es su principal objetivo, en el que mejorar permanentemente su formación es algo esencial.

Solo así, el bibliotecario podrá cumplir un servicio pleno para su comunidad. Tales bibliotecarios, han de poseer también una gran capacidad de adaptación como virtud funcional a su actitud de servicio y de apertura al continuo enriquecimiento personal. Esa capacidad de adaptación no es posible si el piso de formación al que se enfrenta el bibliotecario a lo nuevo no es sólido y sí sus convicciones firmes y comprometidas con la sociedad.

Según expertos, las cualidades de un bibliotecario de futuro son: entusiasmo; la experiencia que demuestra que la actitud es más importante que la habilidad. Aceptar la diversidad: la clientela no es homogénea; capacidad de planear; habilidad para relacionarse con individuos y grupos sociales, empatía, confianza en sí mismo y en los demás, capacidad para disfrutar con su trabajo, organización, habilidad de gestión, inquietud por investigar, si no investiga permanentemente, no comprenderá su entorno, ni podrá ir a la par de los ingentes cambios diarios que se dan a nivel mundial en cuanto a tecnología, ciencias, letras y redes sociales se refiere.

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

Buscador

Ingresa y escucha nuestros PODCAST



Click y Descarga Logo Oficial