La poética de Arístides Martínez ortega
Este escritor recoge su producción literaria en dos poemarios: Poemas al sentido común, publicado en 1959, y A manera de protesta 1964, el cual fue reeditado en 1972, donde incluyó nuevos poemas.
Martínez Ortega pertenece a la primera generación Postvanguardista, con él se inaugura la nueva corriente de la poesía en Panamá, pues en su primer poemario: Poemas al sentido común, observamos a un escritor con cierta libertad artística que se identifica con el nuevo rumbo de la poesía.
El título del poemario, Poemas al sentido común, nos sugiere la temática de los poemas, que es precisamente esa búsqueda de la sensibilidad común, la realidad, aspiraciones y preocupaciones que conducen a la humanidad hacia contradicciones, con los avances de la ciencia y la tecnología.
Este poemario se divide en dos partes. La primera, Paisajes del hombre que camina. Y la segunda, Poemas al sentido común. En esta primera parte del libro, encontramos a un hablante que se circunscribe a proyectar una serie de imágenes de la realidad cotidiana que nos ofrece el paisaje natural, donde no escapa la acción del hombre a través del tiempo. Así, notamos que los poemas aluden a las estaciones del año: verano, otoño e invierno; es decir, el hablante nos pinta el paisaje que contempla en cada una de ellas y para ello se vale del símil.
"El verano es alegre
como los muchachos cuando salen a jugar...
lo verde se hace cotidiano
como el saludo del vecino...
"En noches de invierno
la ciudad existe como algo inverosímil;
las cosas parecen bosquejos de un cuadro".
A través del poemario se puede notar a un hablante que se vale de un lenguaje coloquial o conversacional, que le permite proyectar la realidad cotidiana de nuestro entorno social, pero todo con una connotación poética, gracias al dominio de los recursos estilísticos que configuran verbalmente la estética de los versos. Así, veamos en el poemario que el hablante le atribuye a los elementos del paisaje cualidades humanas para expresar la acción de estos como parte de la vida y que contribuyen a darle sentido común al diario acontecer; para ello, se vale de la prosopopeya:
"Los árboles saludan con hojas a las nubes
Y la tierra decide acompañar al viento...."
El tiempo es fundamental en el quehacer diario, de allí que el hablante expresa con detalles cada movimiento de los elemento que conforman la naturaleza para encontrarle sentido a la vida.
"El sol
va bajando como un globo
y los cerros van cayendo al suelo;
la luz
abandona la ciudad
una milla por hora".
Llama la atención en este poemario el hecho de que el hablante constantemente utiliza verbos que expresan acción o movimiento, lo cual contribuye a dinamizar las acciones a las que alude en los versos. Por ejemplo: bajan, revolcarse, columpian, etc.
En la segunda parte del poemario, "Poemas al sentido común", el hablante centra su atención en el aspecto científico y la deshumanización del hombre, en donde a veces prevalece la indiferencia. En este sentido, se siente un tono conversacional, en algunas ocasiones a través de un lenguaje directo, acto seguido en un mismo poema, a veces cierra con expresiones metafóricas que contribuyen a revestir los versos de un matiz poético: Por ejemplo: (El nuevo Sermón)
En este tiempo
el hombre construye cohetes y viaja al
espacio.....
!No ausenten los ojos de la tierra por tenerlos en
el cielo!
Por tener los ojos en el cielo
están ausentes en la tierra
El libro A manera Protesta recoge, en su segunda edición, los poemas de su primer libro Poemas al sentido común y nuevas composiciones. Esta obra está estructurada en tres partes: A manera de protesta; Diario y Palabras afiladas.
La primera parte, bajo el título A manera de Protesta, está conformada por nueve poemas en donde aparece un hablante que nos presenta un estilo muy original, donde a través del verso libre nos proyecta cuadros de la realidad social del mundo en que vivimos.
El hablante en todo el poemario utiliza una actitud crítica frente a la realidad que se vive y también pone de manifiesto su sentido emotivo frente a ella. Introduce algunos poemas con un vocablo que le permite llamar la atención, es decir, obliga a concertar la mirada hacia él. Por ejemplo:
"Señores,
A la luz del asombro
crece el mundo en mis ojos
-nace en oriente
y se pone en occidente-
Señores,
por lo anteriormente expuesto,
me rebelo contra el poder de convertir
el mundo en una bola
En el poemario encontramos que prevalece el tono conversacional, las frases hechas. Por ejemplo: "¡Al César lo que es de César", "El buen vecino es mal amigo", El mundo sigue marcha",etc.
Encontramos una constante identificación del hablante con los desdichados o desposeídos, sobre todo cuando pasan inadvertidos en nuestra sociedad, para ello, utiliza un tono de protesta a través de un lenguaje directo:
"Un niño solicita una moneda....
se le recomienda que trabaje
"Un mendigo pide dinero:
los transeúntes hacen como si no lo vieran"
Una mujer se inclina para socorrer a su pequeño hijo:
los caballeros se preocupan de mirar sus senos..."
Aquí se observa una construcción sintáctica que guarda relación lógica con la expresión, lo cual permite la fácil comprensión del mensaje, es decir, se da todo el poema a través de proposiciones que se explican mutuamente.
El hablante con frecuencia deja entrever su preocupación por las contradicciones sociales a qué que está expuesta la humanidad frente a la violencia, el armamentismo y, por otra parte, la búsqueda de la paz, lo cual constituye un contrasentido; porque por un lado se busca la paz social y por otro la ciencia y el desarrollo conduce a la destrucción del hombre.
"Antes que destruyas la tierra
buscando la paz
con tus bombas atómicas
buscando la paz
con tus bombas de hidrógeno,
buscando la paz
con tus cohetes...
Las reflexiones van directamente con un tono de protesta ante la actitud de conformismo que a veces encontramos en nuestro país con la presencia del coloso del norte, pues notamos, en este sentido, una fuente voz emotiva a través de un lenguaje muy crudo:
Estamos contentos con
los sin par y fornidos muchachos del Army
recorriéndonos en jeep al compás de una
goma de mascar;
Y cómicos. Se hacen fotografiar
con su trasero sobre nuestros monumentos
Su kepis de lado, su whisky Kentucky en manos
Y la puta más hija y nieta de puta....."
Más adelante, observamos el ritmo y la musicalidad de la palabra que permiten mantener el sentido estético de los versos. Para ello, el hablante se vale de la reiteración, la cual, además, contribuye a enfatizar la idea expresada:
"¡Al César lo que es del César!
El por ti tan ayudado mundo no pude olvidar
que nos ayuda a mantenerte poderoso
El por ti tan ayudado mundo no pude olvidar
que nos tienes aliado para tu progreso
El por ti tan ayudado mundo no pude olvidar..."
En la segunda parte "Diario". El hablante alude en reiterados poemas al tema de la muerte y a través de los versos manifiesta sus concepciones de modo que la concibe como un elemento que está presente en todo ser, pues es parte de las cotidianidades del hombre:
"De la muerte solo sé
Que es como un poderoso lápiz calcando
en la piel
una calavera,
como una fotografía
(una persona en un instante
y un gran gesto definitivo)
que también se va poniendo amarillo.
que también va borrándose hasta desaparecer.
Sé además que a los que de pronto llaman muertos
hay que encerrarlos..."
Además, el hablante nos proyecta imágenes que nos permite concebirla como el final de toda vida, pues todo se acaba con ella.
"Más se dice, que la muerte es la liberta,
¡Sí señor, la libertad de estar de estar muerto
sin que nadie, en forma pacífica o subversiva,
modifique tal situación".
Palabras Afiladas: Con esta parte del poemario se observa un estilo que marca una nueva técnica en la poesía panameña, porque aquí nos encontramos frente a un hablante que se refiere a situaciones del diario vivir en nuestra sociedad. Hay cierta aproximación a la antipoesía por el estilo, el lenguaje, que muchas ocasiones, esta constituido por las frases hechas, las parodias y expresado con un tono un tanto irónico:
"Más de tacaño que limpio,
pero,
¿si dice que no tiene?
VALORACIÓN CRÍTICA
No cabe duda de que Aristides Martínez Ortega con sus obras ha contribuido al desarrollo de la poesía panameña, pues la importancia de su poética radica en el hecho de que es el inaugurador de la nueva corriente literaria del verso durante la primera generación postvanguardista de la literatura panameña.
El estilo, la técnica y la variedad de sus temas le imprimen un sello de originalidad, aunque la tendencia que sigue es producto de la influencia del poeta Nicanor Parra. A pesar del lenguaje coloquial que utiliza en la elaboración de sus versos, no escapa el aspecto estético, ya que sabe combinar con gran habilidad artística la palabra, de modo que con precisión nos ofrece variados recursos estilísticos entre los que afloran como principales en su poética la metáfora, el símil, entre otros.
La proyección de sus imágenes poéticas, la descripción del mundo externo y su profunda sensibilidad artística han hecho posible la creación de la poesía para el enriquecimiento de la literatura panameña.


