Un 26 de junio bendecido; fe en Dios y la confianza en quienes administran el Canal
Domingo 26 de junio de 2016, donde lo acontecido durante más de 12 horas ha quedado grabado en las memorias de todos los que presenciaron, directa o indirectamente, este hecho histórico, fundamentalmente el pueblo panameño.
SÃ, a qué otra realidad podrÃamos referirnos si no es a la del Canal de Panamá ampliado; definitivamente, este domingo fue para todos los panameños que se sienten orgullosos de haber nacido en esta tierra pequeña, pero dichosa un dÃa absolutamente bendecido, tan cierto como que a muchos, sino es que a miles, el corazón les latió precipitadamente de tanta emoción experimentada, al ser testigos de este evento que, desde su inauguración, logró mostrar al mundo uno de los diversos aspectos que le confieren un hermoso rostro a Panamá.
Agua Clara, el tercer juego de esclusas, que, desde el 2006, fue el proyecto que se propuso hacer realidad la Administración del Canal de Panamá, conformó una rigurosa y estricta labor cotidiana conjunta, incesante de todos aquellos que hoy, con justa razón, son llamados héroes; esfuerzo por el cual se dieron muchas polémicas, cuestionamientos, reclamaciones que ocasionaron retrasos en la conclusión de esta megaobra, la que tenÃa que haber concluido a finales del 2014; no obstante, luego de aquella gran dedicación plagada de obstáculos múltiples; hoy, aquel equipo de trabajo puede sentirse satisfecho de haberla concretado con rotundo éxito.
La satisfacción, profundo regocijo y orgullo nacional vivido ayer por los más de cuatro millones de habitantes panameños, sumando incluso, a los extranjeros que han escogido esta tierra canalera como su hogar, de paso o permanentemente, no garantiza que de hoy para adelante una lluvia de bendiciones, éxitos en materia comercial-marÃtima internacional será lo que experimentará nuestra nación; sin embargo, es un gran motivo para valorar lo alcanzado hasta el momento y continuar creciendo, agotando recursos y esfuerzos, de tal modo que el rumbo, que a partir de hoy se emprende, pueda vislumbrar y no solo entrever, sino que permita a grandes escalas un mejor futuro para este paÃs, cuyo pueblo aclama un cambio y crecimiento económico para beneficio de todos, primordialmente para los estratos más humildes.
SerÃa un pecado no darle mérito por la meta lograda a todos aquellos pioneros, mártires, grandes seres humanos que dejaron su vida en la realización de esta obra; con un cálculo exacto no cuento, pero la historia que nos identifica expone que les debemos esta realidad a quienes hace 102 años emprendieron el reto de demostrar que Panamá unirÃa al mundo; y no solo a quienes desde distintas partes del mundo iniciaron la construcción, sino a aquellos valientes jóvenes que se armaron de valor y dieron la batalla con el propósito conjunto de hacer respetar esta tierra a tal punto de lograr su soberanÃa, pese a que el precio que pagaron resultó caro e insuperable; sÃ, aquellos caÃdos del 9 de Enero de 1964, cuyo rol claramente jugó un papel icónico, preponderante.
De muestra tenemos aquella frase de Luis A. Ferre que dice: La Patria NO es: Bandera, Himno, ni ruido. Patria ES: Esfuerzo creador, Sentido de responsabilidad social, Respeto a la razón y es amor a la libertad, y por cuanto sus luchas estaban rodeadas de razón, hoy se les reconoce y agradece genuinamente esa furtiva labor tanto a los fallecidos como a los que son testigos hoy de aquel esfuerzo, y para el caso de los colaboradores del Canal, la dicha de haber demostrado que no hay discusión en que el compromiso y la unión hacen la fuerza y más aún cuando se trata de una entrega total por un mejor crédito a nivel internacional para nuestro terruño.
DÃas, como el de ayer, claro está, no se viven todos los dÃas y es importante destacar que este hito logró o por lo menos dispuso a un segundo plano todas las otras realidades no positivas que atraviesa nuestro paÃs, hablamos de: accidentes, muertes, virus AH1N1, heridos (cual fueren los motivos), discusiones, enfrentamientos, hurtos, abusos de la Ãndole que sea, etc., quien no anhela un mundo asà donde todos los dÃas fuesen de dicha, de paz y unidad
Pero por más que ello soñemos tenemos que volver a nuestra cotidianidad, la vida continúa, su transcurrir incluirá a nivel del Canal de Panamá ampliado una oportunidad para brindar servicios de calidad a toda aquella lista de clientes que desde ya han mostrado su interés en mantener vÃnculos comerciales con nuestro Panamá; de esta manera, nuestro paÃs podrá, mediante las experiencias, hacerse más fuerte y experimentar asà un alto nivel de competitividad que deberá mantenerse y respecto a lo cual diremos que no representará la solución total a las múltiples problemáticas que rodean a nuestra tierra, no obstante, será necesario darle tiempo al tiempo de operaciones en nuestro nuevo Canal para poder pronto comparar y observar los cambios y giros notables que se darán, que espera el pueblo panameño y que serán un aliento para aquellos que distantes están de donde su voz y clamor puedan ser escuchados.
Â
Â


