Panamá y aquel histórico encuentro hace 190 años
Panamá, por su posición geográfica en nuestro continente, se ha destacado siempre por tener una rica e interesante historia de múltiples hechos, sucesos y acontecimientos que han influido mucho en la cultura académica, polÃtica y social a nivel nacional e internacional; asà como también en el ideario y manifiestos de grandes figuras del pensamiento crÃtico y libertario latinoamericano como las de Simón BolÃvar expresadas en alusión a nuestro territorio patrio que quedaron registradas para posteridad en aquel manuscrito conocido como la Carta de Jamaica, redactada por su puño y letra, en Kingston, aquel 6 de septiembre de 1815.
En ese histórico escrito, el libertador, ese gran sueño de lograr la unidad en Latinoamericana como una sola nación realmente pluralista y democrática, describió lo siguiente: Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Nuevo Mundo en una sola nación con un solo vÃnculo que ligue sus partes entre sà y con el todo. Ya que tiene su origen, una lengua, unas costumbres y una religión, deberÃa, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; [...] Y en la búsqueda de esa gran unidad latinoamericana como una sola nación, siempre consideró a nuestro paÃs como parte estratégica y territorial para lograr ese gran sueño que en esa misma carta, cuando en sus lÃneas expresó: ¡Qué bello serÃa que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos! Ojalá que algún dÃa tengamos la fortuna de instalar allà un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios a tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras tres partes del mundo. Esta especie de corporación podrá tener lugar en alguna época dichosa de nuestra regeneración...".                        Â
Once años después, un 22 de junio de 1826 logró que se instalara en nuestro paÃs, el Congreso Anfictiónico de Panamá, inspirado en aquella Liga Anfictiónica Délfica de la antigua Grecia que reunÃa los doce pueblos en el santuario de Deméter en Antela, cercano al Istmo de Corintio. Con esto, BolÃvar hizo tangible aquel sueño y apuntó a crearla desde México hasta Chile y Argentina, lo que él denominó como la Confederación de los pueblos latinoamericanos, ubicando al Istmo de Panamá como el Corintio, para iniciar aquel gran debate entre naciones, hace 190 años.
Algunos historiadores describen en sus textos, que el momento cumbre de las grandes revoluciones independentistas hispanoamericanas en las que Simón BolÃvar y el Mariscal Antonio José de Sucre habÃan arrojado heroicos triunfos en sus batallas, lograron liberar el Alto Perú y Bolivia; últimos bastiones del realismo español en el continente durante esa época. Sin embargo, los paÃses de Cuba y Puerto Rico fueron la excepción, ya que el resto de la América hispana finalmente habÃa sido proclamada libre, luego de varias décadas de sangrientas guerras contra el poder colonial.
Cabe, entonces, hacer una pausa y destacar en la breve descripción de estos episodios históricos sobre las guerras libertarias en Hispanoamérica, el importante papel que jugó el panameño José de Fábrega como artÃfice principal de la Independencia de nuestro Istmo del Imperio español, aquel 28 de noviembre de 1821. Y que a razón de esta gran hazaña, Simón BolÃvar; reconociendo la acción realizada y envestidura de aquel militar, polÃtico, estadista y patriota neogranadino y autor de la Independencia de Panamá, le otorgó el tÃtulo honorÃfico de Libertador del Istmo y lo nombró gobernador, general de la provincia de Panamá, el 9 de febrero de 1822.
Retornando entonces a ese histórico encuentro, es importante señalar que salvo el caso de (Cuba y Puerto Rico), aquel Congreso Anfictiónico contó con la asistencia de Nueva Granada, Venezuela y Ecuador; como los paÃses denominados  gran colombianos Guatemala, México y Perú, las Provincias Unidas de Centro América, Chile, Paraguay, Brasil y las provincias unidas del RÃo de la Plata (hoy Argentina y Uruguay) y Gran Bretaña que envió un observador; fueron los paÃses que se dieron cita en nuestro territorio, dispuestas a debatir en torno a: La delimitación de las fronteras a partir de la división territorial de 1810, La abolición de la esclavitud, La creación de un tratado de comercio interno, La liberación de Cuba y Puerto Rico que se encontraban bajo el dominio español, y la posibilidad de unificar todas las fuerzas militares en defensa de las soberanÃas en Latinoamérica.
Sin embargo, los resultados de ese gran debate internacional no fueron los esperados por Simón BolÃvar, ya que la mayorÃa de los Estados participantes no se encontraban en las condiciones polÃticas y económicas de cumplir con todos los compromisos y acuerdos debatidos; considerándolo entonces como una experiencia fallida en ese momento. En ese sentido, reconociendo la realidad final de ese congreso; BolÃvar trabajó posteriormente en función de lograr la creación de lo que llamó Confederación de Los Andes, integrada por Colombia, Perú, y Bolivia, iniciativa a la que desde un inicio Estados Unidos se opuso, junto a las naciones que no asistieron al Congreso Anfictiónico de Panamá y las clases dominantes de todos los paÃses liberados en Latinoamérica.
Al conmemorarse, entonces, próximamente, el 22 de junio de 2016, los 190 años de la realización de este histórico Congreso Anfictiónico en nuestro paÃs, vale resaltar algunos aspectos, a nuestro juicio muy importantes, como por ejemplo; el hecho de que esta reunión internacional se llevó a cabo en el antiguo convento de los Franciscanos, conocido hoy como el Palacio BolÃvar, actual sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. Otro aspecto a resaltar es que el salón donde fue celebrada esta convención fue antigua Sala Capitular del Convento, bautizado con el nombre de Salón BolÃvar, lugar donde actualmente reposan una réplica de la espada Sol del Libertador y los originales Protocolos del Istmo, que fueron los primeros acuerdos firmados por los ministros plenipotenciarios que asistieron al Congreso Anfictiónico en 1826.
En esa misma secuencia, cien años después en 1926, se realizó en nuestro paÃs el Congreso Panamericano, conmemorando y recordando el Congreso de BolÃvar de 1826, y es en ese congreso se aprobó la conveniencia de fundar en todas las naciones americanas una Sociedad Bolivariana, semejante a las existentes en Colombia y Venezuela ya para esa fecha, con la misión de resaltar la memoria y legado histórico de este Libertador. Tres años después, un 20 de julio de 1929 se constituye mediante Acta de fundación, la Sociedad Bolivariana de Panamá, con sede actualmente en el Palacio BolÃvar.
Hay que destacar, también, que aquel sueño de BolÃvar registrado en la Carta de Jamaica y en el Congreso Anfictiónico por la unión de los paÃses latinoamericanos, A posteriori se mantuvo en cierto suspenso, pero latente. Por lo que, años más tarde, con esa intención se creó en 1910 la Unión Panamericana que luego fue reemplazada en 1949 con el  surgimiento la Organización de Estados Americanos (OEA) con sede en Washington y que siguió excluyendo a Cuba de su legÃtima participación. Y, muchos años después, para 1964, se crea el Parlamento Latinoamericano (PARLATINO), cuya sede permanente se encuentra actualmente en nuestro Istmo panameño, definido como una institución democrática de carácter permanente, representativa de todas las tendencias polÃticas existentes en los cuerpos legislativos de los Estados, encargada de promover, armonizar y canalizar el movimiento hacia la paz y la integración Latinoamericana.
Y como último aspecto importante a resaltar, vale recordar también que para abril del 2015, en el marco de la Cumbre de Jefes de Estados, los pueblos de Latinoamérica, inspirados en ese gran sueño del Libertador Simón BolÃvar,  realizaron en nuestro paÃs La Cumbre de Los Pueblos Sindical y de los Movimientos Sociales , cuya sede fue la Universidad de Panamá y que reunió a más 3,500 delegados/as representando a centenares de organizaciones obreras, sindicales, campesinas, pueblos originarios, estudiantiles, de mujeres, sociales y del movimiento popular de todo el Continente Americano.
No cabe duda que nuestro Panamá históricamente, por su condición geográfica y de paÃs de tránsito se convirtió tempranamente en un punto de encuentro de culturas provenientes de todo el mundo, y ha sido hasta la actualidad el Corintio permanente de grandes debates y encuentros de solidaridad internacional.
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*Publicista y Comunicador Social, con especialidad en Docencia Superior.
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