DÃa Mundial contra el Trabajo Infantil
La realidad de vivir rodeados de carencias, necesidades, limitaciones, simple y llanamente porque no cuentan con una preparación académica que les facilite el tener derecho a un humilde puesto de trabajo, pero que supla sus necesidades en muchas ocasiones y dentro de todas esas preocupaciones abrumantes, termina provocando que practiquen la injusticia con esas criaturas que han traÃdo al mundo: sus hijos.
Por ello, este 12 de junio se conmemora el DÃa Mundial Contra el Trabajo infantil. Y tomando en consideración esta fecha, creemos que todos los padres y madres de este mundo tienen conciencia como para saber que su responsabilidad como padres consiste en velar, esforzarse y garantizarles alimentación, buen aprendizaje social, educación, salud, y cuidado general a sus hijos.
La ley de la vida nos indica que el ser humano nace, crece, se reproduce y muere; pero con la realidad de que no todos en esta tierra han nacido en cuna de oro, con el paso de los años ha venido dándose con suma frecuencia una problemática y es la de que pareciera que muchos padres olvidan esto y proceden injustamente con sus criaturas, adelantándolos, por asà decirlo, a etapas de su vida que aún no les corresponde vivir, esto es el obligarlos a trabajar cuando su deber y su derecho como niños y niñas es el de estudiar, prepararse paulatinamente para poder lograr una preparación académica que pueda, a su vez, en un futuro, garantizarles una mejor calidad de vida; mucho mejor que aquella dentro de la cual nacieron.
La Organización Internacional del trabajo (OIT), para este año 2016, en esta fecha, comunica que eliminar el trabajo infantil en las cadenas de producción ¡Es cosa de todos! TodavÃa existen alrededor (de acuerdo a la OIT) 168 millones de niños y niñas a nivel mundial que son vÃctimas del trabajo infantil. Por tanto, reafirma su mensaje de que el trabajo infantil no puede continuar siendo tolerado, hay que combatirlo con suma urgencia, aspecto que precisamente forma parte de los objetivos del Desarrollo Sostenible.
Guy Ryder, director general de la OIT, sobre esta temática manifiesta: Actuando juntos, es posible hacer del futuro del trabajo un porvenir sin trabajo infantil.
Está claro que los niños sufren al vivir experiencias tan drásticas como estas; se tornan diferentes cuando ellos, dentro de su inocencia o con una comprensión básica de las condiciones de vida en las cuales viven junto a sus padres, se ofrecen a ayudarles, por amor a ellos para que la carga sea más liviana. Suponiendo que ese fuera el caso, y hablamos ya de niños casi a la etapa de la adolescencia, ni siquiera asÃ, ambos padres deberÃan aceptarlo, pues el deber de trabajar es de ellos asà como el de educarlos, jamás de sus niños.
Enseñarles desde muy infantes a ser obedientes, respetuosos, ordenados, cuidadosos, higiénicos, etc. en el hogar, pero no ponerles en su hombro una tarea que aún no les corresponde y que lo que ocasiona es un sufrimiento a esas criaturas que lo único que merecen es disfrutar esa etapa de su vida, estudiar, aprender cada dÃa aspectos positivos y el de alegrarles la vida, aunque sea con una sonrisa. Créanme que, respecto a esta problemática, en lo personal, no hay nada más conmovedor y triste que ver a un niño llorando porque tenga hambre o esté siendo maltratado en el aspecto que sea.
Ser padre y madre no les confiere derecho a maltratarlos, a darles el trato que se les antoje, sino a educarlos con amor, tesón y disciplina. ¡Ojalá todo el mundo pudiera comprender eso!


