Los secretos de Corea: Enrique Lau Cortés
En el año 2001 acudà en representación de nuestro paÃs a la reunión mundial de las entidades fiscalizadoras superiores en Seúl, Corea del Sur. En ese lugar, tuve el gran privilegio de entrevistarme con S.E. Kim Dae Jung, presidente de la República, que habÃa ganado recientemente el premio Nobel de la Paz. Le pregunté: ¿que habÃa hecho su paÃs, para en tan poco tiempo migrar de, contar con un ingreso per cápita de un dólar diario y comer raÃces, a ser una economÃa emergente muy próspera? Me dijo que después de la guerra, que culminó con un paÃs partido en dos, con pocas riquezas naturales, no apto para la agricultura extensiva, hubo un gran acuerdo nacional, basado en valores como la disciplina, el trabajo y el espÃritu emprendedor, para construir su futuro sustentado en la educación del pueblo. Posteriormente, me reunà con el rector de la universidad de Seúl, Kim Seong-kon, y nos dijo que el compromiso de las familias por la educación era tan grande que, incluso, aquellos que tenÃan solo una vaca la vendÃan para que sus hijos fueran a la universidad.
Al regresar a ese paÃs, 14 años después, he podido constatar que las decisiones tomadas hace 60 años fueron las correctas, siguen apostando a la educación, la cual se sustenta en tres pilares que son un liderazgo potente del gobierno, es decir, tienen un programa de Estado en lugar de planes de gobierno en educación. Además, los educadores están muy motivados, la mayorÃa con grado de maestrÃa y en las universidades, con doctorado, con lo cual, el nivel académico es alto. Finalmente, las familias destinan entre el 30% al 50% para la educación de sus hijos. De los tres pilares el más importante es el que toma en cuenta a los educadores, los cuales comienzan con ser los mejores para poder ingresar a las universidades; solo el 5%, superior en su desempeño académico, es contratado como maestro, después de asegurarse que tienen compromiso y amor por los estudiantes. Su reconocimiento salarial está por encima de la media de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) sumado a las más altas consideraciones de la sociedad por sus maestros, al punto que, en las escuelas primarias, más de la mitad de los niños quiere ser educadores cuando sean grandes.
Esta fórmula ha sido clave en los resultados de la economÃa con un PIB per cápita de $69 (dólares americanos) en 1955, a más de $28 mil en 2014, con lo cual se convirtió en el séptimo paÃs en ingresar al club 20-50 por tener más de 50 millones de habitantes y un per cápita mayor de $20 mil. En 1995, aprobaron una reforma que dotó al sector educativo de 5% del PIB y más del 20% del presupuesto nacional con lo que lograron que cada dólar invertido en educación tenga un impacto de 15 en la economÃa del paÃs.
La educación de calidad y clase mundial, con un currÃculo estandarizado a nivel nacional, incluyente, sin ningún tipo de discriminación de género, clase social, residencia, que responde a las exigencias modernas, sufre modificaciones cada cinco años con lo cual se hacen las adaptaciones a las demandas de una sociedad cambiante y del mundo globalizado, todo esto en un ambiente democrático y participativo que evalúa resultados y premia por méritos.
La educación ha permitido que Corea evolucione de ser un paÃs de agricultores, a la industria ligera, luego la pesada, hasta llegar a ser los primeros en la tecnologÃa de la información y comunicación, considerado como uno de los más grandes exportadores de conocimiento del mundo. No satisfechos con su éxito, ya se preparan para afrontar nuevos retos como la posible reunificación con Corea del Norte, siguiendo el ejemplo de Alemania, impulsando el talento creativo de su activo más valioso: su gente.
Consideran que el 60% de los empleos, para 2040, aún no se han inventado, por lo que ya trabajan en el diseño de la educación del año 2030, que busca que los niños se diviertan y aprendan haciendo a lo largo de toda la vida, balanceando las llamadas destrezas duras como la fÃsica, matemática, quÃmica, con las habilidades suaves como el liderazgo, los valores, la solidaridad, capacidad para resolver problemas y el trabajo en equipo, entre otros.
Lo que hace 14 años llamélos secretos de Corea, hoy puedo decir que es su fuerte e inquebrantable compromiso con la educación de su pueblo, basado en la democracia, la disciplina, el respeto a sus tradiciones y costumbres, asà como el amor a la patria. Es ese el secreto.
Miremos este espejo en la construcción del modelo panameño de lucha contra la pobreza.


