Esfuérzate y sé valiente
Sobre esta imagen podrÃa escribir más de mil palabras, el mensaje que transmite es tan interesante que amerita una amplia explicación.
Cuando recibà esta imagen, por mensaje de whatsapp, sonreÃ, y no fue una risa de burla o de sarcasmo, sino de alegrÃa. SÃ, alegrÃa porque sé que como este joven hay muchos en mi paÃs, Panamá, asà como en el mundo entero, que pese a las circunstancias un tanto o muy difÃciles de la vida no se rinden, no ponen excusas para quedarse estancados, sino que aún con todo eso por lo que atraviesan sacan ánimo y sin avergonzarse de lo que hacen para poder avanzar optan por esforzarse al extremo, con tal de poder mañana lograr sus metas, ver hechos sus sueños una realidad.Â
La imagen me transmite a un joven estudiante que buscó una forma de tener un ingreso que le ayude a suplir ciertas de sus necesidades, o para sufragar y nivelarse con sus gastos emprende la venta de los productos observados y asà seguir adelante en la lucha.
Como pueden notar, mientras está ahà con su pequeño puesto, al mismo tiempo, realiza una de las muchas asignaciones que puede tener, es decir, aprovecha, emplea de manera sabia su tiempo. Y ustedes lo saben, esto es algo tan noble, muy bello, que por ello, este joven se merece un aplauso extendido y uno igual para todos aquellos que rigen sus vidas como él.
A esto yo le llamo perseverancia, estar seguros de cuál es nuestro norte, nuestro objetivo, nuestro propósito en la vida. Todos aquellos que se sientan identificados con esta imagen, con este joven -disculpen, aún desconozco dónde fue tomada- quiero manifestarles que van por buen camino, en la dirección correcta; y algo sà les aseguro: por más obstáculos, piedras, dificultades que se les presenten, jamás de los jamases «cuelguen los guantes», pues hay un ser llamado 'Yo soy el que soy' que nunca se ha apartado de ustedes -y tampoco lo hará-, cueste lo que cueste, pero tampoco realicen acciones que atenten contra su reputación y dignidad, luchen por lograr sus propósitos y metas todos los dÃas de sus vidas.
Fue un sábado en la iglesia que escuché por vez primera esa tan conocida frase «No se dejen consumir por los problemas cotidianos, sino más bien demuéstrenle a esos cuán grande es Dios» y, desde entonces, comprendà que no hay imposibles, todo es cuestión de actitud y aptitud positivas frente a la vida que nos ha correspondido vivir.
Es muy sabido que cuando logramos lo que nos proponemos con ahÃnco, dedicación y sacrificio es cuando más lo valoramos, apreciamos y hasta brindamos nuestras experiencias de ejemplo a otros para que entiendan que sà se puede. Siempre he dicho que con Dios todo es posible y, si pese a nuestros esfuerzos no resultó, entonces pienso que una razón muy fuerte nos tiene el creador de este mundo. Solo basta pedÃrsela y él no tardará en mostrárnosla.
Como les expresaba, aquellas cosas que más nos cuestan son las que más valoramos y si de superarnos se trata -hoy por ello luchamos- mañana nos sentiremos satisfechos con nosotros mismos.
Aquellos que Dios bendijo haciéndoles mucho más fácil la vida con padres y madres que lo dan todo por ustedes, mis felicitaciones y ¡bravo para esos padres!, solo queda de parte de ustedes retribuirles todo eso en igual o mayor proporción; sin embargo, para aquellos que tienen buenos padres y madres, pero que aun asà la vida no se torna tan aventajada mis felicitaciones y más grandes porque sé que como este joven, reitero, hay muchos otros que cada dÃa se duermen con un sueño y se levantan con más metas y, realmente, no hay nada más hermoso que valorar la vida y demostrar que somos capaces de cosas que hasta ni siquiera nos imaginamos, claro está siempre teniendo como estandarte a Dios y a la humildad y sencillez de corazón.
Dios ve, Dios valora, Dios comprende.
Por otro lado, y ya para finalizar, somos más que conscientes de que estos tiempos se han tornado muy ventajosos para nosotros, por tanto sigamos el ejemplo de este chico, empleemos muy bien nuestro tiempo y usemos también las tecnologÃas de la comunicación e información para nuestro crecimiento académico e intelectual; por el contrario, no permitamos que estas nos dominen y consuman, utilicémoslas mejor para fortalecer aún más ese aprendizaje que gracias a la educación hemos adquirido.
Y nunca olviden a Josué 1:9. Búsquenlo.


