Oficina de Información de la ONU reconoce labor del profesor Gerardo Maloney
En el marco del Día de recordación de la esclavitud, la Oficina de Información del Naciones Unidas le dio un reconocimiento al profesor Gerardo Maloney por su labor durante la lucha por la igualdad y la justicia social de los afrodescendientes, actividad celebrada en la sede de este organismo internacional en Panamá, el pasado 8 de abril.
La actividad fue presidida por el señor Martín Santiago, representante residente de la ONU en Panamá, en presencia de personalidades diplomáticas en este país, e invitados especiales.
El profesor Maloney, además de recibir el reconocimiento, realizó una reflexión: «La esclavitud puede ser recordada de dos maneras: la primera es la recreación de la parte vil e inhumana la barbarie, alimentada por la codicia, que no reparó en nuestra condición humana, y nos arrancó, sin piedad, de nuestros sitios sagrados, seres queridos, rutinas en paz y armonía con la naturaleza, para convertirnos en mercancía, vendernos y comprarnos, sin recato ni remordimiento valorándonos no por nuestros atributos como seres humanos, sino por nuestras propiedades físicas».
«La segunda, o la otra manera de recordar la esclavitud, es el de la dignidad, la resistencia a tan oprobioso sistema de explotación u opresión», describió el Sociólogo y uno de los principales dirigentes del Movimiento Social Afropanameño, en el plano académico y cultural.
Resaltó, además, la lucha de varios siglos, páginas importantes escritas de la historia, el significado de la presencia de África en América y la labor de personalidades como Nat Turner, Frederich Douglass, Marcos Garvey, Maceo, Toussan Loverture, Luther King, Malcon X, también, la resistencia hecha fuerza de inspiraciones creativa, en la música, el blues, el soul, el jazz, el son, el calipso, la samba y el reggae.
Sobre los hechos acontecidos en tierra firme y la lucha de nuestros antepasados dijo: «Hicieron del cimarronaje el método para edificar en los palenques, sus santuarios de libertad y justicia nacieron así los primeros luchadores de la dignidad como Bayano y Felipillo en Panamá, como Cudjoe en el Caribe y Zumbí en Brasil, como el general Concha y Otamendi en el Ecuador, como los Maroons en Jamaica, los Bush Nigger en Surinam y los pueblos garífunas en el Caribe y Centroamérica».
A esta reflexión agrega: «Gracias a esa resistencia frente a la exclusión, hoy los países del continente y del mundo han podido contar con figuras negras destacadas en todos los ámbitos de la vida humana: las ciencias, la política, la medicina, la sociología, el derecho, el periodismo, la educación y los deportes, entre otras disciplinas».
Al finalizar su reflexión, el escritor cerró con estas palabras: «Estos esfuerzos generacionales, y transnacionales de libertad, en los pueblos africanos de todo el mundo, son los que han hecho a los hombres recapacitar sobre los errores cometidos. Con un acto histórico de Mea Culpa, con la Declaración y el Plan de acción de la Conferencia Mundial de Durban, contra la discriminación, el racismo, la xenofobia y toda otra forma de discriminación».


