Universidad de Panamá continúa estudios sobre peligrosidad de los alacranes
Por: Irina Chan Castillo | Publicado el: 08 marzo 2016
| Fotografía: CortesÃa
La Universidad de Panamá ha realizado una serie de estudios descriptivos clÃnico-epidemiológico, experimentales y de campo, que han permitido conocer la distribución y peligrosidad de los alacranes que hay en Panamá. Â
Â
Gracias a estos estudios se ha podido elaborar un mapa de riesgo y distribución geoespacial de los envenenamientos y las fatalidades por esta causa. Además se han realizado experimentos de evaluación pre-clÃnica de la eficacia del antÃdoto que se utiliza en el paÃs y que proviene de Venezuela.Â
Â
El estudio de los envenenamientos ocurridos en perÃodos de más de 10 años ha permitido establecer que Panamá es el segundo paÃs en América Latina con la más alta incidencia de casos, después de México.Â
Â
Asà lo reveló la directora del Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos (CIIMET), de la Facultad de Medicina y Coordinadora del Programa de Ofidismo y Escorpionismo de la Universidad de Panamá, Hildaura Acosta de Patiño.
Â
Estos estudios ha permitido reconocer que el alacrán que posee el veneno más tóxico es el Tityus cerroazul, seguido del Tityus pachyurus, este último es el que más frecuentemente produce envenenamientos moderados, graves y fatales.Â
Â
También son de importancia en salud pública considerar a Tityus festae y Tityus asthenes. Estos alacranes habitan en áreas rurales y boscosas. Por lo que el grupo más vulnerable a los envenenamientos graves y fatales son los niños menores de 15 años que residen en lugares muy apartados. Â
Â
En relación a los del grupo Centruroides, es importante destacar a Centruroides granosus, como el que más comúnmente causa accidentes, ya que se encuentra fundamentalmente en áreas urbanas. El veneno de los Centruroides es menos tóxico que el de los Tityus; sin embargo, en caso de niños, ancianos, asmáticos, alérgicos, hipertensos, cardiópatas y embarazadas, hay riesgo de un envenenamiento moderado, grave y letal, explicó la funcionaria.
Â
Actualmente, existen otras investigaciones que están en progreso, relacionadas con el estudio de las toxinas de cada uno de los escorpiones, especialmente de los más tóxicos, para generar evidencias cientÃficas que permitan desarrollar nuevos antÃdotos y otros agentes que puedan tener aplicaciones en biomedicina y otras áreas de importancia para la humanidad.
Â
Un aporte importante de este esfuerzo investigativo, con transferencia de sus resultados al sistema de salud de Panamá, lo constituye la aprobación por el Ministerio de Salud de la GuÃa para la Vigilancia Epidemiológica, atención, Provisión de Servicios y Prevención de la Picadura de Escorpión (Alacrán) en la República de Panamá, que pronto será publicada.Â
Â
Este documento se elaboró con el aporte de todas las instituciones que han participado en la investigación (Universidad de Panamá, Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), INDICASAT-AIP, Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), Laboratorio de Análisis Biomolecular del Instituto de Medicina Legal), la entidad rectora de la salud y de las prestadoras de servicios a la población (Ministerio de Salud, Caja de Seguro Social y Patronatos).Â
Â
además de la agencia financiadora nacional (SENACYT)  y los socios internacionales (Instituto Clodomiro Picado, Costa Rica; Universidad Central de Venezuela, Instituto Butantan, Brasil, Universidad de Antioquia, Colombia, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina y Programa Salud, Trabajo y Ambiente en América Central (SALTRA) entre otras.
Â
Â


