Ondas Hertzianas del recuerdo
Revisando algunas obras de mi propiedad para clasificarlas, me encontré con la escrita por Héctor González Araúz, profesional de la radio y con una amplÃsima experiencia como actor, locutor y periodista.
Volvà a releer SÃntesis de una larga jornada radial y televisiva, y debo reconocer que nuevamente Don Héctor me transportó a ese mundo maravilloso de la radiodifusión, sobre todo aquella de la altiva provincia chiricana.
Precisamente al conmemorarse este 12 de junio el dÃa del locutor, las páginas de la obra de Araúz González, asà como las gráficas publicadas, producen una nostalgia de los casi sesenta años de esa jornada histórica de la radio que nos narra, cuyos nombres que afloran a lo largo de sus páginas, resaltan una hermosa historia de gente entregada a una profesión con amor y dedicación.
No hay personas en esa larga jornada radial improvisada; por el contrario, ahà encontramos nombres de hombres y mujeres que vivieron y disfrutaron a plenitud lo que hacÃan: Radio.
El medio caliente por excelencia como definiera a la radio el canadiense McLuhan, requerÃa precisamente de profesionales con un alto sentido didáctico de manejo y dominio del medio; que supiera llegar con carisma y dicción, con cultura y buena dosis de conocimiento humanÃstico y sobre todo del lenguaje.
Por ello cuando al releer con más calma SÃntesis de una larga jornada radial y televisiva de Héctor González Araúz, retrotraigo a mi recuerdo los momentos más brillantes de la radiodifusión panameña y sus protagonistas, que si bien la mayorÃa ya partieron a mejor vida, sus voces quedaron  plasmadas en la memoria de miles de ciudadanos, con afecto y nostalgia.
DirÃa sin temor a equivocarme que fue la época dorada de la radio donde el locutor y actor se entremezclaban, al hacer cabina y radionovelas al mismo tiempo, mientras otros conducÃan programas de comentarios y realizaban faenas inherentes al medio. Â
González en su recorrido vivencial arranca con la familia Calvo y su Ondas Chiricanas, sin olvidar a La Voz del Barú y Radio Centenario; a Ramón Monchi Cano. Recuerda su primera licencia de locutor y la Junta Examinadora integrada por Tano Chacón, ArquÃmedes Fat Fernández, Tomás A. Cupas, Jorge Carrasco y David Constable.
Obviamente el espacio no da, pero nombres que afloran: Ramón Guerra, Sabas Cordero, Gustavo Adolfo Aguilera, Sixto Luna, Tino Bethancourt, Luis Delgado Morales, Dalila Aguilar, Arcedilia Mosquera, Elda de Icaza, Linda Médica, Rafael Chatroux, Isabel Kelly, Rosenda Hurtado, Miguelito Fernández, Carlos Reyán, Harry Iglesias, Eneida Valdez, Jorge RodrÃguez Auerbach, Adolfo Legendre, Alberto Arbesú, Lucho Botello, Nan Botello, Augusto White, Guillermo Rodolfo Valdéz, Ñato Contreras, Nestor de Icaza, Celiano Fonseca Aguilar, David Serrano, Rubén DarÃo Samudio, Celso ElÃas Barb Caballero, Rubén DarÃo del Cid, Zelideth Rosales, Roney Sierra, Jesús Canto, Rafael Medina, Victor Raul Vásquez, Ariz de Icaza, Chéquele Samudio.
A veces es peligroso decir nombres, porque puede interpretarse que se ha hecho exprofeso. En este caso nada de eso, solo los que llegan a mi mente y que los recuerda Don Héctor González Araúz, apenas una SÃntesis de una larga jornada en el dÃa del locutor. Dixit.
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