Génesis del Día de la Madre en Panamá
En Panamá, el Día de la Madre se celebra el 8 de diciembre, coincidiendo con la festividad de la virgen Inmaculada Concepción, a diferencia de otros países donde se celebra en diferentes fechas del año, pero la fecha más popular en el mundo es el segundo domingo del mes de mayo.
No siempre el Día de la Madre se celebró en nuestro país el 8 de diciembre, la primera vez que se celebró el Día de la Madre en Panamá fue el 11 de mayo de 1924, por iniciativa del Club Rotary, estableciéndose como día festivo nacional por medio de un Decreto aprobado por el expresidente Belisario Porras.
La aludida resolución decretaba que todo evento relacionado a la celebración del 11 de mayo debía efectuarse dentro del horario estipulado. Por ejemplo, las oficinas telegráficas cobraban cinco centavos (desde las 7:00 a.m, hasta las 6:00 p.m.) por cada mensaje que la persona deseaba enviar a su madre en el interior.
En 1930, un gremio de mujeres católicas le escribió a Hercilia de Arosemena, esposa del presidente Florencio Harmodio Arosemena, para pedir que el Día de la Madre se cambiara del 11 de mayo al 8 de diciembre, día de la virgen Inmaculada Concepción.
La petición se envió a la Asamblea Nacional, aunque la misma contó con algo de desacuerdo, dado que podía convertir el Día de la Madre en una fiesta religiosa. El diputado Aníbal Ríos sugirió pasar el Día de la Madre al 8 de diciembre, pero sin resaltar el hecho religioso de la Inmaculada Concepción.
Al fnal, el cambio de día se aceptó a través de la Ley 69 del 18 de diciembre de 1930, declarándose el 8 de Diciembre como día para homenajear a todas las madres panameñas.
En nuestro país se conmemora el Día de las Madres en Panamá, con diferentes actividades culturales como: serenatas, misas, dedicatorias y festividades que organizan las empresas, entidades gubernamentales y en los hogares, siendo el día libre por ley.
El rector de la Universidad de Panamá envio un mensaje a las Madres en su Día
El Día de la Madre es uno de esos días que no pueden dejar de celebrarse porque, a través de este día, se rinde culto a la vida. Al través de la imagen materna se rinde culto al amor. Se rinde culto a la solidaridad, a la libertad, a la esperanza, al futuro, a la amistad, a todos esos conceptos y atributos hermosos que una sola palabra puede sintetizar: Madre.
Las mujeres y los hombres que crean riqueza con sus cerebros, con sus músculos y sus manos, son los únicos que, a la larga sacan a los países de la debacle; y las madres, en esos procesos, siempre están en primera fila.
El Día de la Madre también es buen para mirarnos al espejo y preguntarnos quiénes y qué somos, y qué queremos ser. Este día es el mejor pretexto para hacernos preguntas que nunca nos hacemos porque, como nunca, tenemos sensible la conciencia y el corazón más dispuesto.
Es un día para celebrar y reflexionar en familia. Para perdonar y reconciliarse. Para mirar a nuestro alrededor y descubrir el mérito que los demás tienen. De valorar la capacidad que tienen las compañeras de trabajo y de indagar el significado de un gesto de tristeza su rostro.
Días como estos son necesarios porque podemos decir borrón y cuenta nueva, cerrar un capítulo y convertirlos en el primer día de una nueva vida.
Un voto de felicidad y nuestros mejores deseos a todas las madres universitarias y de este país. Que Dios las bendiga siempre.
Feliz día de las Madres
Eduardo Flores Castro


