Del pequeño comercio a la empresa moderna: redes indostanas y economía panameña
Esta serie de artículos nace de la investigación que desarrollé para el III Foro “Las culturas panameñas: evolución, aportes y retos”, realizado en el marco del Festival Nacional de la Mejorana en Guararé. Al estudiar la presencia indostana en Panamá, uno de los aspectos que más llamó mi atención fue descubrir que su trayectoria económica no comenzó con grandes empresas ni con poderosos capitales. En muchos casos, comenzó con algo mucho más sencillo: pequeños comercios, mercancías traídas desde Asia, redes familiares, aprendizaje y una enorme capacidad para adaptarse a las oportunidades que ofrecía Panamá.
La historia de Inder Singh resulta ilustrativa. Un documento del Departamento de Migración señala que era comerciante y que residía legalmente en Panamá desde 1911. Décadas después, la Gaceta Oficial permite seguir parte de su actividad comercial: en 1934 aparece importando desde Yokohama telas de seda, camisas y cigarrilleras de metal; en 1935 vuelve a aparecer con telas, pañuelos y camisas de seda; y en 1936 encontramos ya la denominación Inder Singh & Co., importando confecciones, algodón y maletas desde Hong Kong (Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, 1951; Gaceta Oficial, 1934, 1935, 1936).
Ese ejemplo permite entender algo importante: cuando hablamos de importación, hablamos de relaciones internacionales. Estos comerciantes no se limitaban a comprar mercancías dentro del país para luego revenderlas. Estaban conectando Panamá con puertos asiáticos como Yokohama y Hong Kong y aprovechaban, precisamente, la posición del istmo como punto de tránsito y distribución.
Las investigaciones históricas sobre la comunidad indostana muestran que esa actividad económica adoptó distintas formas. Hubo venta ambulante, pequeños almacenes, comercio de textiles, muebles de mimbre, perfumes, manteles, incienso, objetos de bronce, préstamos y otras actividades. Rosita Shahani recordó varias de esas prácticas al reconstruir la memoria de las primeras generaciones, mientras Ebrahim Asvat ha destacado la importancia que tuvo Panamá como punto de conexión comercial con otros mercados de América Latina (Berna, 2023; De Pérez et al., 1994).
Colón antes de la Zona Libre
Colón fue fundamental mucho antes de que existiera la Zona Libre. Su puerto, el ferrocarril, el Canal y la circulación constante de viajeros y mercancías habían convertido a la ciudad en un espacio comercial privilegiado. Por eso no sorprende que varias familias indostanas encontraran allí oportunidades para establecer negocios.
Conviene insistir en una precisión histórica: la comunidad indostana no fundó la Zona Libre de Colón. Esta fue creada por el Estado panameño mediante el Decreto Ley 18 de 17 de junio de 1948 como una institución autónoma destinada a aprovechar la posición geográfica del país para el almacenamiento, tránsito, transformación y redistribución de mercancías dentro del comercio internacional (Decreto Ley 18 de 1948).
La propia historia oficial de la Zona Libre explica que su concepción estratégica buscaba conectar industrias de Estados Unidos y Europa con compradores latinoamericanos y aprovechar la entrada atlántica del Canal. Es decir, Colón fue escogido precisamente por su condición portuaria y por su vinculación con las grandes rutas del comercio mundial (Zona Libre de Colón, s. f.).
Para comerciantes que ya manejaban redes de importación, ese nuevo espacio representó una oportunidad natural de crecimiento. Décadas después encontramos incluso una Asociación Hindostana de Comerciantes de Colón, documentada en 1964, lo que demuestra que para entonces ya existía capacidad de organización dentro del sector comercial de la comunidad (Semanario Gráfico, 1964).
La familia como red económica
Otro elemento importante fue la familia. Aquí debemos ser cuidadosos: no podemos afirmar que todos los indostanos trabajaron exclusivamente dentro de estructuras familiares ni que todos sus negocios siguieron el mismo modelo. Pero sí encontramos casos en los que el parentesco funcionó como una verdadera red de aprendizaje, confianza, contactos, capital y continuidad.
El caso de Naraindas Hemandas “Danny” Nandwani es probablemente uno de los mejores ejemplos.
Danny llegó a Panamá el 1 de enero de 1952, con 19 años, procedente de Hyderabad, Sindh. Su llegada no significó comenzar desde cero. Décadas antes, en 1919, su familia había establecido en Colón un comercio conocido como Flor de la India. Cuando Nandwani llegó al país, se incorporó a esa estructura familiar y allí adquirió experiencia comercial (Fernández, 2026).
Flor de la India comercializaba artículos como manteles, porcelana, bronce y otros productos importados. El joven Nandwani aprendió el negocio, conoció el mercado panameño y posteriormente participó en una nueva etapa empresarial vinculada con la electrónica. Con el tiempo, se convirtió en socio fundador de Panafoto, empresa que pasó de ser un pequeño comercio a convertirse en una de las cadenas de tecnología más conocidas del país (Fernández, 2026).
Su trayectoria muestra algo más profundo que una historia individual de éxito. Permite observar cómo, en algunos casos, una empresa familiar ayudó a convertir la migración en arraigo. Una generación abría el camino; la siguiente encontraba experiencia acumulada, contactos y conocimiento del mercado; posteriormente surgían nuevas empresas adaptadas a las necesidades de Panamá.
No se trataba solamente de conservar un negocio familiar. También había capacidad para transformarlo.
Del comercio al arraigo
Quizá ese sea uno de los elementos más interesantes de esta historia. La economía puede convertirse también en una forma de integración.
Quien abre un comercio no solamente vende mercancías. Establece relaciones con proveedores, contrata trabajadores, atiende clientes, paga obligaciones, forma una familia y comienza a construir una vida alrededor del lugar donde vive. Cuando ese proceso pasa de una generación a otra, la migración deja progresivamente de ser algo temporal.
El propio testimonio familiar de los Nandwani resume bien esa transformación: llegaron buscando oportunidades, pero terminaron quedándose, formando una familia y creciendo junto con Panamá (Fernández, 2026).
Por eso, reducir el aporte económico de la comunidad indostana a la frase “se dedicaron al comercio” sería quedarse en la superficie.
Detrás de ese comercio encontramos redes internacionales, circulación de mercancías, aprendizaje familiar, adaptación, emprendimiento y participación en espacios fundamentales de nuestra economía, como Colón y la Zona Libre.
Desde las importaciones de Inder Singh en los años treinta hasta las familias que, décadas después, desarrollaron empresas modernas, existe una trayectoria que merece ser estudiada como parte de la historia económica panameña.
El Festival Nacional de la Mejorana nos invitó este año a reflexionar sobre evolución, aportes y retos de las culturas panameñas. La experiencia indostana demuestra precisamente eso: una comunidad puede llegar desde muy lejos, conservar parte de su memoria y, al mismo tiempo, construir empresas, generar relaciones económicas y terminar formando parte de la historia del país que la recibió.
Referencias
Berna, A. (2023, 28 de abril). Huellas de la India en Panamá. La Estrella de Panamá. https://www.laestrella.com.pa/vida-y-cultura/cultura/huellas-india-panama-GELE490170
De Pérez, A., Gandhi, A., & Shahani, R. (1994). Evolución histórico-demográfica de la comunidad hindostana de Panamá. En S. Heckadon Moreno (Ed.), Panamá en sus usos y costumbres. Editorial Universitaria. https://bdigital.binal.ac.pa/bdp/tomoXXXMamifes.pdf
Fernández, D. (2026, 17 de julio). De Hyderabad a Panamá: El viaje que cambió la vida de Danny Nandwani, fundador de Panafoto. Ellas. https://www.ellas.pa/estilo-de-vida/de-hyderabad-a-panama-el-viaje-que-cambio-la-vida-de-danny-nandwani-fundador-de-panafoto/
Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, Departamento de Migración. (1951). Resuelto n.º 4787 de 12 de julio de 1951. Gaceta Oficial, 11.806. Publicado en 1952. https://docs.lexlatam.ai/panama/gacetas/1952/11806_1952.pdf
Panamá. Órgano Ejecutivo. (1948, 28 de junio). Decreto Ley n.º 18 de 17 de junio de 1948, por el cual se crea la Zona Libre de Colón como entidad autónoma del Estado. Gaceta Oficial, 10.633. https://docs.panama.justia.com/federales/decretos-leyes/18-de-1948-jun-28-1948.pdf
República de Panamá. (1934, 29 de junio). Relación de mercancías examinadas y retiradas para Panamá. Gaceta Oficial, 6.921. https://www.gacetaoficial.gob.pa/gacetas/06921_1934.pdf
República de Panamá. (1935). Relación de mercancías examinadas y retiradas para Panamá. Gaceta Oficial, 7.127. https://www.gacetaoficial.gob.pa/gacetas/07127_1935.pdf
República de Panamá. (1936). Relación de mercancías examinadas y retiradas para Panamá. Gaceta Oficial, 7.254. https://www.gacetaoficial.gob.pa/gacetas/07254_1936.pdf
Semanario Gráfico. (1964, 17 de abril). [Referencia a la Asociación Hindostana de Comerciantes de Colón y la Sociedad Hindostana de Colón]. Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R. https://bdigital.binal.ac.pa/bdp/Periodicos/SEMANARIO_GRAFICO__19640417__0001.pdf
Zona Libre de Colón. (s. f.). Sobre nosotros. Recuperado el 20 de septiembre de 2026, de https://www.zolicol.gob.pa/sobre-nosotros/
El autor, es doctor en Ciencias de la Comunicación Social, profesor de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá y especialista en medios de comunicación y cultura. Ha dedicado parte de su vida a la promoción y preservación del patrimonio cultural panameño, tanto material como inmaterial, a través del audiovisual.


