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El Lenguaje Audiovisual en la era de la Fragmentación Digital

Por: Blanca Pedreschi https://orcid.org/0009-0001-7265-6290, blanca.pedreschi@up.ac.pa | Publicado el: 29 enero 2026



Este artículo explora la metamorfosis del lenguaje audiovisual bajo el peso de las redes sociales y las plataformas digitales. Ya no se trata solo de pasar del cine a la pantalla del móvil; hablamos de una mutación que va desde el formato vertical hasta un montaje frenético diseñado para sobrevivir a los algoritmos. Lejos de ser una "decadencia" del cine tradicional, planteamos que el audiovisual digital es un ecosistema propio, donde la imagen se redefine por su capacidad de captar atención en segundos y por la desaparición definitiva de la frontera entre quien crea y quien mira.

Palabras clave: lenguaje audiovisual, redes sociales, montaje, fragmentación, cultura digital.

En apenas una década, la narrativa de las imágenes en movimiento ha dado un vuelco radical. No es solo tecnología; es una nueva forma de entender el mundo desde la palma de la mano. Aquel lenguaje que durante un siglo sostuvo al cine y la televisión con sus tiempos pausados y encuadres horizontales hoy se mide con un flujo incesante de estímulos que nunca duermen (Crary, 2013). En este escenario, la imagen ya no es un objeto terminado para ser contemplado, sino un fragmento que compite desesperadamente por no ser descartado con un scroll.

Del horizonte al vértigo vertical

El paso del 16:9 al 9:16 de nuestros teléfonos no es un simple ajuste técnico, es un cambio de paradigma. Mientras que el cine clásico nos invitaba a explorar el espacio y las relaciones entre personajes, la verticalidad de TikTok o Instagram nos encierra en el sujeto. El fondo desaparece; lo que importa es el rostro, la proximidad, el impacto emocional inmediato. Como bien señalaba Manovich (2016), las interfaces no son solo "ventanas", sino moldes que condicionan qué vemos y cómo lo representamos, acortando la distancia simbólica hasta que el creador parece estar justo frente a nosotros.

Montaje y la dictadura de la atención

Si el cine clásico buscaba que el montaje fuera invisible para no romper la ilusión, el audiovisual de las redes sociales hace lo contrario: celebra la interrupción. Aquí la fragmentación es la norma. El corte ya no sirve para que la historia avance, sino para que el espectador no se aburra.

Esto responde a lo que Crary (2013) describe como la economía de la atención. En un mundo donde nuestro tiempo es el recurso más escaso, los primeros segundos de un video son una batalla campal. Por eso vemos ahora subtítulos que saltan, ritmos acelerados y sonidos saturados: son "anclas" diseñadas para que nuestro cerebro no siga de largo en la búsqueda de la siguiente dopamina visual.

Herramientas para todos: la postproducción como lenguaje

Quizás lo más fascinante sea cómo se han democratizado las herramientas que antes eran exclusivas de Hollywood. Hoy, cualquier usuario edita con filtros, pantallas verdes y capas de texto en tiempo real. La imagen se ha vuelto metatextual: no solo muestra algo, sino que comenta sobre sí misma mientras sucede.

Esta es la verdadera cultura participativa de la que hablaba Jenkins (2009). El espectador ya no se sienta a esperar; ahora toma la imagen, la interviene, le pone un meme encima y la devuelve al flujo digital. La narrativa se vuelve híbrida, un juego constante entre lo que se representa y lo que la comunidad opina al respecto.

Una imagen que ya no es estática

En el ecosistema actual, la famosa "cuarta pared" no se ha roto, simplemente se ha disuelto. La interacción no es una opción, es la estructura misma del formato. La imagen ha dejado de ser una obra cerrada para convertirse en algo plástico, mutable y, sobre todo, colectivo. Es lo que Deleuze (1987) vislumbraba como una imagen en flujo permanente: un proceso que solo cobra sentido cuando circula y se transforma en manos de otros.

Conclusiones

Es fácil caer en el pesimismo y pensar que estamos ante un empobrecimiento del lenguaje visual. Pero esa es una visión limitada. En realidad, estamos presenciando una sofisticación impresionante de la brevedad. Lograr condensar un mensaje complejo en quince segundos requiere una maestría narrativa propia de nuestro tiempo.

El lenguaje audiovisual de hoy refleja una cultura que procesa la realidad de forma no lineal y acelerada. El reto para quienes comunicamos hoy no es solo saber usar las herramientas, sino entender que, en este nuevo ecosistema, la imagen ya no es el destino final, sino una conversación abierta que no deja de transformarse.

Referencias

  • Crary, J. (2013). 24/7: Late capitalism and the ends of sleep. Verso.
  • Deleuze, G. (1987). La imagen-tiempo: Estudios sobre cine 2 (I. Agoff, Trad.). Paidós. (Obra original publicada en 1985)
  • Jenkins, H. (2009). Convergence culture: Where old and new media collide. New York University Press.
  • Manovich, L. (2016). The language of new media. MIT Press. (Obra original publicada en 2001).
  • Scolari, C. A. (2018). Las leyes de la interfaz: Diseño, ecología, evolución, tecnología. Gedisa.
  • Verón, E. (2004). Fragmentos de un tejido. Gedisa.

La autora es Doctora y Docente de la Facultad de Comunicación Social

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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