Alocución en el 'Día del Estudiante'
Hace algunos años, tal vez en los 40 del vigésimo siglo, el profesor Miguel Mejía Dutary acuñó una frase de las más emblemáticas de la que se tenga memoria en Panamá: "La juventud no necesita frenos, sino estímulos".
Por aquellos días, en medio del caos geopolítico de Postguerra, la humanidad definía inéditas fronteras territoriales e ideológicas. Las generaciones emergentes, comprometidas con la justicia, la democracia y los derechos humanos, eran reprimidas con saña y sin misericordia.
Miles de jóvenes murieron en los cuatro puntos cardinales del planeta. Panamá no era ajena a ese escenario. Muchos estudiantes se empeñaron en devolverle a Panamá su soberanía total y su dignidad.
La fecha es propicia, entonces, para motivar a los estudiantes panameños a que estudien concienzudamente, de manera que puedan examinar con propiedad la realidad en la que interactúan, y reflexionar sobre los objetivos de sus metas y de los ideales que les sirven de sustento.
No olviden que el éxito de la juventud de hoy radica en su capacidad de sintetizar los esfuerzos de las generaciones pasadas, y en la capacidad que tengan para ayudar a transformar la realidad, para cambiar el rostro al mundo en el que viven.
¡Vivan los estudiantes panameños!


