El Té la Mejor Opción en la Taza del Panameño
Como panameños ante cualquier afección de salud, recurrimos a tomar los maravillosos Té, ya sea en bolsita o del patio de la “abuelita”, en la actualidad resulta fácil conseguir nuestro té favorito, gracias a las grandes compañías que elaboraran desde el té medicinal, hasta los sabores más exóticos, siglos atrás resultaba difícil recibir los beneficios instantáneamente, seis meses era el tiempo estimado para la espera de este milagroso producto.
En América hubo una época donde no existía el Té, en sus inicios no se consumía como lo conocemos en la actualidad, las hojas se masticaban. Cabe destacar la teoría sobre el emperador chino Shen-Nung, mientras descansaba bajo un árbol, uno de sus empleados hervía agua en un recipiente, unas hojas cayeron dentro del mismo y Zen- Jung, las ingirió y pudo disfrutar de lo refrescante y saludable de la infusión.
En Panamá contamos con la compañía Café Durán, que desde el siglo XX cuando en 1907, apenas 3 años de constituida la República, inició sus labores en la población de Gorgona a orillas del Canal de Panamá. Aparte de café la compañía brinda a las familias panameñas su famosa, beneficiosa y deliciosa bebida el Té Duran, se puede degustar en sus diferentes versiones, entre las más conocidas, el té negro, té de hierbas, té verde y té buena figura. Incluso el té frio.
Susana Berman, directora Sénior, Educación y Capacitación Mundial sobre la Nutrición, informó para el diario Panamá América que tanto el té verde como el té negro están compuestos en parte por flavonoides, fitonutrientes que ayudan a combatir el estrés oxidativo en el cuerpo. Estos compuestos naturales de origen vegetal ayudan a mejorar la salud cerebral y cardiovascular.
Todos hemos pensado como consumirlo incluso se llega a debatir sí con un toque de leche, con una rodaja de limón, canela, incluso endulzar con raspadura. El té puede estimular y mejorar el organismo. Incluir el té en nuestra dieta diaria, puede brindarnos excelentes beneficios incluso en la salud cardiovascular y del corazón.
La autora es Estudiante de Periodismo


