La magia del cine en su expresión artística y narrativa
El cine es un arte que fascina por su fuerza creativa, artística y narrativa junto a una serie de procesos técnicos y tecnológicos que intentan persuadir, encausar y condicionar al espectador a través de la magia de una realidad representada – impresión de la realidad- logrando una unidad estilística y visual del filme.
Una expresión artística y creativa fundamentada en un discurso cinematográfico, netamente cohesionados con el lenguaje de la imagen en movimiento (ilusión óptica) y de los recursos sonoros que trabajen de la mano con la acción y emoción, mediante una narrativa basada en acontecimientos ficticios, o bien, de relatos sobre historias reales.
Podrá mirarse al cine como una expresión artística y estética en su proceso creador que requiere de una expresión visual y auditiva; sin embargo, también debe suponer que exalte su tarea de narrar historias o acontecimientos en función de crear mundos ideales por medio de estructurar y organizar el significado de su mensaje en el público, de acuerdo a la imagen, percepción y vivencia de estos, para lograr un equilibrio entre lo vivido y lo expresado, lo real y lo imaginario.
La fascinación del discurso cinematográfico estriba en la forma particular de cómo se presentan los aspectos visuales y sonoros de una película; y especialmente, en el uso de estrategias narrativas en donde situaciones imaginarias o reales puedan cambiar la forma de pensar y actuar del espectador para transformar su forma de ver la vida, ante una historia (trama) que muestra todos los sucesos en la narración, incluyendo aspectos explícitos como también los que infiere este público espectador.
Todos estos elementos colaboran entre sí, para que el espectador interprete la película al construir o reconstruir el contexto de forma y fondo de la propia historia, desde su perspectiva singular de la película. Zavala, L. (2014), destaca: “Cada espectador, a partir de su experiencia personal, tiene expectativas particulares ante cada nueva película. Las propuestas teóricas de la estética de la recepción cinematográfica permiten estudiar las características de cada experiencia particular” (p.13). Todo ello, a partir de sus experiencias vivenciales, conocimientos previos, concepción ideológica y cultural.
En este sentido, no es de sorprender que a partir del tratamiento plasmado en la película, el público llegue a deducir algún hecho o situación ajena al mundo de la historia, cuando no pueda detectar elementos explícitos en su narrativa cinematográfica; formándose su propio punto de vista personal del filme.
La cinematografía ostenta atributos que le confieren posibilidades de que su discurso cinematográfico sea visto más allá de una expresión artística y creativa, ya que le permite crear convenciones narrativas que lo explican, evalúan y critican por medio de géneros que le sirven en su identificación y descripción (de ficción, drama, acción, documental, entre otros).
Estos géneros cinematográficos se constituyen en un acuerdo explícito entre los directores cinematográficos y el público; es decir, cuando se trate de una película de ciencia ficción se espera que exista una relación inherente con tecnología avanzada, o en el caso, de un “musical” el que abarque números de musicales; los cuales serían el producto de una construcción narrativa cinematográfica, comprendida y basada en una conexión tácita entre el cineasta y el público.
En consecuencia, el género cinematográfico no es solo un término descriptivo, es más complejo que esto, es un elemento de gran influjo en el desarrollo de la narrativa y en su papel de cautivar al espectador para que aprecie un largometraje. Altman (1999) afirma:
“El término género no es al parecer, un término descriptivo cualquiera, sino un concepto complejo de múltiples significados que podríamos identificar de la siguiente manera: el género como esquema básico o fórmula que precede, programa y configura la producción de la industria; el género como estructura o entramado formal sobre el que se construyen las películas; el género como etiqueta o nombre de una categoría fundamental para las decisiones y comunicados de distribuidores y exhibidores; el género como contrato o posición espectatorial que toda película de género exige a su público”. (p.35).
Incluso, cada género cinematográfico se le caracteriza por su propia identidad y estructura en los temas que desarrolla y que son claramente reconocidos por el público, mediante un instrumento discursivo que deriva en un significado a través de un complejo proceso de denotación y/o connotación.
En años pasados, tras la influencia de los géneros literarios, estos géneros cinematográficos han logrado establecer sus “propios postulados, procesos retóricos y objetos de estudio” para definir sus estructuras textuales o narrativas. Gómez, F. (2006) señala:
“Todo texto es producto de un discurso y todo discurso es un acto de persuasión, es la plasmación de un mecanismo retórico que, como tal, pretende ser convincente (ARISTÓTELES, 1998: 52); en él “se implican tres factores: quién habla, de qué habla y para quién, y es este mismo, es decir, el oyente, quien determina su objetivo” (ARISTÓTELES, 1998: 63)”. (p.8)
Es más, la industria cinematográfica contempla un proceso discursivo fílmico con características de tiempo (temporales) y espacio (espaciales) que se suman a la narrativa cinematográfica.
En definitiva, la industria del cine muestra en su proceso estilístico y formal exigencias que abordan actividades de construcción y comprensión de una historia basada en tácticas argumentales que abren las puertas a la imaginación del público frente a los espacios narrativos, contextuales, emocionales y psicológicos.
Referencias de Internet
Altman, R. (1999). “Los géneros cinematográficos”. Barcelona: Paidós. Recuperado de:
https://panoramadelarte.com.ar/archivos/ATC2010/Altman-Los-Generos-Cinematograficos.pdf
Bordwell, D. (1996) La narración en el cine de ficción. Barcelona: Paidós. Recuperado de: https://www.academia.edu/3689566/BORDWELL_David_La_narraci%C3%B3n_en_el_cine_de_ficci%C3%B3n
Bordwell, D. (1995) El arte cinematográfico. Barcelona: Paidós. Recuperado de: http://www.panoramadelarte.com.ar/archivos/Bordwell%20D%20El%20arte%20cinematografico.pdf
Gastaldello, D. (2011). El Discurso Cinematográfico en las Prácticas de Enseñanza. Diseño y Resultados de una Investigación Teórica y de Campo en la Escuela Media Argentina. De Signos Y Sentidos, 1(12), 57-78. https://doi.org/10.14409/ss.v1i12.4071
Gómez, F. (2006). El término "discurso" en el texto cinematográfico necesidad de una delimitación no excluyente. Lengua, cultura, valores: actas del I Congreso Internacional. Recuperado de: http://apolo.uji.es/fjgt/pamplona.pdf
Centro de Innovación y Educación. (2016). La importancia del discurso cinematográfico. Recuperado de: http://cie.org.mx/index.php/2016/12/03/la-importancia-del-discurso-cinematografico/
Ramos, N. & Murillo, V. (2019). La cinematografía artística como recurso didáctico para la expresión visual y plástica: una experiencia docente con el alumnado del grado de maestro en educación infantil. Recuperado de: http://www.revista.uclm.es/index.php/ensayos
Zavala, L. (2014) Elementos del discurso cinematográfico. Recuperado de: https://tallerdelaspalabrasblog.files.wordpress.com/2016/03/zavala-elementos-del-discurso-cinematogrc3a1fico.pdf
La autora es Profesora de la Escuela de Comunicación Audiovisual, del Departamento de Promoción, Medios y Tecnología de la Facultad de Comunicación Social


