Última Milla: Llegar a la Cadena de Suministro y consumidores finales
Panamá tiene varios años perfilándose como el principal hub logÃstico de la región. Dada la ubicación estratégica que tiene el territorio panameño. Su infraestructura y su crecimiento importantÃsimo en el sector de comercio y servicio. La situación de la crisis sanitaria hizo replantear la estrategia de negocios de las organizaciones en tener que adaptar toda su gestión de productos y servicios, y migrar a una cadena de suministro con mayor enfoque global y camino a la transformación digital. En estos momentos de recuperación económica, el Canal y la red de puertos, aeropuertos, ferrocarril y transporte terrestre, actúan como un motor de desarrollo para panamá. Las cadenas de suministro y las cadenas de distribución cada vez son más regionales y eso coloca a Panamá en el punto clave para ofrecer el sector logÃstico a la inversión extranjera y sobre todo a nuestra exportación.
La recuperación de la normalidad en la movilidad y la actividad económica tras el impacto del coronavirus plantea una serie de retos para la distribución y el transporte de mercancÃas, por lo cual, nos lleva a poder implementar la última milla para mejorar el proceso de entrega de los pedidos del cliente final. Es decir, es el paso que transcurre desde que la mercancÃa sale del último punto de distribución (tienda, almacén etc.) hasta llegar al último punto, las manos del consumidor. La necesidad de establecer la última milla como solución a una cadena de suministro más eficiente, es porque fue visible en el momento de las medidas de confinamiento social adoptadas como consecuencia del covid-19 que las empresas panameñas no lograron a principio generar un proceso de logÃstica de entrega adecuado que garantizará el tiempo y eficacia del servicio. La última milla, como parte del flujo logÃstico, juega un papel estratégico, ya que el último tramo del transporte, o sea, la distribución que se hace entre las plataformas logÃsticas locales o regionales a los clientes o consumidores finales. Este proceso que es un eslabón más de la logÃstica ha venido ganando mayor relevancia dentro de los negocios por la aparición de canales de ventas como el e-commerce.
En paralelo a este auge del comercio online, la reducción de la movilidad durante momentos de restricciones ha posibilitado que las compañÃas de transporte de paqueterÃa pudieran asumir grandes volúmenes de reparto, principalmente por la inusual e inexistente congestión del tráfico urbano y la mejora de la eficiencia en los desplazamientos, en paradas de carga y descarga y en la recepción de los paquetes por parte del consumidor final.
Las empresas instaladas en zonas francas, o en áreas de parques logÃsticos de la ciudad, tienen una mayor facilidad de realizar la última milla, ya que dichas áreas tienen la ventaja de estar ubicadas cerca de los puertos y del aeropuerto, la cual le permite la flexibilidad de poner los productos finales a los consumidores finales, o en todo caso a las empresas.
Hoy más que nunca, es importante gestionar bien la última milla, ya que representa en la gestión poder mantener los niveles de servicio de la cadena de suministro y tener un impacto en la satisfacción del cliente, ya que cada dÃa el poder del consumidor crece ante nuevas formas de conectar con canales de venta, de distribución y de servicio postventa.
El autor es Magister en Mercadotecnia, LogÃstica y Docente Universitario
Â


