El Docente Universitario, ante la Modernidad Líquida, con un Cisne Negro
“El profesor mediocre dice. El buen profesor explica. El profesor superior demuestra. El gran profesor inspira”. W. Ward
Introito
En el artículo 294 del Estatuto Universitario de la Universidad de Panamá, describe la formas o manera de cómo se puede llevar a cabo el proceso de enseñanza aprendizaje, que puede ser presencial, semi presencial y virtual, no menciona no presencial, modalidad que trae al tapete los Acuerdos de Consejo Académico, para sortear los efectos de la pandemia.
Estos Acuerdos, han amparado el proceso educativo a nivel superior por el bienio académico 2020-21, sin contar en el intertanto, con algún tipo de análisis de la efectividad del cambio de modalidad, que merece resaltar, de forma abrupta, sorprendiendo por igual a los miembros de la comunidad universitaria, emergiendo las improvisaciones a todos los niveles y evidenciándose, a nivel de la U, falta o inadecuada infraestructura tecnológica, para atender una población de 80, 000 estudiantes, 5000 docente y otro tanto de miles de administrativos, un sector de la planta docente que ante la ausencia de directrices claras y específicas, se asilaron en su zona de confort, mediando el proceso no presencial, no con lo idóneo, sino más bien con lo conocido, evidenciándose, que estudiantes que tenían matriculados 7 materias, por ejemplo, así de numeroso era el no. De “mediación”. En cuanto a la masa estudiantil, recursos tecnológicos inapropiados, utilizan mayoritariamente el celular con sus consabidas restricciones y lo más importante, lo no presencial requiere un estudiante con nuevas actitudes, resultado a la vista, no hay, pero escuchas algunas quejas al respecto.
Cisne Negro
Es una metáfora (“Figura retórica de pensamiento por medio de la cual una realidad o concepto se expresan por medio de una realidad o concepto diferentes con los que lo representado guarda cierta relación de semejanza”), término acuñado por el economista Nassin Nicholas Taleb, para denotar un hecho o circunstancia imprevisto o por sorpresa, según este autor, para considerar un evento como tal, tiene que ser inesperado y que tenga un gran impacto.
A inicios del primer trimestre del año 2020, lo imprevisto (salvo se pruebe lo contrario), es noticia, la aparición de un virus en una provincia de China, que dada la conectividad mundial, llega a nuestros lares, el COVID19, haciendo estragos por todos lados, al extremo que se coartaron nuestra libertades ciudadanas, so pretexto de frenar la proliferación del virus.
En lo laboral, se cerraron negocios, trabajadores a medio tiempo, licencia sin sueldo etc. En lo académico a nivel superior, la UP, ni corta ni perezosa, da un golpe de timón, y cambia de presencial a no presencial, con las trilladas consecuencias, antes expuestas en el epígrafe anterior.
Las consecuencias no se han hecho esperar, en la salud, las cifras de muertos, infectados, son alarmantes, la economía dando tumbos, por el certero golpe del cisne negro, aunado a la improvisación gubernamental, en cuanto a políticas públicas anti-shock; en lo académico, ya se expuso un adelanto de los efectos de la pandemia. Huelga decir, que hay toda una parafernalia, si la pandemia es cisne negro o no.
Modernidad Líquida
El ser humano piensa, a diferencia del resto de los otros seres vivos, nos dice Confucio “Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso.”, pero que es pensar? “El pensamiento es la actividad cerebral que se traduce en ideas que, a su vez, son el resultado de la interacción del individuo con su entorno.”, es una transformación de inputs provenientes del entorno, para verter un plan de acción o decisión.
Es un término acuñado por el sociólogo Z.Bauman, conlleva “una figura de cambio constante y transitoriedad, atada a factores educativos, culturales y económicos.” Lo constante es el cambio, priva lo perentorio. En cuanto al individuo, sucede que (Hernández, J. 2016)
- Disolución del sentido de pertenencia social del ser humano para dar paso a una marcada individualidad.
- El hombre deja de lado esa sensación de satisfacción y bienestar, derivados de la industrialización posterior a la segunda guerra mundial y busca su libertad.
- El hombre se vaya guardando más para sí mismo, despreocupándose aún más de lo que sucede a su alrededor.
- El hombre está inmerso en una sociedad consumista, que cada vez más busca satisfacción y más rápido, dadas las condiciones de expiración de los productos ofertados
- El ser humano se siente más seguro estando solo que en sociedad, está perdiendo las habilidades de convivencia,
Docente
Ciudadano de la modernidad sólida donde imperaba lo previsible, la calma, sin sobresaltos sociales ni económicos, ejerce su rol trascendental en una líquida, que le angustia y le preocupa, algunos ejercen de manera inapropiada “la libertad de catedra”, como visa de entrada a la zona de confort, dejando huérfano de un efectivo apoyo y tutoría los estudiantes a él encomendados, abandonando en un segundo plano, su protagónico rol. ¿Hay que añadir, que el profesor es nativo de una sociedad sólida, ejerce su profesión en una educación líquida y su motivo, que es el discente, es cada vez más individualista, Ante la presente disyuntiva, ¿qué le resta al docente? ejercer su apostolado para lograr una educación para la vida, a sabiendas que el currículo su malla curricular, es transitoria, se esfuma rápido además de seducir al estudiante en un cambio de actitud que lo conduzca a la autonomía del aprendizaje. Como colofón, es menester, contar con “una educación para y hacia la autonomía, que implica que los educandos tengan la necesidad de “interrogarse constantemente para saber si obran en conocimiento de causa o más bien impulsados por una pasión o un prejuicio” (Camusso P, 2019).
El autor es Magíster y Docente de la Universidad de Panamá


