El desempleo azota Panamá.
El desempleo ha sido siempre uno de los grandes retos para Panamá y el mundo. Es una devastadora realidad que el paÃs enfrenta una crisis de desempleo a raÃz de la pandemia por Covid-19. Según el Instituto Nacional de EstadÃstica y Censo (Inec), actualmente hay 371,567 personas desempleadas, números que reflejan el difÃcil momento que se vive en todo el paÃs.
De igual manera, a través del desempleo crecieron los trabajos informales. El panameño siempre busca la solución a los problemas y este no fue la excepción. El desempleo no solo representa no cobrar quincenas o adquirir ingresos por trabajar, el desempleo desmejora la calidad de vida, la posibilidad de educación y hasta la salud mental. Entre los ciudadanos, los jóvenes son de los grupos más afectados. Muchos de ellos, ni si quiera han tenido su primer trabajo y estos tiempos, son los más difÃciles para conseguir su primer sustento en el tan maltratado mercado laboral. El emprendimiento es clave para salir de esta problemática, sin embargo, no es lo más fácil y menos para jóvenes sin un capital para comenzar sus proyectos.
El gobierno intenta solucionar al pueblo con el bono solidario. Señor Presidente, el sol no se tapa con un dedo. Los números de personas desempleadas crecen, la informalidad, también lo hace al mismo ritmo y la Caja del Seguro Social cada vez tiene menos contribuyentes, al final, continúa la cadena de problemas sociales. Tal y como vi un cartelón en una protesta, ‘’La pobreza y hambre no son asintomáticas’’.
Sin embargo, la situación podrÃa cambiar para bien. El gobierno debe reactivar la economÃa, pero, primero cambiar la manera de hacer las cosas. No es alentador para su pueblo que la impunidad de los corruptos sea el pan de cada dÃa, presenciar la fragilidad del sistema fiscal y ver como polÃticos se llenan los bolsillos de dinero con planillas, concesiones y licitaciones. Trabajen por el pueblo panameño.


