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Trabajo sí, subsidios no

Por: Bernabé Yángüez. | Publicado el: 14 julio 2021



Paulette Dieterlen en su obra Paternalismo y Estado de Bienestar define el Estado de bienestar como Un Estado que redistribuye la producción otorgando subsidios para ciertos servicios de educación y salud.” En principio esto no tiene mayor problema, ya que en ocasiones se hace necesario para poder brindar un marco de igual de posibilidades y de reducción de desigualdades.

El problema surge cuando este paternalismo queriendo remediar ciertos males los agrava y este es el caso de los subsidios en Panamá. Según un informe del Ministerio de Economía y Finanzas entre el 2007 y el 2018 se ha triplicado los subsidios llegando a una cifra mayor a los 13 millones de dólares. Y Para el 2020 el monto ascendió los $2 mil 415 millones. Lo que hace que la deuda actual supere el 64% del Producto Interno Bruto

¿Cómo han influido estos subsidios en la situación económica del país? Bueno, no solo ha dejado una deuda notablemente alta, sino que según el Banco Interamericano de Desarrollo, Panamá podría experimentar un incremento de 7.1% en la pobreza, lo cual la haría ascender a un 23.2%.

Claro, es evidente que gran parte de esto se debe a los efectos relacionados con la pandemia. Pero según Olmedo Estrada, expresidente del Colegio Nacional de Economistas “los ingresos del Estado no alcanzan para mantener los subsidios, por lo que hay que hacer una revisión exhaustiva para mirar cuales son los subsidios productivos y los prioritarios para mantenerlos por un periodo de tiempo y resto eliminarlos hasta que la economía se recupere y volvamos a tener esos niveles de crecimiento que permite que el ingreso del Estado se vaya fortaleciendo”

Esto genera otra problemática ya que, estas cargas impositivas van a ser saldadas por el propio pueblo al que dicen servir. Aunado a esto, se disminuye el incentivo al trabajo entre los pobladores volviéndolos dependientes de estos mecanismos y creando un clientelismo político difícil de superar.

Para reactivar la economía no se necesitan más subsidios, se requiere empleo y en este sentido el gobierno ha dejado mucho que desear. Puesto que durante más de un año de pandemia se ha volteado en pro de moratorias, bonos, vales y bolsas de comida, en lugar de eliminar burocracias que alejan inversión extranjera, incentivar la creación de empleos y generar un clima fiscal agradable. Producto de esto, el empleo informal aumento en un 55% el 2020 y no se espera que esto mejore pronto.

Se hace vital realizar un análisis estricto del funcionamiento de estos subsidios para determinar cuáles siguen siendo vitales y redoblar esfuerzos para reactivar la economía. Las personas tienen que trabajar no vivir dependiendo del gobierno, tienen que ser capaces de velar por sí mismos y no ser esclavos del sistema de manera indefinida.

El autor es Estudiante de Periodismo.

La responsabilidad de las opiniones expresadas y la publicación de los artículos, estudios y otras colaboraciones firmadas, corresponde exclusivamente a sus autores, y no la posición del medio.

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