El discurso social e interpretativo en “Sicosis”, el lustrador de zapatos y “Bala”, el vendedor de libros”
Los discursos sociales no están al margen de la crónica que hoy, estudiosos de géneros narrativos, apuntan a no encajarla en periodismo y literatura, pues consideran está provista de su propia autonomía y liberación. Sobre esta perspectiva y en el ejercicio de una experiencia narrativa (“Sicosis”, el lustrador de zapatos y “Bala” el vendedor de libros), abordamos el espíritu existencial de personajes y el simbolismo histórico del parque de Santa Ana de la capital panameña.
En ejercicio de retrospección a lo que aludimos en el párrafo anterior, haremos una síntesis de contenido de lo que hace un par de años publicamos en el diario El Siglo. Veamos, en una fugaz lectura (por su extensión escrita), la inmersión en lo referente al discurso social e interpretativo del autor:
“El último lustrador de zapatos en retirarse del oficio y del Parque de Santa Ana, que yo recuerde, fue “Sicosis”. Los acosos de la edad y un agresivo glaucoma minaron su vista y perdió un ojo”.
En este discurrir de la esencia de esta crónica, es oportuno traer a colación lo expuesto por el autor Juan Villoro quien atribuye a la crónica rasgos propios, capaz de imprimir en el sistema del discurso periodístico. También al profesor Martínez Alberto quien apunta que esta tiene también una valoración interpretativa de los hechos.
Martín Vivaldi atribuye al cronista ser un testigo que da fe de lo que ocurre, pero, además, lo hace con su particular forma de expresarse. Y así planteado, leamos en lo referente a las características de los personajes centrales de la crónica en análisis:
“El uno como el otro tienen motes que encajan en sus enigmáticas vidas. El primero se autodefine como amante de la justicia, solidario, enemigo de la hipocresía y curador de maldiciones. El último, se considera un predicador del conocimiento, nutrido por más de mil libros que dice poseer y que vende a precios de ganga”.
Graciela Falbo, en su obra “Tras las huellas de una escritura en Tránsito”, nos hace una síntesis de esta personalidad que posee la crónica. Aquí cita a Carlos Monsivaìs, ese famoso cronista mexicano quien dijo: “las crónica es la escritura que resiste a la homogeneidad del relato que los medios impresos imponen”, trabajando en dirección a su discurso. Citemos:
“Bala, en cambio, tiene su afición en los libros, su anterior escenario fue el puente peatonal frente a los edificios principales de la Universidad de Panamá. Allí, sentado en una sillita en la que no parecía caber, se le veía leyendo alguna obra para después hacerte un resumen de contenido y autor…”.
El pensamiento que resume este breve análisis discursivo es el planteado por el Dr. Rafael Yanes Mesa en su ensayo “La Crónica, un género de Periodismo Literario equidistante entre la información y la interpretación”. Al referirse al estilo de este discurso narrativo, nos dice que es fundamentalmente libre y enfatiza en ver que cada cronista impone su sello personal. Agrega que esto va de la mano con la creatividad de quien escribe. Una reflexión que vale la pena tener en cuenta cuando nos empeñamos en las experiencias de redacción.
Bibliografía:1. Laura Ventura, El Alma Corporizada. Las voces en las crónicas de Juan Villoro. Anuario Electrónico de Estudios de Comunicación Social. Disertaciones, volumen 14, número 1, 2021
2. José Luis Martínez A.Curso General de Redacción Periodística. Editorial Mitre, Barcelona, 1983
3 , Gonzalo Martín Vivaldi, Géneros Periodísticos: Reportaje, crónica. Artículo, Análisis diferencial, Paraninfo, Madrid, 1998.
4.Graciela Falbo. Tras las Huellas de una escritura en Tránsito. La crónica contemporánea en América Latina. Ediciones al Margen, Buenos Aires, 2007
5: El Siglo (diario panameño), edición de 28 de agosto (2019)
El autor es Profesor de Periodismo de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá


